10 razones para dormir frente a Central Park

Por: Yoselin 06/21/10

No es sólo el lujo. El Jumeirah Essex House exalta al mundos dos de sus grandes orgullos: la privilegiada ubicación frente al famoso parque de Nueva York y la arquitectura histórica de más 70 años que sigue conservando su espíritu art déco.

  • Está totalmente renovado: Con nuevas instalaciones y servicios de primer nivel en los que se invirtieron alrededor de 90 millones de dólares.

  • Lo mejor de lo mejor: En el World Travel Awards más de 170 mil profesionales del turismo que votaron por su hotel preferido coincidieron en lo mismo: El Jumeirah Essex House es el mejor hotel de negocios de la región Norteamérica y de Estados Unidos.

  • El gimnasio: Aparatos de última tecnología que rebasan las expectativas de cualquier huésped. Muchos de los aparatos tienen televisores individuales. Permanece abierto las 24 horas. Puedes llamar a un instructor personal de yoga o de pilates para que te entrene en tu propia habitación.

  • El spa: Recomendamos un Sodashi Marine Mineral, un tratamiento envolvente de 90 minutos (240 dólares). Además de ser muy relajante, remueve toxinas y estimula el sistema linfático. La fórmula: barro volcánico, hierbas nativas de Australia y extractos marinos.

  • Una cena en el South Gate: La Guía Michelin 2010 de la ciudad de Nueva York recomienda probar el menú de temporada. El restaurante de cocina moderna estadounidense está comandado por el chef Kerry Heffeman. La decoración también es otro estímulo a los sentidos: fue creación del diseñador Tony Chi. El menú de cinco tiempos cuesta 95 dólares. Cocteles desde 14 dólares y copas de tinto desde 12 dólares.

  • Los colores del otoño: Reserva una habitación con vista al Central Park y disfruta de una panorámica pintada en rojos y naranjas desde tu ventana. Para la temporada del cambio de color de las hojas de otoño se diseñaron paquetes que pueden incluir una cena con champaña para dos personas en el South Gate, o entradas al mirador del Rockefeller Center, o el cambio por una habitación superior y un picnic privado en Central Park. En temporada baja la noche cuesta alrededor de 350 dólares, sin incluir los impuestos.

  • La suite presidencial: (Sólo por curiosidad). Es creación de Khuan Chew, el mismo diseñador del costosísimo y excéntrico hotel Burj Al Arab de Dubai. La dimensión de la pomposa suite es de más de 232 metros cuadrados, adornados con una colección de arte de pinturas y fotografías de autores estadounidenses -de mediados del siglo XX a la época actual- e interiores que evocan las décadas de los 20 y 30, mezclados con elementos modernos. Mármol, piel, seda y maderas finas, cuyos aromas impregnan los espacios, abundan en el piso 26 que, entre otras comodidades dignas de un primer mandatario, cuenta con un elevador privado, un mayordomo las 24 horas, sistema de sonido Bowers & Wilkins y productos de baño Cornelia.

  • Arte y cultura :En el lobby hay una exhibición permanente titulada “El corazón de Central Park: imágenes del Central Park de 1858 a la fecha”. Esta muestra se va renovando mediante el programa: Artist-in-Residence, en el que se invitan a varios artistas locales a quedarse en el hotel y realizar trabajos de foto, pintura, escultura y cine, inspirados en el art déco.

  • Audioguías: En coordinación con Centralpark.com se diseñaron en MP3 los Central Park Walking Tours de arte y arquitectura.

  • La hora del té: La costumbre de tomar el té por la tarde se atribuye a una duquesa de mediados del siglo XIX. El hotel sirve tartas, biscuits y pasteles para acompañar el té entre las 15 y las 18 horas.

The Ledge, un mirador de cristal en Chicago.

Por: Yoselin 03/12/10

El balcón, denominado “The Ledge”, se encuentra en el piso 133 del rascacielos y sobresale 1.2 metros37 milímetros de espesor de la estructura original en el mirador, con paredes, techo y suelo de vidrio de que pueden soportar hasta cinco toneladas de peso.

El sitio, aunque reducido, ofrece el atractivo de sus paredes y piso transparente que dan una vista sin obstáculos y una sensación de flotar sobre edificios y el río Chicago.

De acuerdo con información distribuida por los propietarios de la torre, la creación de estos balcones surgió de los “cientos de frentes que quedan marcadas en los vidrios del mirador cada semana” tratando de tener una mejor vista hacia abajo.

La visita, que incluye la experiencia de “The Ledge”, tiene una tarifa de 14.95 dólares. Este es uno de los cambios anunciados recientemente para la Torre Sears, que conserva su sitio como la más alta de Estados Unidos, la cual tendrá una inversión de 350 millones de dólares para instalaciones ecológicas y la construcción de un hotel exclusivo.

Fredericksburg.

Por: Yoselin 02/19/10

fredericksburg

Tres cosas son importantes para conocer Fredericksburg. La primera es llegar temprano, la segunda, tomar un mapa de la oficina de turismo local y la tercera, llevar unos buenos tenis.

Aquí, básicamente se viene a caminar, puedes visitar  el Museo de Nimitz de la Guerra del Pacífico (www.nimitz-museum.org), establecido aquí por el almirante del mismo nombre, quien nació en este lugar y fue la principal autoridad de los submarinos de guerra. El museo está dotado de una galería especial de Georges Bush con artefactos y cañones.

Lo más sorprendente es un submarino enano que utilizaron los japoneses para atacar Pearl Harbour.

La siguiente visita es  al Museo de los Pioneros (www.pioneermuseum.com), un auténtico homenaje al vintage de este lugar. Además de objetos de cocina, musicales y de casa, se conservan las construcciones originales en el jardín trasero del lugar, de los primeros pobladores del pueblo: desde la Casa y Tienda de Kammlah hasta la llamada Cabaña Walton-Smith.

De camino a  tu siguiente punto, hacemos un par de escalas. En la Main St., la calle principal del pueblito, febrero y marzo son agradables en cuanto al clima. Entonces entras a las tienditas de conservas y comprar de todos los productos locales.

Hora de la comida y el lugar especializado es el Brewing Company (www.yourbrewery.com), restaurante, hotel y fábrica de cerveza. El menú incluye el clásico sándwich bratwurst y de postre un strudel de manzana.

Bueno pues cada semana ofrece un menú diferente de esta bebida como la Peace Pipe Pale Ale; la Pedernales Pilsner o la Pioneer Porter, en la lista figuran cinco tipos y puedes degustar todas. Otra cosa que no puedes dejar de comer son los duraznos. Llévate algún insumo que se elabore con ellos, Fredericksburg, es el mayor productor de esta fruta en Texas.

Para terminar el día feliz, un lugar increíble es el Wildseed Faros (www.wildseedfarms.com), una granja de producción de flores silvestres que guarda en su interior un mariposario y sala de té.

No creas que por ser chiquito aquí no hay diversión, la noche deberás cerrarla con la visita al Hondo’s, localizado en la Main St., en el número 312 W. Aquí a partir del jueves hay música en vivo con grupos de country, jazz y blues. Cóver 10 dólares.

Un domingo lo puedes  dedicar a hacer un tour por los viñedos, pero antes, vamos a desayunar al Hill Top Cafe (www.hilltopcafe.com), un restaurante tipo cabaña antigua y con mesas de manteles a cuadros. Tiene los mejores huevos revueltos con salchicha de todo Texas y unos muffin de cereza, deliciosos. Desayuno por persona desde 31 dólares aproximadamente.

Salimos a los viñedos, pero antes que se me olvide, debes rentar un auto en San Antonio, Dollar Rent A Car (www.dollar.com), es una buena opción. Los viñedos, que son cerca de 30, están a 20 minutos de Fredericksburg. Todos ofrecen degustación, recorrido por los campos y tienda. Uno de los más representativos es Becker Vineyards (www.beckervineyards.com ). Ellos además tienen campos de lavanda y fabrican productos de belleza con esta planta.

A escalar el Golden Gate de San Francisco

Por: Yoselin 11/27/09

goldengate

Ya es una de la mayores atracciones turísticas de EU y sin duda una de las obras de ingeniería más impresionantes del mundo, pero el Golden Gate de San Francisco podría ser en breve también escalable, una idea con la que la ciudad proyecta aumentar los ingresos de las arcas municipales.

La prensa local publicó que los responsables de la gestión del puente quieren ofrecer atracciones turísticas como escaladas por sus cables o visitas en ascensor hasta lo alto de las torres con el fin de que los visitantes abran la cartera.

El Golden Gate puede cruzarse gratis si se hace a pie (en automóvil existe un peaje de 6 dólares de entrada a la ciudad) pero está terminantemente prohibido escalar sus cables o torres.

Aún no está claro qué se ofrecerá exactamente ni cuándo, pero entre las ideas que se barajan están ofrecer visitas guiadas a su estructura o algún tipo de escalada.

South Beach, Miami

Por: Yoselin 11/6/09

miami

El sur de la Florida está repleto de destinos encantadores que, a pesar de su proximidad a la Ciudad del Sol, cada uno tiene su personalidad, atrayendo así a diferentes tipos de visitantes. La codiciada isla de South Beach atrae tanto a las celebridades en busca de sol, eventos y moda, así como al turista que quiere darse la vida de artista y formar parte de la escena de los famosos.

Sin embargo, los verdaderos conocedores del área saben que al norte de Miami brilla una de las joyas de la ciudad. A lo largo de la orilla del Atlántico, se encuentra Bal Harbour Village, un destino conocido no sólo por sus hermosas playas sino también por brindar el ambiente chic que distingue a esta ciudad, en un área más relajada, lejos del bullicio tradicional de la gran ciudad.

La ciudad, de una milla de largo, fue reconocida como tal en el año 1946, al cumplir con el requisito mínimo de tener como residentes a 25 hombres.

Lo que una vez fue conocida por los soldados como la “ciudad de las carpas,” se convirtió rápidamente en la Riviera Americana de los años 50, atrayendo a personalidades como Frank Sinatra, Bob Dylan y los grandes del jazz Count Basie y Duke Ellignton.

Hoy Bal Harbour sigue cautivando a celebridades y visitantes de todo el mundo gracias a su gran oferta en el campo de la moda. De hecho, el atractivo principal de la ciudad es el centro comercial Bal Harbour Shops.

Y con mucha razón. Aunque hay que reconocer que es un centro es una atracción turística en sí. Con lindos jardines interiores, bistros y cafés, además de una galería de arte, es uno de los lugares más buscados para deleitar la pupila y “vitrinear.” Un día de compras en este palacio de la moda equivale a codearse con las marcas y diseñadores de alta costura más conocidos. Desde Carolina Herrera, quien recientemente inauguró su boutique en los Shops, Gucci, Chanel, Dior, Tiffany & Co., Prada, hasta Valentino, Dolce & Gabbana, Giani Versace, Roberto Cavalli y Trina Turk recientemente, por sólo mencionar algunos.

Para completar la selección de boutiques, durante los próximos meses se espera la apertura de John Galliano (en noviembre) y Michael Kors en febrero, entre otras.

La playa de Halona Cove

Por: Yoselin 10/8/09

playa

La playa de Halona Cove es una de las playas más recónditas y bellas de todo Hawai, un deleite para los sentidos.

En ella podremos disfrutar de una arena suave y fina, y un mar transparente y salvaje. Rodeada de piedras volcánicas, desde esta playa podremos observar las maravillosas vistas del oceáno Pacífico. Debido a su intimidad y difícil acceso, el lugra no cuenta con ningún tipo de instalación ni alojamiento.

Es una playa de difícil acceso, necesario calzado adecuado para las rocas y mucha precaución al nadar si el mar esta embravecido.

Visita Central Park, en Manhattan

Por: Yoselin 09/2/09

centralpark

Este parque es un icono de la ciudad. Estar en Manhattan y no visitarlo es prácticamente imposible, porque ocupa el 6 por ciento de la isla.

Algunos de quienes asisten, leen, se asolean o hacen deporte. Otros comen, charlan o simplemente miran. Todos respiran en una especie de burbuja verde que los resguarda del sofocante concreto de la Gran Manzana.

Recorrer el parque entero en un día, al igual que el Museo Metropolitano, que también hace parte de sus límites, es sencillamente descabellado. Y no sólo porque las dimensiones de ambos íconos de esta ciudad son monumentales, sino porque en sus alrededores también están el Guggenheim, el Museo de Historia Natural y el Planetario. El Central Park y todo lo que sus calles adyacentes ofrecen merecen más de un día.

Pero si la idea es ver su grandeza, algo que resulta imposible al estar dentro del mismo, la mejor opción la tiene la terraza del Rockefeller Center, el edificio que regala, por 20 dólares, la mejor vista del parque y, tal vez, de Nueva York.

Con sólo tres meses de calor en el norte del planeta, el parque tiene atracciones que no se disfrutan en ninguna otra época del año.

Muchos llegan a la tarima del Summerstage, un escenario donde se presentan gratis bandas musicales de todo el mundo. Pero al contrario de lo que pudiera pensarse, no se trata de una multitud alocada que llega a los conciertos.

Los más fieles al deporte corren alrededor del lago de la reserva, que cuenta con un sendero peatonal de 2,5 kilómetros. Sin embargo, por encima de ese paisaje de agua y árboles, más de 270 mil que fueron plantados en los inicios del parque, sobresalen los picos de los rascacielos que, al final, nunca dejan olvidar dónde se está.

El edificio Fuller o edificio Flatiron

Por: Yoselin 09/1/09

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El edificio Fuller o edificio Flatiron, como es más conocido, es un rascacielos centenario situado en Manhattan. Era uno de los edificios más altos de Nueva York cuando finalizó su construcción en el año 1902.

Recibió su nombre oficial de George A. Fuller, fundador de la empresa constructora que financió la obra y que había fallecido en el 1900.

El Flatiron se encuentra en una manzana triangular, limitada al sur por la Calle 22, al oeste por la Quinta Avenida y al este por Broadway.

Estas dos últimas calles confluyen delante del edificio con la Calle 23, a la altura de Madison Square. El vecindario que lo rodea recibe el nombre de distrito Flatiron en su honor.

El Fuller es un hito histórico nacional de los Estados Unidos desde el 29 de junio de 1989.

Renta de caballo en Los Angeles.

Por: Yoselin 08/25/09

angeles

Para la mayoría de los turistas, visitar Los Ángeles incluye una parada en Hollywood y hacer un viaje adicional a Rodeo Drive, en Beverly Hills. Ir de un lugar a otro significa tener que enfrentarse al tráfico y a las autopistas.

Mas, en el histórico Parque Griffith, conocido por el famoso letrero que lee Hollywood que domina la ciudad, usted puede montarse en un caballo para dar un paseo a la puesta del sol y dejar atrás las atestadas calles y el esmog. El paseo incluye una vista panorámica del Valle San Fernando y cena en un restaurante mexicano, con su caballo amarrado a un poste cercano.

Renta de caballos en el Parque Griffith

Localizado en Los Angeles Equestrian Center, 480 W. Riverside Drive, Burbank; http://www.griffithparkhorserental.com, o 818-840-8401.

Abierto para paseos por senderos, $25 la hora, de 8:00 a.m. a 6:00 p.m., de abril a octubre, y de 8:00 a.m. a 5 p.m. de noviembre a marzo.

Los paseos a la puesta del sol se ofrecen los viernes y sábados en las noches (disponibles otras noches con un mínimo de seis personas). Con un costo de $65 por persona ($95 para los caballos de tiro belgas), además del costo de la cena (partes del menú por menos de $10).

Los paseos parten alrededor de las 5:30 p.m. en verano y regresan entre las 8:30 p.m. y 9:00 p.m. (4:30 p.m., hora de salida en invierno).

Chinatown: un viaje dentro de otro viaje

Por: Yoselin 08/14/09

Chinatown es un mundo paralelo dentro de San Francisco. “Un lugar que nunca va a ser gentrificado”. Tiene un densidad sólo superada por Manhattan. Un barrio que no para de recibir inmigrantes hace 160 años.

La mejor forma de recorrerlo es moverse en zig zag por las calles que hay entre dos avenidas paralelas: Grant, que concentra las tiendas de chucherías para los turistas, y Montgomery, donde los orientales hacen sus compras. Perderse entre mercados fascinantes, vitrinas de postal, templos y miradas de ojos rasgados. Escapar del ajetreo del lugar, refugiándose en algún bar de té.

El más sorprendente es Vital Tea Leaf, un oasis con 151 tipos de té, donde uno puede probar todos los que desee, gracias a la amable tetera de su dueño, Uncle Gee, un ingeniero jubilado que nació aquí en 1931. El barrio no ha cambiado mucho. Los recién llegados siguen viviendo igual.

Uncle Gee tiene su negocio en Chinatown, pero como muchos orientales de clase media vive en Richmond. Un barrio que no aparece mucho en las guías, y que merece una visita sólo por una de sus extensas calles: Clement St. Hay que recorrerla desde la tercera a la 12, para intrusear en sus tiendas. Tres imperdibles: el Clement Restaurant, dim sum a la altura de oriente por sabor y precio (con ocho dólares comen tres), Burma Superstar (cocina birmana), un arcoíris de finos sabores asiáticos y Apple Bookstore, una impresionante tienda de libros, dvds, vinilos y novelas gráficas, todos usados y muy bien conservados, a un precio como para llenar la maleta.