Visita Liverpool, Inglaterra

De lo más hermoso de Europa es Inglaterra y de las ciudades que no podemos olvidar es hacer Liverpool. Visita Liverpool es obligado por toda la historia quei tiene. El siglo XXI no ha podido arrancar mejor para Liverpool. Tras décadas de luchar contra el declive, la fachada fluvial de la ciudad -herencia de su pasado como segundo enclave portuario del Imperio británico- es la mejor carta de presentación del «nuevo Liverpool», inmerso en un ambicioso programa de regeneración de su legado arquitectónico y urbanístico que le ha merecido la designación como Capital Europea de la Cultura en 2008. Esta circunstancia brinda una oportunidad de oro para descubrir los antiguos muelles de la ciudad y revivir su historia como capital mercantil. También es la excusa perfecta para medir su intenso latido cultural, pues Liverpool -detrás de Londres- es la ciudad del Reino Unido con mayor número de teatros, museos y galerías de arte. Y por supuesto, para seguir la huella de sus cuatro hijos predilectos, John, Paul, George y Ringo, que en los años sesenta revolucionaron la música popular y convirtieron a Liverpool en la ciudad de los Beatles.


La visita Liverpool puede comenzar en los muelles que se extienden a lo largo del río Mersey, lo que permite hacerse una idea de la singladura de esta ciudad que acaba de cumplir 800 años.

Liverpool se convirtió en uno de los vértices del llamado comercio triangular, que consistía en el intercambio de productos diversos por esclavos capturados en África, que, a su vez, eran vendidos en el Caribe y América. Todo esto se relata en el Museo Marítimo Merseyside, ubicado en el Albert Dock, el más céntrico de los antiguos muelles. Tras la abolición de la esclavitud, fechada en 1807 , el puerto siguió creciendo gracias al apogeo de la Revolución Industrial. Ésta fue una época marcada por la llegada de emigrantes europeos que confluían allí con destino al Nuevo Mundo. Muchos decidieron establecerse en Liverpool y dejaron su impronta en el carácter de la ciudad. La llegada de otros inmigrantes procedentes del Caribe y de China la convirtió en una de las primeras comunidades multiculturales del país. El barrio de Chinatown, situado en torno a Victoria Street, es buena muestra de ello. Es uno de los barrios chinos más antiguos de Europa y todavía alardea de su enorme arco construido por artesanos de Shangai y que fue restaurado en el año 2000.

El abandono de los muelles en los años que siguieron al fin de la segunda guerra mundial simboliza la crisis postindustrial, que sumió a la ciudad en una profunda depresión. La reapertura y restauración del Albert Dock en la década de los ochenta muestra el esfuerzo que ha realizado Liverpool desde entonces para reinventarse a sí misma. Hoy, el Albert Dock es una de sus principales atracciones turísticas. Este complejo de ladrillo rojo construido en 1840 destaca como un gran centro de cultura y ocio que alberga estudios de televisión, restaurantes, tiendas y oficinas. Aquí está también la Tate Liverpool-una sucursal de la institución museística londinense- depositaria de la colección nacional de arte moderno y contemporáneo del norte.

VISITA  LIVERPOOL

Los ferries que parten del contiguo Pier Head invitan a dar un paseo por el río Mersey para contemplar el recuperado skyline, en el que se recorta el perfil de las llamadas «Tres Gracias». Este conjunto arquitectónico, Patrimonio de la Humanidad, está integrado por el Royal Liver (1911), cuyo reloj de cuatro esferas es el mayor del país; el Cunard (1914), un palazzo italiano que debe su nombre al magnate naviero constructor del vapor Britannia; y The Pon of Liverpool, que data de 1907 y es de estilo barroco eduardiano.

Por otra parte, Liverpool tiene más edificios georgianos que cualquier otra urbe inglesa. Testigo de la riqueza que generó el comercio mercantil en los siglos XVIII y XIX, destaca el monumental St. George’s Hall, un edificio neoclásico con más de una docena de columnas corintias, que sigue los patrones de un templo griego.

Conciertos, conferencias y ferias de anticuarios se celebran hoy en el que fuera el mayor auditorio de la ciudad. La contigua Walker Art Gallery fue levantada con el esfuerzo ciudadano, que invirtió su dinero y sus propias colecciones para promover el arte público. En sus salas se exhiben obras comprendidas entre los siglos XIV y XIX, colecciones británicas de arte contemporáneo y exposiciones del mobiliario que decoraba las mansiones de los potentados de la era industrial. En la misma zona, el WorldMuseum of Liverpool exhibe colecciones eclécticas que abarcan desde piezas de historia natural hasta arqueología, etnografia o antigüedades.

CATEDRALES y MÚSICA

El conjunto de edificios clásicos se prolonga hacia Castle Street, en pleno eje comercial de la ciudad, donde la sede georgiana del Ayuntamiento (Town Hall, 1754) destaca por su techo coronado por una estatua de la diosa griega Minerva. Tras años de abandono, el barrio ha sido reconstruido y modernizado, especialmente la antigua zona de almacenes y fábricas -conocida como Ropewalks- que ha sido reciclada en apartamentos, nuevos espacios urbanos, cafés y tiendas de moda.

La riqueza arquitectónica de Liverpool también se plasma en sus dos catedrales, que se levantan en el este de la ciudad. La católica catedral Metropolitana de Cristo Rey (1933-1967) optó por un diseño moderno que se traduce en la forma redondeada de su nave, y en un exterior coronado por una estructura de barras metálicas que se elevan hacia el cielo. Por Hope Street, se llega a la catedral Anglicana de Liverpool, la mayor del país y la última de las grandes estructuras neogóticas. Parece más antigua que la anterior, pero en realidad se terminó en 1 978, después de 74 años de construcción.

Nada define tan bien al Liverpool contemporáneo como su capacidad para crear y potenciar el talento musical. Proclamada capital oficial del pop por el libro Guiness de los Récords -los músicos locales han recabado más de medio centenar de números uno en las listas de éxitos-, toda etiqueta palidece ante el fenómeno que supuso la irrupción de los Beatles en 1 962. Seguir los pasos de la banda más popular de la historia de la música en su ciudad natal obliga a un recorrido disperso que aconseja apuntarse a una de las rutas temáticas, con nombres tan sugerentes como The Magic Mystery Tour, que parten del Albert Dock. En el mismo muelle se puede visitar la exposición Beatles Story que sirve de introducción a la historia del grupo. El autobús conduce a lugares que dieron título a algunos de los temas más famosos, como Penny Lane, la típica calle de un suburbio inglés o Strawberry Fields, el antiguo orfanato del Ejército de Salvación. También se detiene enfrente de la vivienda de Paul McCartney, en el número 20 de Forthlin Road o delante de la casa que John Lenon compartía en Mendips con su tía Mimi.

Con todo, el principal lugar de peregrinación de los fans es The Cavern, en la céntrica Mathew Street. Se trata de una réplica del club nocturno en el que los Beatles hicieron centenares de actuaciones en el comienzo de su carrera. Para llevar a cabo la reconstrucción que tuvo lugar en 1984- se utilizaron los ladrillos del Cavern original, cuyo emplazamiento hoy está ocupado por un centro comercial llamado Cavern Walks.

A un par de manzanas, en Stanley Street, la figura de piedra de una mujer sentada en un banco recrea el personaje de Eleanor Rigby, esculpido por el cantante Tommy Steele como homenaje a los Beatles y dedicado a «Toda la gente solitaria» (All de lonely people), tal como reza la canción. Es el punto sentimental de la visita a una ciudad que está preparada para demostrar su renacimiento en 2008 .

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