Bahía de Halong

Los 3.000 islotes de caliza y dolomita de la vietnamita Bahía de Halong se extienden a lo largo de 1.500 kilómetros cuadrados del golfo de Tolkin, no muy lejos de la frontera con China.
Es uno de esos lugares en los que resulta difícil tomar una mala foto. Incluso en las temporadas en las que los turistas la invaden. Los atardeceres son particularmente espectaculares, con la luz rebotando sobre las rocas que surgen como torres del agua verdosa. Las calas recónditas, la vegetación vertical y las frías cuevas completan el paisaje.
La leyenda dice que fue un dragón quien formó con sus coletazos este paisaje de rocas de base frágil . Por eso la bahía se llama “ha long”, que viene a signifi car “dragón descendente”. Los geólogos, menos épicos, opinan que las caprichosas formaciones kársticas afl oraron hace unos 300 millones de años.
Han sufrido desde entonces la erosión de los vientos, las lluvias y las mareas, que las esculpieron con buen tino. Esta versión no le resta a la bahía un ápice de su belleza, reforzada por los centenares de embarcaciones pesqueras y turísticas que la surcan a diario, algunas con forma de dragón. Aún se pueden ver en sus aguas veleros de juncos.
De fabricación tradicional y con velas de algodón rugoso cosidas a mano, parecen salidos del atrezzo de una película de “James Bond”, que ha estado en dos ocasiones cinematográfi cas en este lugar. Por supuesto, visitó la cueva del Pelícano o Hang Bo Nau (en la imagen), un imán para los fotógrafos, que adoran los contrastes entre la piedra, el agua y la vegetación de esta ventana a la bahía.
El Gran Buda de Leshan.

Más de 70 metros es lo que mide el buda más grande del mundo esculpido en piedra que se encuentra en la ciudad china de Leshan, en la provincia de Sichuan, muy cerca de Chengdú (tercera ciudad más grande de China).
Esta estatua se encuentra en un complejo que lleva por nombre “Parque del Gran Buda”, un inmenso conjunto lleno de escaleras en el que además de esta estatua se pueden visitar varios templos budistas, pagodas, otras estatuas de buda y tumbas de antaño. Pero lo más importante es, sin duda, esta extraordinaria estatua, que no es la más grande del mundo que se ha construido de Buda pero sí la más mayor esculpida en piedra.
El Gran Buda de Leshan, también llamado Dafo, se encuentra en la confluencia de los ríos Mingjian, Qingyi y Daduhe en la montaña Linheshan y se comenzó a construir en el año 713 para “atemorizar al dios del agua”. Fue un monje llamado Haitong quien comenzó su construcción para ralentizar las y así proteger a los barcos que navegaban por esa zona e impedir que la aldea vecina se inundara.
La construcción del buda finalizó 90 años más tarde por los discípulos de este monje y el resultado fue el esperado ya que los sedimentos de rocas depositados a los pies del buda, en la cuenca de los ríos, hizo que se alterase las corrientes y la navegación, por tanto, mejorase.
En total este inmenso buda mide 71 metros: sus orejas miden 7 metros de largo, su cabeza 15 metros y las uñas de sus pies miden lo que un hombre adulto.
Para acceder hasta sus pies, hay que bajar todo lo que se ha subido previamente por una escalera en el lado derecho de la estatua a lo largo de la que se puede ver otras estaturas de buda y a Dafo en todo su esplendor. Pero si lo que se quiere es una buena vista de frente del Gran Buda la única opción es coger uno de los barcos del embarcadero (muy cercano a la entrada del parque) hasta las 18:00 horas.
Huang Shang montaña amarilla

Esta montaña esta situada en la provincia de Anhui (este) como el mejor lugar para promover el turismo en China.
Este es un buen lugar para el desarrollo del turismo. A Huang Shang los turistas llegan desde todas las partes de China y con el bastón al estilo Deng escalan una montaña de la que, durante la dinastía Ming (1368-1644), el viajero y geólogo Xu Xiake aseguró que “si la conoces no necesitarás ir a ninguna otra”, pasando a ser una de las frases más populares que existen sobre este lugar.
El turismo en Hang Shang ha ido creciendo año en año. En la actualidad, modernos teleféricos transportan a los visitantes hasta un punto de partida base, desde donde pueden elegir la ruta que más les plazca.
Grupos de amigos, familias, parejas y curiosamente pocos extranjeros, acceden con facilidad a cualquiera de los picos gracias a unos caminos y escaleras perfectamente asfaltados que conducen a los lugares más señalados.

Siguiendo una de las tradiciones más famosas del lugar, las parejas compran en los puestos instalados en la misma montaña pequeños candados para luego colgarlos en los puentes, ya que según la tradición si lo haces obtendrás “mil años de amor eterno”.
Las denominadas “cuatro maravillas bajo el cielo” de la montaña: sus pinos, manantiales de aguas termales, mares de nubes y piedras de infinidad de formas hizo que, en 1990, Huang Shang pasase a formar parte de uno de los Sitios del Patrimonio Cultural y Natural del Mundo por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO).
Denominada también “Tierra de brumas” o “Mar de nubes”, desde la dinastía Tang (siglo VII) hasta finales de la dinastía Qing (siglos XVII-XIX), se han escrito más de 20.000 poemas alabando la belleza de sus paisajes naturales, convirtiéndose en uno de los sitios predilectos del turismo nacional y cumpliéndose así el objetivo del “Pequeño Timonel”.
Victoria Jenna, un paseo por rios.

No sólo las aguas de los mares del mundo están de estreno este año, recibiendo barcos nuevos, sino también los ríos, un tipo de turismo que sigue ganando adeptos.
El 6 de septiembre será la inaguración del Victoria Jenna, que navegará por el mítico río Yangtzé en China, considerado el tercero más largo del mundo y el más largo de Asia.
El barco es el más grande y tecnológicamente avanzado de su tipo. Transporta 378 pasajeros y cuenta con una tripulación de 180 personas que es como si casi hubiese un tripulante por cada dos pasajeros.
Victoria Cruises, empresa dueña del barco, ha dicho que éste reúne los más altos requisitos internacionales de seguridad.
El Jenna tiene cinco pisos, 149 cabinas estándar, 35 Junior Suites, y la máxima comodidad en sus dos lujosas Shangri-La Suites. Todas tienen balcón privado, baño con bañera (algo fuera de lo común en los barcos de río e incluso en grandes naves) y, para que siga conectado con el mundo occidental, encontrará televisores con HBO y CNN, entre otros canales.
Tiene dos comedores, incluyendo uno a la carta con auténtica comida china -además de internacional-, cuatro elevadores, gimnasio, salón de conferencia. Tiene lounge, tienda, un centro de negocios con acceso a internet, salón de belleza, un pequeño spa y oficina médica.
Cuenta con el Yangtze Club, (night club y teatro), y un piso de observación, ideal para disfrutar el cielo repleto de estrellas y un paisaje impresionante durante el día. Su decoración interior es de carácter internacional, pues aunque no puede negarse su influencia asiática, que aporta vistosidad y color, tiene maderas preciosas y candelabros que le dan un toque americano y europeo a los pisos y paredes.

Saldrá desde la pintoresca ciudad montañosa de Chongqing hasta Yichang, en viajes de cuatro días y tres noches, los domingos, y de Yichang a Chongqing, por cinco días y cuatro noches, saliendo los miércoles.
Como parte del recorrido se puede apreciar la zona de las Tres Gargantas del río Yangtze, uno de los puntos panorámicos más famosos y bellos de China.
Columpio mas alto.

Éste columpio se encuentra en la segunda torre de acero más alta del mundo, solo después de la torre de Kiev en Ucrania, la altura impresiona pues son más de 200 metros que alcanza esta torre ubicada en China.
Es una torre de televisión, en cuya cúspide encontramos el columpio y quien se sube se sienta sobre un asiento de acero que se balancea más allá de la plataforma, apreciando hacia abajo de los pies tan hermosa vista desde las alturas.
Si te gustan las emociones fuertes y amas las alturas, este columpio es ideal para ti, pues al momento de balancearte observarás desde más de 200 metros la vista impresionante de la ciudad de Harbin, provincia de Heilongjiang, en China.
Ofrece agencia china viajes anti-Mundial
El tradicional olfato chino para los negocios tiene un ejemplo significativo en una agencia de viajes de Cantón, en el sur del país, que está ofreciendo viajes organizados anti-Mundial para las esposas que no soportan la afición de sus maridos.
Ante la perspectiva de no poder acceder durante todo un mes al control de la televisión ni a sus esposos, son muchas las mujeres que se han interesado en estos recorridos para ausentarse de casa mientras dure el Mundial de Alemania.
La agencia ha organizado un recorrido de un mes que llevará a las esposas hartas a las provincias meridionales de Guizhou, Sichuan, Yunnan y otras provincias y regiones del sudoeste chino.
Aunque los chinos se jactan de haber inventado el futbol, no se trata de un deporte que haya despertado tradicionalmente pasiones en el país asiático pero desde su primera participación en una fase final de un Mundial, en Corea y Japón 2002, el interés por el deporte rey se ha multiplicado.
Via El Universal
Turistas chinos podrían no viajar a otros países.

El turista chino es una persona escasamente sofisticada y experimentada, que evitará visitar destinos donde no encuentre su comida, tenga dificultades en comunicarse y no se le permita fumar.
Tal es el retrato robot que del turista chino medio realiza el consultor Rene Bos en el estudio “Clientes chinos como clientes de minoristas de viajes”, confeccionado por la compañía ACNielsen y presentado en el marco de la feria y conferencia de la Asociación Mundial de Tax Free (TFWA, sus siglas en inglés) inaugurada ayer en Singapur.
El estudio indica que otro objetivo muy importante de los chinos cuando hacen turismo es el de comprar, y suelen gastarse en compras en los destinos unos 928 dólares (724 euros), cantidad que equivale a su salario medio mensual. Sin embargo en Europa, destino elegido por el 11% de los 34 millones de chinos que este año se prevé viajen al extranjero, la media de gasto en compras alcanza los 1.408 dólares (1.098 euros)
Vía Primera Clase





