Quebrada de la Mermela y el Singuriente, Argentina.

Al pie de la ruta de los Túneles, en el departamento Pocho, en el límite con la provincia de La Rioja.
Cuenta la tradición que los primeros conquistadores españoles, viniendo del Alto Perú en busca de la desembocadura del Carcarañá al Río Paraná, se sorprendieron ante la imponencia del cordón montañoso (hoy las Sierras de Pocho) con una profunda quebrada que bautizaron “La Mermela”.
Sin duda, algún andaluz impresionado por su belleza, exclamaba que tenía un color más que el del arco iris por la cristalinidad del agua del arroyo, y un sonido más que del arpegio musical que se lo regalaba el silbar del viento encajonado en sus laderas…
Esta leyenda se fue perdiendo, pero quedó allí “La Mermela” con sus cientos de saltos de aguas cristalinas, remansos oscuros, algarrobos, quebrachos, talas, mistoles, yerbas medicinales perfumadas, peperina, poleo, carqueja, yerba buena, helechos, flores del aire, el revolotear de los cóndores de golilla blanca, el rey del bosque, calandrias, zorzales con su eterno planear danzante, mientras el puma y el zorro gris quedaban al acecho de cuises y gatos del monte.
La imponencia de la Quebrada, ha sido dominada por la ingeniería vial, con la ruta a San Juan por el camino de Los Túneles, declarado una de las siete maravillas de Córdoba construidas por el hombre.
Pescar tiburones en la isla del Jabalí

En el extremo sur de la provincia, allá donde el mapa se hace finito y se estrecha junto al mar, no espere encontrar los chanchos salvajes que insinúa el nombre de esta isla de 15 km de largo por 6 de ancho.
No, aquí lo que abundan son los tiburones en todas sus variedades: pinta roja, bacota y escalandrún (los hay de 130 kilos y 2.50 metros de largo), martillo, cazón grande y gatopardo.
Gracias a su forma de pozo y a una corriente cálida de Brasil, junto a las costas de la bahía de San Blas -dentro de la isla- también nadan corvinas, lenguados, róbalos, brótolas y congrios, entre otras especies de peces. El llamado Paraíso del Pescador es también un lugar poblado de misterios, historias de corsarios y leyendas de tesoros escondidos.
Pero no son pocos los que lo eligen para bañarse en sus playas de aguas cálidas, toda una curiosidad en medio de la estepa patagónica.
La eterna tentación de la carne en Argentina

Sin dudas, el asado ,carnes blancas y rojas cocidas en una parrilla, es el plato nacional. Para los argentinos implica una reunión social, todo un rito. La parrillada incluye achuras que acompañan a las carnes: éstas son menudencias de la vaca, como riñones, mollejas, tripas, morcilla, chorizo y chinchulines. También pueden acompañar al asado ensaladas, papas a la parrilla o la grandiosa provoleta, queso provolone asado a la parrilla.
Hay una creencia generalizada que afirma que “en cualquier parrilla de se come muy bien”. Según esta opinión, en el primer lugar que uno se encuentre al paso habrá buena carne hecha en el momento y un asador atento y riguroso. Lamentamos desilusionarlo, no es así. Pero si su meta es un jugoso trozo de carne, tome nota:
- Estilo Campo (Alicia Moreau de Justo 1840-Tel. 4312-4546): situado en uno de los polos gastronómicos más elegantes de la ciudad, Puerto Madero, es una opción para comer muy buena carne al asador -con fuego de leña-, el sabor más tradicional del campo argentino. No es de los lugares más baratos, pero sí la calidad es muy buena, y cuenta con una de las mejores vistas de los diques de Puerto Madero.
- Viejo Gómez (Estados Unidos 374- Tel. 4300-2132 ): si anda por San Telmo, y comenzó a sentir hambre, no deje de pasar por esta antigua casa reciclada. La especialidad es la parrillada de bifes: bife de lomo, bife de chorizo, colita de cuadril, papas fritas y ensalada de rúcula, cuyo uso es testimonio de la herencia culinaria italiana.
- Don Julio (Guatemala 4691-Tel. 4831-9564 / 4832-6058): en uno de los distritos gastronómicos por excelencia, Palermo. Conviene ir tranquilo, con tiempo. Incluso, pedirse un vermouth -otra de las típicas costumbres argentinas- y acercarse a mirar los fuegos. El lugar tiene clima bullanguero y familiar, sin que esto atente contra un servicio atento y profesional. Y cuando llega el calor, las mesas en la vereda son un paraíso. Como especialidades de la casa, el chorizo Don Julio (con muzarella y tomates secos re-hidratados), riñones Don Julio (con ajos macerados en Malbec y perejil), y asado de tira, vacío, bife de chorizo y entraña.
La ruta de la pasta en Argentina

Sangre italiana corre por las venas de muchos argentinos, y seguramente por eso existen tantos restaurantes que se inclinan por las tradiciones culinarias de la península. A continuación les proponemos los mejores lugares para disfrutar de una vera pasta italiana.
- Il Matterello (Martín Rodríguez 517- Tel: 4307-0529): en el barrio de La Boca, un clásico. En este restaurante, cuyo nombre significa palo de amasar, sus dueñas, descendientes de italianos de Modena, no compran nada de pasta seca en paquete. Todas son frescas. Además de las infaltables carbonara o putanesca se destaca el ragout y la bolognese de carne de vaca y cerdo cortada a cuchillo.
- Janio (Malabia 1805 – Tel: 4833-6540/1): con mesas en la vereda, y una terraza que llama a disfrutar de la vista de la plaza Armenia, es uno de los más concurridos de Palermo Soho, y en el invierno, el salón invita con una cálida chimenea. Las pastas son sólo uno de los atractivos del menú, de lo más interesante los ravioles de calabaza, amaretto y almendras.
Empanadas en Buenos Aires.

La empanada no es un invento argentino. Pero, a pesar de esto, nos atrevemos a decir que no existe ninguna otra cultura que sienta tanta pasión como los argentinos por la empanada. Aquí, no sólo cada familia tiene una receta propia, sino que incluso las diversas regiones del país se identifican con un modo de elaborarla. Aquí van dos direcciones imperdibles.
- La Americana (Av. Callao 83 -Tel: 4371-0202): este lugar nació en 1935 y es de los más tradicionales en la ciudad. Las empanadas de queso y cebolla y la salteña jugosa con algo de picante, las dos mejores. El ambiente es bullicioso, ciento por ciento porteño: en el estilo de mesas, en los uniformes de los camareros, en el modo de atender campechano y acelerado.
- El Sanjuanino (Posadas 1515 -Tel.: 4804-2909): la casa es muy conocida y tiene otras sucursales. Este local está ahí nomás de lugares como el Alvear Palace Hotel y de la avenida más elegante de Buenos Aires. Todas las variedades están muy bien, y más aún si al morderlas se les agrega algo de salsa picante. Sin dudas, recomendada la Gran Sanjuanina.





