Tlaxcala, turismo para todos los gustos

Pequeño estado ubicado al centro de la República Mexicana, pero con una gran historia; pueblo guerrero con mucha fortaleza, de los pocos que no se doblegaron ante las intensas campañas emprendidas por los aztecas.

Tlaxcala durante la etapa prehispánica estaba compuesto por cuatro señoríos, Tepeticpac, Ocotelulco, Tizitlán y Quiahuiz-tlán, cada uno era autónomo en materia de gobierno interior; sin embargo en asuntos de defensa se reunían los cuatro senadores, que depositaban en uno de ellos el mando de los ejércitos, quedando federados y unidos en una sola nación.

Entre los siglos XIV y XV, Tlaxcala se distinguió como una de las culturas más importantes del mundo Mesoamericano; en esta época estos señoríos viven una etapa de bonanza, gracias al comercio con los pueblos de la costa del Golfo de México y del Océano Pacífico, así como con Centroamérica. A través de este comercio, los tlaxcaltecas obtenían cacao, cera, textiles, pigmentos, oro y piedras preciosas, pieles finas, plumas de aves exóticas, sal, etcétera.

Simultáneamente al esplendor de Tlaxcala, los tenochcas realizaban una serie de conquistas, convirtiendo a muchos pueblos en tributarios, quedando Tlaxcala y otros cuantos señoríos fuera del control político de México-Tenochtitlan. La integración de la Triple Alianza entre Tenochtitlan, Texcoco y Tlacopan en 1455, da origen a las llamadas “guerras floridas”, con el propósito religioso de obtener prisioneros y sacrificarlos a sus dioses.

Tlaxcala y Tenochtitlan surgieron en el mundo indígena con dos concepciones políticas diferentes, las cuales chocarían inevitablemente. Tlaxcala desarrolló un sistema de ciudades- estados que conformaron una república, mientras que México-Tenochtitlan se convirtió en imperio. El mito de Quetzalcóatl fue común a los pueblos de origen náhuatl, entre ellos los tlaxcaltecas.

Hoy en día Tlaxcala es un estado sumamente atractivo, vigoroso, seguro y con gente muy amable e inquieta por poder servir al turismo nacional y extranjero.

RUINAS ARQUEOLOGICAS

Este singular estado posee una riqueza arqueológica muy interesante, principalmente uno de sus orgullos son las ruinas de Cacaxtla, que es un baluarte de la cultura olmeca-xicalanca, localizadas a 19 kilómetros al sureste de la capital. Fue habitada entre los años 400 al 1200 d.C. y sobresale por ser una de las zonas arqueológicas más importantes del estado.

El gran basamento tiene una forma piramidal truncada, producto de varias etapas constructivas que representan diferentes épocas. En la parte superior se puede apreciar restos de edificaciones del siglo VII al IX.

Entre los atractivos que destacan y que usted podrá observar, es el Mural del Hombre Jaguar de 2.20 x 1.75 metros y que representa a un hombre cubierto con la piel de un jaguar de cuyas fauces sale un rostro. Porta un atado de lanzas de cuyo extremo caen gotas sobre la cabeza de un jaguar de forma serpenteada.

Otro mural sumamente bello es el de la Batalla, que se extiende a lo largo de 22 metros, ubicado en la fachada de una plataforma estucada que tiene una escalera central. Esta obra representa un combate entre dos grupos: uno de los cuales porta atributos de animales felinos, mientras que el otro tiene tocados de aves. Este y todos los murales que aquí se encuentran conservan los colores originales y que son de tipo mineral.

XOCHITECATL

“Lugar del linaje de las flores”, éste es otro importante asentamiento arqueológico que ofrece un espléndido panorama del proceso histórico del lugar.

La época de esplendor de esta zona probablemente se dio entre los años 600 y 800 d.C., aunque existen pruebas de periodos de ocupación más antiguos. El centro cívico-ceremonial se asienta en una colina donde se levantan cuatro grandes estructuras llamadas Edificio de la Espiral, Basamento de los Volcanes, Edificio de la Serpiente y Pirámide de las Flores, que es el más importante, pues en su parte superior muestra los restos de dos pilas monolíticas que posiblemente tuvieron uso ceremonial. Visitas: martes a domingo de 10:00 a 17:00 horas, ubicado a 4.5 kms. al oeste de Santa María Nativitas, por carretera estatal, muy cerca de la capital.

Estos dos sitios arqueológicos son de los más importantes, sin embargo existen otros lugares con mucha historia prehispánica.

MAS, MUCHO MAS…

En Tlaxcala no sólo encontrará ruinas de nuestros antepasados, sino hay mucho más que conocer, así es como usted tendrá oportunidad de pasear por las grandes haciendas, que en su momento fueron importantes productoras de pulque; hoy en día algunas de éstas se han convertido en grandes ganaderías, y principalmente en criadores de toros de lidia, famosos por su bravura.

También hay grandes y muy buenos balnearios, limpios y con precios sumamente accesibles, algunos de ellos funcionan como hotel, por cierto muy confortables.

Y para los aventureros que derrochan adrenalina en cada paso que dan y que alimentan su espíritu en cada desafío, encontrarán un magnífico y bello parque natural llamado La Malintzin, muy nutrido de árboles y fauna. Créame le van a divertir.

Finalmente, este estado representa un atractivo más, en donde usted obtendrá diversión para todos los gustos y todas las edades, a precios muy buenos, y lo más importante es que está cerca del Distrito Federal y es un sitio seguro para transitar.

¿Cómo llegar?

www.tlaxcala.gob.mx/turismo

sturismo@tlaxcala.gob.mx

Teléfono: 01 800 5 09 65 57, de la Secretaría de Turismo del Estado de Tlaxcala.

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