India, Nueva Delhi.

La mejor opción para llegar a tu destino es que vueles por Air France, vía Paris, para que llegues directo a la capital, Nueva Delhi, donde la confluencia de colores, aromas, pero sobre todo de personas, te ofrece la primera sorpresa de las muchas que puedes esperar en este viaje.
Conoce el baño indio, en el piso, una especie de inodoro empotrado en el suelo, lo que casi sugiere una letrina, en las calles las personas se aglutinan esperando recibir una moneda, venderte alguna cosa o sencillamente acercarse a ti.
Nueva Delhi, es una de las capitales del mundo con más historia y dos de sus monumentos, el Qutab Minar y la tumba de Humayun, han sido declarados Patrimonio de la Humanidad, además de éstos, no dejes de visitar toda la oferta de ruta histórica que la ciudad te ofrece.
La India es el 2º país mas poblado y el 7º más grande del mundo, tiene una oferta gastronómica grande. Sea cual sea el hotel en el que te hospedes, prueba todo clase de platillos, desde los más comunes hasta los más exóticos.
En la calle puedes encontrar, como en México, pequeños puestos donde adquirir frutas y bebidas. Las calles con un tipo laberinto de callejuelas serpenteantes por donde seguro es fácil perderse (cosa que no te recomendamos, así que ten a mano tu mapa y pregunta en tu hotel si puedes dar rienda a tu ánimo de exploración).
En la India, la creencia en un destino o karma es total e irrevocable. El destino nos elige, no nosotros a él.
La capital de la India cuenta con infinidad de monumentos y templos, situación que se repite a lo largo y ancho del país. Uno debe ser precavido e informarse previamente sobre aquellos lugares que te interesa mucho más visitar, sobre todo si tienes pensado recorrer otras regiones y no concentrar toda tu atención en la capital, pero ya que estás ahí, no debes dejar de visitar Qutab Minar, El Fuerte Royo, la tumba de Humayun, Purana Qila o el impresionante complejo gubernamental Raisina HUÍ o el Rashtrapati Bhavan que a su lado cede espacio al circular edifico del Parlamento. Un sitio en el que sin excusa debes estar, es el Parque Memorial Gandhi.

La mayoría de sus pobladores son vegetarianos, pues la creencia indica que el alimento influye en el comportamiento, de tal manera que no comer nada vivo ayuda, entre otras cosas, a la purificación del espíritu. Prueba el suigeneris sabor del másala, arriésgate con el picante (pero si eres de estómago sensible no es recomendable). Prueba platillos como: gushtaba, biryani, tandoori o panner. En India tienen en alto lugar el dulce, si te gusta el postre, una razón de más para ser feliz. Prueba el kulfi, un helado condimentado con cardamomo, nueces, pistaches y azafrán. Pero no dejes olvidadas a las rasgüilas o el gulab.
¿Que es el jet-lag?
El viajar en avión hacia otro continente puede ocasionar que el cambio horario genere algunos trastornos en nuestro organismo, lo que se conoce como “Jet-Lag”.
El “Jet-Lag” engloba una serie de síntomas orgánicos, funcionales y psíquicos, ocasionados por esa falta de adaptación a los cambios horarios, provocados por un viaje que dura más de seis horas.
Cuando se producen estas marcadas diferencias horarias, el sueño, la comida, el trabajo y el descanso se alteran, y en consecuencia nuestro cuerpo también. Esto se manifiesta síntomas pasajeros como en insomnio, inapetencia, irritabilidad, dolor de cabeza, problemas de concentración y cansancio.
¿Qué podemos hacer para evitar el “Jet – lag?
- Cambiar la hora del reloj y poner las del lugar hacia donde te diriges. Si es de noche, intenta dormir durante el vuelo y si es de día es mejor estar despiertos.
- Lo mismo debes intentar hacer con la comida, adaptándola al nuevo horario. Siguiendo estos consejos seguramente tendrás un agradable viaje.
Tips para viajar con niños
1. Antes del viaje ingresa a la página web de la aerolínea donde compraste los boletos; ahí podrás ver qué restricciones o comodidades existen para viajar con niños pequeños o bebés.
2. A muchas carreólas se les puede quitar la sillita para ponerla en el asiento del coche. Si la tuya es así, checa en la parte de abajo, y si tiene una calcomanía de aprobación de la FAA, significa que la puedes asegurar al asiento del avión.
3. A veces empacamos cosas que no son tan necesarias y olvidamos las que sí lo son. Además de películas, libros, cambios extra de ropa, toallitas para limpiarlos y demás, es importante que empaques medicinas por si les da tos, calentura, gripa o alergias durante el viaje.
4. Si vas a viajar en coche toma en cuenta lo siguiente: empieza el viaje alrededor de la hora de su siesta para que puedan dormir un buen tramo del viaje. También es importante que hagas paradas, por lo menos cada hora, para que los niños vayan al baño y puedan caminar un poco para gastar energía.
5. Hay muchos destinos que son muy amigables para los niños. Busca en la red si en el lugar al que vas hay algún museo interesante para los niños o si en las instalaciones del hotel se realizan actividades especiales. Parte del éxito de viajar en familia está en encontrar atracciones para todos.
Consejos para viajar en carretera.

¿Vas a viajar en carretera? A muchas personas les gusta al momento de viajar, llegar al destino por medio de su vehículo, realizar el viaje por carretera, ya sea por comodidad, por que la familia tiene la opción de realizar paradas cuando guste o compartir mas tiempo con la familia.
Pero tienes que tener en cuenta los riesgos y peligros que esto representa y por ello conviene tener, ante todo, prudencia. Te daremos unos consejos para que puedas disfrutar tu viaje.
- Descansa: No hay que comenzar nunca un viaje largo sin haber descansado antes adecuadamente.
- Planea: Antes del inicio del viaje es conveniente tener planificado el itinerario a seguir, lugares, carreteras, etc.
- Toma descansos: Es recomendable hacerlas al menos cada 150 – 200 kilómetros o entre una hora y media o dos.
- Relajate: Suele ser muy frecuente que uno se quede atorado en la carretera, tranquilo, ya que estas estas circunstancias aumentan la agresividad del conductor, producen irritación y entumecimiento y disminuyen la atención e inducen a la fatiga.
La fatiga a la hora de viajar.
Cuando se presenta la fatiga, nos indicara que ya no estamos en condiciones de conducir. Si se presenta la fatiga es momento de parar y descansar el tiempo que sea necesario. ¿Cuáles son los síntomas de fatiga?
- Pesadez de cabeza y sensación de embotamiento.
- Cambios muy frecuentes de postura, inquietud.
- Sobresaltos injustificados.
- Pesadez de párpados, parpadeo y picor ocular.
- Desviaciones leves de la dirección del vehículo y aumento o disminución injustificada de velocidad.
El sueño como enemigo
El sueño es el enemigo del conductor ya que cuando aparece se deja de tener control sobre el vehículo. La mejor recomendación que podemos hacer es que, cuando se presente el sueño durante el viaje, lo mejor es parar y dormir cuanto sea necesario, para así recuperarnos.
- Conducir lo menos posible durante las horas nocturnas y sobre todo durante la madrugada.
- Realizar frecuentes paradas para romper la monotonía del viaje.
- Si tiene compañía, procure hablar lo más posible, aunque sin despistarse. A veces, la radio o la música pueden ser una solución.
- Mantener una temperatura fresca en el interior del vehículo.
- No comer de forma abundante durante el viaje ni tomar bebidas alcohólicas.
Toma en cuenta estas recomendaciones, en verdad son importantes, para que puedas disfrutar de tus vacaciones y por el bienestar tuyo y de tu familia.
Visita lo más importante en Roma, sugerimos este tour.
El visitante que se acerca a Roma por primera vez y que ha conocido una breve semblanza histórica de la ciudad, debe empezar la visita a la capital italiana por su colina principal, el monte Palatino, donde se conservan los restos arqueológicos, monumentos y edificios más representativos del pasado imperial de la urbe, que fuera capital de todo el mundo conocido en aquellos tiempos. Cerca del cauce del río Tíber se observan los restos de lo que fuera el Circo Massimo; desde el extremo sur de estos restos (hoy en día un sencillo parque) se toma la Via San Gregario para llegar al Arco de Constantino (erigido por este emperador en 312 para celebrar una de sus victorias) detrás de cuyos ojos se alza el monumento más colosal de la Roma antigua y actual, y quizá el más representativo de la ciudad: el Coliseo (de hecho su nombre viene, precisamente, de la palabra “colosal” en mención a la enorme estatua del emperador que lo mandó construir y que se erigió a su lado) es un edificio imponente donde los haya.
Tras recorrer el Coliseo, llega el momento de zambullirse en los foros imperiales, comenzando por el más grande e importante de ellos: el Foro Romano. Rodeando el monte Capitalino, se toma la Via del Teatro di Marcello para observar las ruinas de este teatro y se llega a la Piazza Bocca della Veritá, donde se encuentra una de las “atracciones” más peculiares de Roma. Aunque esta “Boca de la Verdad” nada tiene que ver con la Roma imperial, hay que acercarse a ella. Se trata de un disco enorme en forma de máscara con una boca abierta que se abre en una de las fachadas exteriores de la iglesia Santa Maria in Cosmedin y sobre la cual, la leyenda cuenta que, si se mete la mano derecha en la boca mientras se dice una mentira, ésta se cerrará.
Este paseo por la “Ciudad Eterna” sólo puede cerrarse con un dicho italiano: “Roma, nen basta una vita”: para conocer Roma no es suficiente toda una vida.
La ciudad del estado independiente
El Vaticano es el estado independiente más pequeño del mundo, cuenta con 500 habitantes y es totalmente autónomo de la ciudad de Roma. El Vaticano cuenta con sus propios medios de comunicación (prensa, radio y televisión propias), sus propios sellos, sus medios de transporte y, antes de que llegara el euro y se estableciera un acuerdo con la Unión Europea también tenía una moneda propia. El jefe del estado del Vaticano es el Papa, elegido siempre por un cónclave de cardenales y el actual, Benedicto XVI, hace el número 265 de los que han pasado por el trono de San Pedro.
La Ciudad del Vaticano atesora tal cantidad de riquezas artísticas, arquitectónicas y religiosas. El hall de bienvenida al pequeño estado es la Plaza de San Pedro, un espacio amplísimo y monumental, en forma elíptica, circundada por la magnífica columnata de Bernini. Desde la plaza se accede a la Basílíca de San Pedro, el mayor templo de la cristiandad con capacidad para 60.000 personas y sede “central” de la Iglesia Católica.
Su grandiosidad es indescriptible: 50 altares, 500 columnas, una descomunal cúpula a la que es posible ascender (después de hacer una larga fila) para disfrutar de paradisíacas vistas de Roma y del propio Vaticano, y las obras de pintura, escultura y orfebrería de los mejores artistas del siglo XVI, cuando se erigió. En el interior de la Basílica es imprescindible contemplar La Pietá (“La Piedad”) de Miguel Ángel, la única obra que el genial autor firmó; realizada con tan sólo 22 años, la escultura transmite una fuerza y un realismo impensables en una obra tallada en mármol.
Lo mismo ocurre con el Baldaquino de Bernini: situado en el centro de la basílica, se trata de un enorme dosel de bronce (en parte arrancado del Panteón). El baldaquino da cobijo al altar mayor y llaman la atención, sobre todo, las columnas en espiral que lo sostienen y que simbolizan las columnas del templo de Salomón en las que se apoyó Cristo.





