El Salto, Tamaulipas

elsalto

El Salto es un cañón que se eleva en medio del desierto tamaulipeco. Recorrerlo te lleva más de seis horas
El sol pega recio sobre las paredes de El Salto. Cualquier palabra que se diga se repite mil veces, igual que los saltos que se empezarán a dar en cuanto aparezca la primera cascada.

Se ha caminado poco entre los pastizales y las cactáceas, cinco minutos más y uno está a nada del precipicio. Para sentir ese vértigo hay que viajar a Jaumave, Tamaulipas.

El primero es cortito, apenas dos metros para ir acostumbrando al cuerpo al agua y a su temperatura fresca. Unas rocas sirven de trampolín. Los que no se animen tienen permitido mirar.
Bien enganchados y asegurados hay que hacer un rapel. Es cortito, pero emocionante, por una pared nada uniforme.Después le viene otro salto más.

Las rocas han formado arcos que al cruzarlos parece que se cambia de dimensión. El paisaje ya no es el mismo.De piedras cafés a blancas, de pasto a desierto, de mucho sol a sombra, pero el agua siempre está ahí.

Ya se llevan como 40 minutos caminando. Las paredes comienzan a estrecharse y un chorro de agua cae al fondo.Entras a una especie de cueva, pero no lo haces a pie ni saltando, hay que rapelear de nuevo. Aquello es como un embudo gigante y ahí no hay de otra o te atreves o te atreves.

Existe el punto del no retorno: continuar o mejor parar porque esto dura como seis horas. Los guías saben convencer y nadie se rinde.

Dicen que estar ahí es apreciar lo que la naturaleza nos regala y que mejor entrar en contacto con ella que deslizarse al lado de una cascada. Paso a pasito hay que llegar a la siguiente poza y terminar los 27 metros de rapel.

Cuando se vuelve a tocar tierra el cañón tendrá sus paredes aún más estrechas. Así se forman unas resbaladillas naturales por las que hay que pasar para llegar a un brincote de 10 metros.

Derechitos, con las manos bien pegadas al cuerpo y las puntas de los pies apuntando al agua, como soldadito de plomo, te lanzas y el agua salpica por todos lados. Para finalizar tú eliges el camino: salto corto o largo: el primero sólo es de tres metros y el segundo de 12 metros.

La adrenalina termina aquí. Ahora una caminata de aproximadamente 30 minutos hasta encontrar el transporte que te lleve de vuelta al hotel.

El descanso se tiene bien merecido. El cuerpo agradece que te ocupes de él inmediatamente en el spa de La Florida. Una ducha de agua caliente, un masajito con piedras calientes (no está incluido en el precio de la actividad) y, después a comer.

Emotion Team te lleva por 780 pesos. Si quieres que incluya hospedaje y masaje entonces hay que desembolsar 2 mil 800 pesos. Como extra tienes derecho a un baño de temazcal.

Más información: www.emotionteam.com

Comentarios

  1. azeneth dice

    hola me gusta todo eso de el salto y quiero inscribirme para ir en estas vacasiones
    mandame la pagina para aora yo ir
    bye

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>