Campamento Tortuguero Xpicob

Sumergimos la mano y agitamos suavemente el mar. Ligeros destellos de luz aparecen en la superficie. Esa noche, una porción del golfo de México, se colorea con tonos plateados, verdosos y azulados.

No es ninguna ilusión óptica, es real y se llama bioluminiscencia. Miguel, biólogo del campamento tortuguero Xpicob en Campeche, ya está acostumbrado a observarla de julio a enero. No es que el mar esté hechizado, más bien son los grupos de Noctilucas los que generan esas luces. Estos microorganismos forman parte del plancton que hay en las aguas saladas. En la noche suben a la superficie para alimentarse. Son sensibles al movimiento, cuando se sientencamenazados, desprenden una luz y es así como generan la bioluminiscencia.

Para ser testigos de este comportamiento de la naturaleza hay que abordar una panga en el muelle del campamento e irse costeando hasta el Bajo Xpicob. La marea marca el nivel del agua, nunca rebasa la media pierna.

Las gaviotas y los pelícanos ya duermen. Ha caído el ocaso en Campeche. Es momento de liberar algunas crías de tortugas carey (tres tortuguitas por persona). Que corran al mar por primera vez, lejos de los depredadores.

Nadan con nombre propio. Cada uno de nosotros las bautizamos y les decimos palabras bonitas, les deseamos suerte. Después inspeccionamos otros nidos. Para que nazcan hay que esperar 55 días después de que la hembra incuba y las abandona a su suerte.

En un diploma queda certificada nuestra participación como conservadores ambientales de Xpicob. No hay olas que agiten el mar, es el mejor momento para observar la bioluminiscencia.

Todo en oscuridad. Descendemos de la panga. Damos patadas dentro del agua y aparecen
esas manchas luminiscentes. El agua es tan clara que vemos algunos peces, también mantarrayas. Tenemos suerte y hasta vemos un pulpo blanco. La brisa del mar refresca la atmósfera.

Regresamos al campamento. La cena está lista. Dentro de una olla de barro grande se enciende una fogata. Unas velas sobre la mesa complementan la iluminación del lugar.

Nos quitamos los zapatos para sentir la arena. Tomamos nuestra copa de vino y ponemos atención a Miguel que nos habla de las constelaciones que esa noche se pueden observar.

Han preparado ostiones ahumados con queso crema, cortes de carnes frías, verduras y frutas frescas. Ahora, tratamos de localizar la Osa Mayor. Las casas de campaña están tendidas cerca de la playa. Antes de ir a dormir debemos limpiar la zona. Hacemos un último recorrido para no dejar rastro de botellas de agua, envolturas de dulces y hasta las cáscaras de los cocos que abrimos y comimos por la tarde.

Mañana temprano tomaremos un temazcal. El aroma de las plantas medicinales quedará impregnado en la piel y el copal limpiará el espíritu. Habrá tiempo para pasear en kayak y observar aves. Llegaremos de nuevo al arenal y recolectaremos los caparazones de un caracol conocido como “campechanita “, chiquito y morado. No podremos llevarlo a casa, tampoco las estrellas de mar. Las devolveremos al agua para que siga creciendo el arrecife en donde
practicaremos esnórquel.

Ubicación
Xpicob se localiza a 15 minutos de la ciudad de Campeche, en el kilómetro 185 del tramo Seybaplaya – Lerma. Ofrece servicio de transporte.

Costo
Recorrido nocturno: 500 pesos por persona. Campamento: 75 pesos.

Reservación
Tel. 045 (981) 1316 958.

Comentarios

  1. Almudena dice

    ¿Es posible acampar sin realizar las actividades? O en cualquier caso, ir acomodándose sobre la marcha.
    Gracias,
    Almudena

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