Vampiros en Vancouver

Los paisajes de cuento de la película “Luna Nueva” son reales. Conócelos, actúa y llévate unos muñecos de regalo.
Edward aparentemente es un peligro para Bella. Ella, un humano; él, un vampiro adolescente que habita en un bosque de oscura belleza. Milenarios árboles de encimo son testigos de cómo crece su amor y atracción. Él quiere besarla. Ella sólo quiere estar con él.
La saga de Crepúsculo ya tiene su tour, al menos en la ciudad de Vancouver. Después de que Luna Nueva se estrenara en todas las pantallas cinematográficas, no faltó mucho para que los fans, en su mayoría adolescentes, empezaran a recorrer las locaciones y los lugares donde los actores se reunían.
Por eso On Locations Tour Vancouver ofrece un recorrido por toda la ciudad canadiense, sin dejar de lado el bosque donde Edward le rompe el corazón a su querida Bella, la casa de los Cullen, o el sitio donde Jacob se transformó en lobo por primera vez.
El itinerario
Se empieza en el parque Stanley. Los caminos de piedra y sus lagos son testigos de las persecuciones que hacen los vampiros “malos”, a la gente del pueblo. También aquí es donde están los totems, utilizados por los curanderos de la aldea para alejar a los vampiros.
En Capilano está lo mejor. Entre la neblina habitan esos encinos altos en donde tantas veces se ha encontrado la pareja protagonista. Se hace una caminata en medio del bosque e incluso se hacen representaciones de algunas escenas.
Los actores son los mismos fans. Para entrar hay que pasar por un puente colgante. La estructura no aparece en escena, pero según la explicación de los guías, éste fue uno de los puntos que sirvió para realizar las tomas de los acantilados.
La cereza del pastel es encontrar la casa de Bella y Jacob, el hombre lobo que pone a temblar la relación que ella ha mantenido con el joven vampiro.
Ambas están en Gastown, ese es el pueblito que se refleja en la pantalla. La sorpresa es que en medio de aquel escenario se encuentra la casa de diseño minimalista de Edward.
Se visitan otros puntos como el hotel Opus donde se reunían los actores. El tour termina con una cena en Inda Bistro para degustar el pollo Jalfrezi que pedían los protagonistas. Precio del paseo: 110 dólares por persona.
www.onlocationtoursvancouver.com.
Yukón, Canada.

Desde que lo miras en el folleto de promoción turística sabes que es uno de eso viajes que debes hacer en algún momento de tu vida. Yukón, localizado al norte de Canadá y que en lengua gwich’in significa “río grande “, fue bien conocido por la llamada Fiebre del Oro de Klondike en 1897, pero hoy quienes lo visitan van en busca de otro tipo de tesoros.
Puerto Yukón
Está en el poblado de Skagway y se encuentra rodeado de montañas cubiertas de nieve. Sus casitas son construcciones de madera de las viejas minas de oro. Aquí está el Parque Nacional de la Fiebre del Oro de Klondike (www.nps.gov/klgo), donde se puede acampar por seis dólares y observar el vuelo del águila americano o el rastro del oso grizzly. Abre de 8 a 18 horas, de mayo a septiembre. La entrada al parque es gratuita.
Museo de Skagway
En su interior se expone la historia de la ciudad mediante una muestra de objetos y fotografías. Está dentro de un antiguo almacén de White Pass y pertenece al Centro de Visitantes del Parque Histórico Nacional. Hay películas y visitas guiadas. Horario de lunes a viernes, de 9 a 17 horas. www.yukoninfo .com
Expediciones
Parten desde Skagway y te llevan a través de la selva tropical costera y los bosques alpinos. La excursión se inicia en el campamento donde también partió Jack London. Después se llega a F i n n e ga n ‘s Point, donde los campos de nieve y hielo te dan la bienvenida. El camino finaliza en el campamento de Canyon City, una cabaña de madera llena de artefactos mineros. Al día siguiente se toma el Chilkoot Trail (54 dólares por adulto) para hacer una ruta más corta hacia la fortuna, sí, el oro de Yukón. El tren cruza este terreno cuyo paisaje se cubre de glaciares y cascadas que desfilan sobre caballetes y túneles hasta finalizar en las viejas estaciones de Lake Bennett y Carcross.
Whitehorse
Su nombre viene de los rápidos que fluían furiosos por el río. Es también el hogar del S.S. Klondike, uno de los primeros botes de vapor que tienen en la popa una rueda. Además, el bote ofrece a los niños la oportunidad de ver a enormes salmones saltar el río y viajar en canoa o regresar al periodo glacial para encontrarse con mamuts y bisontes. Abre de mayo a septiembre.
www.pc.gc.ca
Aurora Boreal
Es un juego de luz que ilumina el norte de Yukón durante las noches de los meses de agosto a abril. Las luces serpentean en forma de arco pasando del color verde al magenta hasta llegar al azul. Los paquetes de viaje incluyen hotel, una o varias noches completas mirando las luces mientras degustas té y panecillos, o cenas completas festejando el espectáculo natural. Reserva con Uncommon Journeys (uncommonyukon .com) Cuatro noches desde mil 980 dólares canadienses.
Reserva Denali
Este parque tiene una extensión de 24 mil kilómetros cuadrados aproximadamente. Está dividido en tres secciones: hielo, roca y nieve. Los recorridos se pueden hacer por aire, bicicleta o autobús, pero lo mejor es hacerlo a pie. La Reserva Denali es de los pocos lugares donde las especies nativas viven sin ser alteradas por especies exóticas. Se pueden observar musarañas, osos y otras especies salvajes. Aquí también se puede acampar pero necesitas llevar tu tienda, o bien dormir en una habitación doble con baño desde 180 dólares canadienses. www.campdenali.com
Cocina regional
Lo que más abunda es la trucha alpina, el salmón ahumado y el solomillo de caribú. Otra cosa que debes comer y, si te es posible llevar a casa, son las mermeladas y jaleas de frutos del bosque. Para beber están las cervezas, el café y los tés que también son de frutas. Todo esto abunda en cualquier restaurante que visites en la localidad. El precio por persona para un menú de res tiempos lo encuentras desde 98 dólares canadienses con bebida. Consulta la agenda de eventos culturales http://travelyukon .com
Noche Blanca en Toronto.

Para los amantes de las artes, Toronto es una metrópoli mágica por la diversidad de actividades, la amabilidad de su gente y el ambiente agradable y seguro que reina en sus calles.
Si quieres vivir una experiencia inolvidable, disfruta de la famosa “Nuit Blanche”, una noche dedicada al arte y la creatividad. Toronto promueve este festival donde artistas canadienses e internacionales presentan sus propuestas visuales, durante toda la noche, en espacios públicos, galerías y en las calles de la ciudad.
El acontecimiento convoca a casi un millón de personas, con un beneficio para la ciudad de $13 millones, creando un verdadero foco de promoción cultural, comercial y social. Hace ya varios años que Toronto es epicentro del arte pero ahora hay un verdadero boom.
Efectivamente, AGO, la Galería de Arte de Ontario, ha inaugurado recientemente su nuevo edificio, creado por el famoso arquitecto Frank Gehry, que consta de 100 salas, con más de 4000 obras y un anexo para la colección: el escultor Henry Moore donó al museo, en 1974, cerca de 300 trabajos.
El ROM (Museo Real de Ontario), creado en 1912, también amplió sus instalaciones, con salas de arte, arqueología y paleontología. La sala dedicada a los dinosaurios impresiona por su presentación.
Aunque hasta 1950 no existía Opera ni Ballet, a partir de la fundación del Council Canada, se fundaron la Compañía de Opera canadiense, la CBC televisión, el Ballet Nacional de Canadá y surgieron muchos teatros independientes, galerías de arte y un gran interés por el cine. Actualmente, Toronto es llamado el “Hollywood del Norte”, porque gracias al estímulo gubernamental, muchas productoras internacionales filman sus películas, vídeos y series televisivas en la urbe, utilizando los bellos escenarios y paisajes.
Mil Islas: Ontario,Canadá

Hay un destino que no debes pasar por alto si vas por la ruta de Ontario, Canadá. Se trata de las llamadas “Mil Islas“, uno de los archipiélagos más hermosos del mundo. Es una cadena de islotes que se reparten a ambos lados de la frontera entre Canadá y Estados Unidos, siguiendo el cauce del río San Lorenzo.
La particularidad de este lugar es que en cada islita se levantan casas, mansiones y castillos, de uso veraniego, algunas de celebridades como Madonna y Tom Hanks.
Para disfrutar de la belleza de estas Mil Islas hay varias excursiones en bote, de diversa duración y que incluyen algunas de éstas la comida en la embarcación o en restaurantes apostados en el embarcadero de Rockport. La temporada de estos paseos en bote puede variar, pero normalmente se dan entre abril y octubre.
El recorrido se nutre de la espectacularidad de estas casas o castillos, cada una con su historia. Te maravillará ver cómo comienzan a aparecer islas y más islas, que por momentos parece estar una en un cuento de hadas.
El paseo te remonta a otra época, en años en los que la opulencia era tema de conversación. El paso por el Millionaire’s Row, por ejemplo, te muestra a Casa Blanca, en la Isla Cherry, una mansión de 26 cuartos decorada con antigüedades victorianas, y cuya construcción data del siglo XIX.
Majestuosos también los castillos Singer, en la Isla Dark y el Boldt, este último situado en Heart Island, una de las más grandes. George C. Boldt, un magnate Americano del Siglo XX, pidió construir esta estructura que es ejemplo vivo de un capricho capitalista.
Se cuenta que Boldt mandó a tallar la isla en forma de corazón e hizo construir el castillo como casa de veraniego para su amada esposa Louise.
Ella murió antes de que culminara la construcción y el viudo no la pisó jamás. Tras años en el abandono se realizó un proyecto extenso de restauración. Para visitar el castillo es necesario tener el pasaporte consigo, ya que la isla está en territorio americano.
Desde el barco también se puede ver el puente internacional más pequeño del mundo, de apenas cuatro metros, que une dos islas, una que está en aguas canadienses y la otra, en aguas estadounidenses.
Las islas tienen tamaños que van desde las más grandes -que tienen dos mansiones y campo de golf (miden unos 100 km²)-, hasta las más pequeñas, ocupadas por una sola vivienda, en la que la puerta principal dirige prácticamente al agua.
Los guías turísticos cuentan que el número de islas (1,793), se determinó utilizando el criterio de que para ser considerada isla debía estar sobre el nivel del agua todo el año, tener una superficie mayor que 900 cm², y poseer al menos un árbol o arbusto. Los montículos que sobresalen del agua no se consideran islas.
La brisa, los castillos, las aguas claras y el bello paisaje, sin duda, fascinan al que se pasea entre éstas. Cuando se regresa del recorrido, se puede comer en uno de los restaurantes del área, de cocina internacional, aunque todos también sirven pescado fresco. Las Mil Islas es un punto importante de pesca comercial. Además, Canadá es el país del salmón, así que, si se prefiere se pueden saborear grandes rodajas rosadas de salmón servidas en todo tipo de salsas.
Por dondequiera se encuentran casetas de información, se rentan embarcaciones de todos tamaños, y se pueden comprar paseos en kayak o tomar clases de vela en la zona mejor conocida como la Meca de los veleros de agua dulce de toda Norteamérica.
Atracciones Principales de Montreal

Vieux-Montréal (Viejo Montreal): Situado cerca del río San Lorenzo, el Viejo Montreal ocupa el emplazamiento del recinto amurallado original. Los edificios y calles datan de los siglos XVII, XVIII y XIX y han sido restaurados cuidadosamente. La zona está repleta a lo largo del verano de turistas que pasean por las calles adoquinadas, visitan las boutiques y los restaurantes o simplemente se empapan de la joie de vivre entre los artistas callejeros y las terrazas de los cafés. Para completar una velada romántica, nada mejor que visitar esta zona en una carroza tirada por caballos (calèche).
La Basílica de Notre-Dame: fue construida en 1820 en estilo gótico y sus torres gemelas son uno de los puntos de referencia del Viejo Montreal. Al este, la plateada cúpula neoclásica del Mercado Bonsecours vuelve a retomar sus antiguas funciones comerciales gracias a la apertura de galerías, boutiques y exposiciones. Justo al lado, la Capilla de Nuestra Señora del Buen Socorro es la segunda iglesia más antigua de la ciudad. Contiene frescos originales de Edouard Meloche y un pequeño museo dedicado a la vida de Marguerite Bourgeoys (la primera santa de Canadá). La torre de la iglesia ofrece unas excelentes vistas del puerto y de las calles circundantes.
En Pointe-à-Callière: el extremo occidental del Viejo Montreal, el Museo de Arqueología e Historia de Montreal cuenta la historia de la ciudad desde sus orígenes, con exposiciones de alta tecnología en el increíble Edificio Eperon y restos arqueológicos en el museo situado bajo la Place Royale y bajo la restaurada Old Customs House.





