Palacio de Hofburg, Viena.

En el enorme conjunto del Hofburg se encuentran los antiguos aposentos imperiales, varios museos, una capilla, una iglesia, la Biblioteca Nacional Austriaca, la Escuela de Equitación de Invierno y el despacho del presidente de Austria.
Aquí se ha radicado el poder austriaco desde hace más de seis siglos, y los sucesivos dirigentes siempre han ansiado dejar su huella. En lo más de diez edificios se contemplan siete siglos de desarrollo arquitectónico, desde el gótico hasta el historicismo del siglo XIX.
La entrada principal del palacio se llama Michaelertrakt y está coronada por una cúpula imponente. Desde allí se accede al patio de armas y al Schweizertor un antiguo acceso al palacio que data de cuando este era una fortaleza.
Las estancias imperiales están compuestas por las habitaciones que ocupo Francisco José, la Emperatriz Isabel y el Zar Alejandro I, durante el Congreso de Viena de 1815.
En las estancias se exponen las joyas de la corona, reliquias del Imperio Romano y objetos litúrgicos de la corte. También está el Museo de Sisí dedicado a la vida de la Emperatriz Isabel, la más famosa de las princesas de su época. Aquí se exponen sus diarios, ropas, sombreros y retratos.
Dentro del conjunto del Hofburg encontramos Burggarten, los invernaderos de la familia Habsburgo y también Burgkapelle, la capilla de la familia imperial dentro de palacio. Unos escalones conducen a la capilla donde los Niños Cantores de Viena actúan cada domingo.
Festival Internacional de Cine de Morelia.

Del 16 al 24 de octubre de este año va por su octava edición. Según han informado fuentes oficiales, cambiará de sede inaugural: este 2010 será en el renovado Teatro Mariano Mata. Aún no se tiene la programación confirmada, pero la línea será hacia las celebraciones del Bicentenario.
A finales de agosto se tendrán todos los detalles. Aquí el año pasado se estrenó la nominada al Oscar “Bastardos sin gloria” y se contó con la presencia del director Quentin Tarantino como invitado de honor. El festival se forma de cinco secciones oficiales en competencia: guión michoacano, sección michoacana –en la que participan cortometrajes y largometrajes tanto de ficción como documentales del estado de Michoacán–, cortometraje mexicano, documental mexicano y largometraje mexicano, en la que se incluyen sólo óperas primas o segundas películas.
Además se organizan funciones al aire libre, talleres, conferencias, mesas redondas y exhibiciones en Pátzcuaro, ciudad de México y sedes alternas que completan las actividades del FICM durante todo el año.
El costo del boleto para las películas es de 35 pesos aproximadamente por función, y hay un bono de 120 pesos por cuatro boletos.
Para llegar en automóvil desde el DF son tres horas de camino. Casetas: 326 pesos. Vía ETN (www.etn.com.mx). Viaje redondo: 720 pesos.
Ya en Morelia, hospédate en Hotel Concordia (www.hotelconcordiamorelia.com.mx). Desde 390 pesos la noche en habitación doble.
No dejes de ir a los portales y desayunar en el Café La Catedral (www.cafecatedral.com). Pide corundas con carne. Mientras esperas la siguiente película, planea algunos tours por la ciudad. Descarga una guía completa y gratis en www.visitmorelia.com
Todo sobre Xochimilco.

Te puedes bajar en Xochimilco, la última estación del tren ligero. Hay guías en bici que te invitaban a uno de los nueve embarcaderos. El más grande es el Nuevo Nativitas.
Xochimilco fue declarado Patrimonio Cultural de la Humanidad. Puedes hacer una parada para conocer una réplica de la Isla de las Muñecas. Los juguetes, incluyendo osos de peluche y hasta un “Bob Esponja”, estaban colgados entre los árboles, igual que en la isla original que está a cinco horas de navegación.
- LA TRAJINERA: El paseo de dos horas cuesta 400 pesos. Caben 15 personas.
- HORARIO: El embarcadero Nuevo Nativitas opera a partir de las 8 de la mañana. Se realizan recorridos nocturnos hasta las 2 de la mañana.
- SERVICIOS: Renta de grabadora 250 pesos durante todo el paseo. La orden de antojitos mexicanos dentro del canal cuesta 75 pesos. En los puestos del embarcadero comes por 40 pesos con refresco o cerveza incluida.
- CÓMO LLEGAR: En la estación Tasqueña toma el tren ligero hasta Xochimilco. Un taxi cobra 20 pesos hasta el embarcadero.
Fredericksburg.

Tres cosas son importantes para conocer Fredericksburg. La primera es llegar temprano, la segunda, tomar un mapa de la oficina de turismo local y la tercera, llevar unos buenos tenis.
Aquí, básicamente se viene a caminar, puedes visitar el Museo de Nimitz de la Guerra del Pacífico (www.nimitz-museum.org), establecido aquí por el almirante del mismo nombre, quien nació en este lugar y fue la principal autoridad de los submarinos de guerra. El museo está dotado de una galería especial de Georges Bush con artefactos y cañones.
Lo más sorprendente es un submarino enano que utilizaron los japoneses para atacar Pearl Harbour.
La siguiente visita es al Museo de los Pioneros (www.pioneermuseum.com), un auténtico homenaje al vintage de este lugar. Además de objetos de cocina, musicales y de casa, se conservan las construcciones originales en el jardín trasero del lugar, de los primeros pobladores del pueblo: desde la Casa y Tienda de Kammlah hasta la llamada Cabaña Walton-Smith.
De camino a tu siguiente punto, hacemos un par de escalas. En la Main St., la calle principal del pueblito, febrero y marzo son agradables en cuanto al clima. Entonces entras a las tienditas de conservas y comprar de todos los productos locales.
Hora de la comida y el lugar especializado es el Brewing Company (www.yourbrewery.com), restaurante, hotel y fábrica de cerveza. El menú incluye el clásico sándwich bratwurst y de postre un strudel de manzana.
Bueno pues cada semana ofrece un menú diferente de esta bebida como la Peace Pipe Pale Ale; la Pedernales Pilsner o la Pioneer Porter, en la lista figuran cinco tipos y puedes degustar todas. Otra cosa que no puedes dejar de comer son los duraznos. Llévate algún insumo que se elabore con ellos, Fredericksburg, es el mayor productor de esta fruta en Texas.
Para terminar el día feliz, un lugar increíble es el Wildseed Faros (www.wildseedfarms.com), una granja de producción de flores silvestres que guarda en su interior un mariposario y sala de té.
No creas que por ser chiquito aquí no hay diversión, la noche deberás cerrarla con la visita al Hondo’s, localizado en la Main St., en el número 312 W. Aquí a partir del jueves hay música en vivo con grupos de country, jazz y blues. Cóver 10 dólares.
Un domingo lo puedes dedicar a hacer un tour por los viñedos, pero antes, vamos a desayunar al Hill Top Cafe (www.hilltopcafe.com), un restaurante tipo cabaña antigua y con mesas de manteles a cuadros. Tiene los mejores huevos revueltos con salchicha de todo Texas y unos muffin de cereza, deliciosos. Desayuno por persona desde 31 dólares aproximadamente.
Salimos a los viñedos, pero antes que se me olvide, debes rentar un auto en San Antonio, Dollar Rent A Car (www.dollar.com), es una buena opción. Los viñedos, que son cerca de 30, están a 20 minutos de Fredericksburg. Todos ofrecen degustación, recorrido por los campos y tienda. Uno de los más representativos es Becker Vineyards (www.beckervineyards.com ). Ellos además tienen campos de lavanda y fabrican productos de belleza con esta planta.
Barrancas del Cobre por el Chepe.

Haz escuchado sobre el famoso Ferrocarril “El Chepe”, de sus 37 puentes y sus 86 túneles. Si viajas hasta Chihuahua tienes la portunidad en la que pudimos conocer parte de la historia de este maravilloso lugar.
Conoce las leyenda del famoso Pancho Villa, de sus 25 hijos -10 damitas y 15 varones- que tuvo con 22 de sus 25 esposas.
Visita el lugar donde vivía, donde mantienen el carro en el que fue asesinado. Visita, además, el Palacio de Gobierno, el calabozo de Hidalgo, la Catedral, el centro de la ciudad y otros lugares de interés.
Al día siguiente puedes abordar “El Chepe” con destino a Creel. Visitando el Lago Arareko, la Misión de San Ignacio, el Valle de los Hongos, el Valle de las Ranas y dos cuevas donde viven indígenas de las tribus Tarahumaras. Al tercer día partir nuevamente en “El Chepe” en ruta a nuestro destino, las Barrancas del Cobre.
Allí puedes compartir con los indios Tarahumaras tribu que conserva muchas de sus manifestaciones culturales originales, aunque es evidente que han asimilado algunas costumbre modernas como la domesticación del ganado menor, del cual obtienen pieles para protegerse del frío invernal.
Sus extraordinarios trabajos de cestería muestran aún las técnicas de la artesanía prehispánica. Asimismo, continúan cultivando maíz, frijol y calabaza.
Por tradición utilizaban las cuevas o hendiduras de enormes rocas de la sierra para vivir, y aunque todavía un pequeño porcentaje lo sigue haciendo, la mayoría prefiere construir sus chozas con troncos, piedras y lodo.
Uno de los puntos más altos de la ruta Barrancas del Cobre es Divisadero, de unos 1,200 metros de profundidad. El más famoso de los miradores es el de Piedra Volada, que tiene en la parte superior una inmensa roca redonda a la que se suben los visitantes para hacer malabares balanceándola. A mucha gente le causa escalofrío este ejercicio por que da la sensación de uno caería en el precipicio. Eso sí, no permiten que niños ni personas discapacitadas se aventuren en este balancín de piedra.





