Iluminación especial para la Torre Eiffel.

La Torre Eiffel brillará el 31 de diciembre con una iluminación multicolor para regalar, por primera vez un espectáculo especial de despedida de año, informó hoy el Ayuntamiento de París.
La Torre se iluminará de todos los colores para ofrecer a los parisinos y a los visitantes de la capital un espectáculo único y mágico, que será visible desde la plaza Trocadero, y que desaparecerá con el nuevo año.
A partir de las 23.00 hora local (22.00 GMT), y durante más de una hora, el monumento más visitado del mundo ofrecerá una ceremonia luminosa que marcará la cuenta atrás simbólica hacia el 2010.
El espectáculo cobrará fuerza en los últimos 20 minutos, cuando se pondrá el nuevo alumbrado con sistemas de iluminación con Leds.
El clima en Francia.

Si bien se puede decir que Francia se encuentra en una zona templada, en realidad nos encontramos con un clima variado.
El área costera del sureste tiene un clima mediterráneo, gozando así de veranos muy calurosos e inviernos suaves y cortos. En el interior nos encontramos con un clima continental, lo que implica inviernos largos y fríos y veranos de altas temperaturas.
Clima calido Francia
En el litoral atlántico el clima se suaviza gracias a las corrientes oceánicas y los vientos que llegan dominando desde el suroeste. Las temperaturas medias por ciudad son:
- En París en el mes de enero es invierno, por lo tanto la temperatura llega a 3,2 ºC y de 19,5 ºC en veranos en julio.
- Estrasburgo, puede llegar a bajo cero en los meses de invierno, sobre todo en enero llega a 0,8 ºC y en julio de 19,1 ºC.
- En Niza el clima no llega a ser muy fuerte pues en invierno la media es de 8,3 ºC, generalmente en enero y de 22,4 ºC en julio.
- Lyon, es de 2 ºC en enero y de 21 ºC en julio.
La Torre Eiffel, de aniversario.

La Torre Eiffel, el icono por excelencia de la ciudad más visitada del mundo, será la pantalla hasta fin de año se proyecte una composición ondulante de colores, para terminar de celebrar los 120 años de historia del célebre monumento.
Cada noche, cada hora punta desde las 8 hasta las 11 de París, 400 proyectores de diodos emisores de luz (LED) lanzarán toda su carga lumínica en movimiento sobre los metálicos 325 metros de altura de la torre.
Los proyectores, de última tecnología, conseguirán un efecto óptico conocido como estroboscópico que jugará con las luces y sombras sobre el contorno del monumento.
El espectáculo, que dura doce minutos y ha sido diseñado por Bernard Schmitt y Jacques Rouveyrollis, rememorará los dos años de construcción de la Torre, erigida con motivo de la Exposición Universal de 1889 gracias al arquitecto Gustave Eiffel.
Vendimia de lujo en Champagne

La temporada más apasionante del año calienta motores en la región francesa. Además de visitar sus famosas bodegas, si te animas puedes incluso participar por unas horas en la recogida de la uva.
La vendimia en Champagne está prevista este año hacia mediados de septiembre, aunque las fechas exactas sólo se decidirán en el último momento para asegurarse que la viña está en su punto óptimo. En apenas diez días se habrán recogido rigurosamente a mano todas las uvas de la región.
Sus carreteritas secundarias se pringarán entonces de los regueros de zumo que rebosa del vaivén de camiones que día y noche llevan los racimos recién cortados a prensar a las bodegas. En éstas la actividad es frenética, con gentes de media Europa llegadas para trabajar a destajo bajo un estricto control de calidad y volviendo a poner en marcha, un año más, el riguroso proceso que ya definiera Dom Pérignon, que aprendió a seleccionar las mejores parcelas y cepas y hasta reorganizó el trabajo durante la vendimia para asegurar que el líquido final fuera totalmente pálido aun procediendo en gran medida de uvas tintas.
Todas las grandes abren al público en visitas de lo más organizadas con degustación final. No habrá que perderse en Reims los espectaculares sótanos abovedados en los que maduran los caldos de Ruinart , los 25 kilómetros de galerías forradas de botellas de Mumm y los 18 de Pommery, además de otras grandes casas como Piper-Heidsieck, Taittinger o Veuve Clicquot Ponsardin. O, a lo largo de la Avenue du Champagne de la villa de Épernay, los cientos de kilómetros de galerías subterráneas en las que reposan millones de botellas de Mercier, Castellane o esas de Moët & Chandon que Napoleón en persona venía a recoger de camino a sus batallas para consumirlas, al parecer, antes, durante y después de la contienda.
Pero si lo tuyo más que participar en una visita guiada es meterte de lleno en faena, durante estos días podrás en infinidad de lugares convertirte en vendimiadora por un día. La aristocrática maison Drappier es una de las que ofrece a sus visitantes la experiencia de participar mano a mano con los vendimiadores en la recogida de la uva, comer con ellos en los campos y ponerle la guinda al jornada con una visita a sus bodegas y una cata de sus vinos, que apasionaban al mismísimo De Gaulle.
Bora Bora la Perla de la Polinesia

La temperatura ronda los 81 grados Fahrenheit. La travesía se da desde Vaitape, uno de los poblados más importantes de Bora Bora.
En esta isla del Pacífico viven cerca de 9 mil personas, quienes cuentan con una escuela superior, un supermercado y un restaurante chino. Hay una sola iglesia católica y cinco salones cristianos de reunión donde, entre otras actividades, velan a los muertos que luego cada quien sepulta en el patio de su casa. No hay cementerio. Tampoco universidades, así que el 80% de la población labora en la industria turística y desarrolla una evidente vocación de servicio.
Cada semana llegan barcos de la hermana isla Tahití con provisiones, muchas de ellas traídas de Francia o Australia. No hay animales salvajes.
Allí aman el corned beef, la leche de coco y el panapén. Bora Bora cuenta con 17 hoteles, pero entre todos destaca el que lleva su mismo nombre. Es el más antiguo y hace dos años está cerrado por remodelación. Elegir un hotel aquí es clave en la experiencia que se quiera propiciar. Hay varios tipos de alojamiento, pero el que más llama la atención son las habitaciones tipo bungalow, piezas tradicionales de la arquitectura polinesia que suelen estar construidas sobre las cristalinas aguas. Uno de los mayores placeres que identifican los turistas es levantarse y tomar el desayuno en la terraza de estos bungalow.
En las hospederías se sirve todo tipo de platos de la cocina internacional, aunque predominan el pescado y los mariscos, sobre todo la langosta. Un plato muy típico es la tamaraa, hecho con carne y pescado envuelto en hoja de plátano y cocinado sobre piedras calientes. El coco es la base para la variedad de postres y bebidas.
Bora Bora es conocida como la Perla de la Polinesia, además de por su belleza, por lo accesible que está al público esta famosa pieza de joyería.
Darle la vuelta a la isla por el camino que bordea la costa toma 30 minutos.
Iles Des Saintes, isla francesa.

Iles Des Saintes, una pequeña isla de Guadalupe, es el lugar perfecto para quienes buscan sosiego y recreación
Crepas de bacalao, vino y licor a un precio sumamente accesible y buena comida… Eso encontrará en Iles Des Saintes (Isla de Santos), una pequeña isla que pertenece a Guadalupe o Guadeloupe.
Una vez que llegue allí, sus habitantes le abordarán para ofrecerle alquiler de motoras por 20 euros (aproximadamente $30). Y es que la isla francesa, perteneciente al archipiélago de las antillas menores, es un destino usualmente visitado por personas con embarcaciones privadas que gustan de lugares no muy repletos de gente o lugares tranquilos.
Por eso no es raro que en esta pequeña isla de sólo 3,350 habitantes no vea a nadie por sus calles con celular en mano en medio de una conversación.
Terre-de-Haut es el puerto al que llegan todas las embarcaciones. Su colorido llama la atención a simple vista. Los comercios cercanos a la bahía se especializan en comida, ropa playera, collares y venta de licor.
Precisamente, la isla posee varios rones, blancos y oscuros, que son fabricados en Guadeloupe. También se especializan en licores de frutas como el de guayaba, coco y parcha.
Los vinos y licores de Francia se consiguen por menos de $10 en supermercados y tiendas de licores.
Si va de compras, no olvide que como toda isla francesa los comercios se toman un receso desde el mediodía hasta la 1:00 ó 2:00 de la tarde.
El lugar favorito de quienes visitan Iles Des Saintes es la playa. Las más visitada es Pompierre, de poco o ningún oleaje. Queda a más de tres millas de la bahía. Posee aguas de azul oscuro y arena arcillosa. Entrar en sus aguas equivale fácilmente a seguir mar adentro porque aunque se camine y se camine el nivel del agua es prácticamente igual.
Al salir del balneario hay vendedores ambulantes que venden crepas, emparedados y pequeñas tartas que confeccionan de coco y piña. Cualquiera de éstos es perfecto para aplacar el hambre, obtener energía y regresar a pie a la bahía.
No se asombre si por las angostas calles de esta isla ve muchas cabras y cantidad de ganado a cada extremo porque la agricultura es uno de sus mecanismos de subsistencia.
Por sus calles, sumamente limpias y con envases listos para reciclar, se escucha con cierta frecuencia el sonido de las campanas de la iglesia católica, cuya fachada es en piedra y cemento. Esta iglesia está a sólo metros del muelle y es visitada por turistas curiosos que no dudan en entrar.
Ruta de la champaña

Champagne se encuentra al este de París, desde donde bastan pocas horas para llegar a Reims, la capital regional.
Los viñedos comparten una prolijidad tal que visto desde lejos el paisaje parece a veces artificial. Las rutas se deslizan plácidamente entre tierras rayadas como las líneas de un cuaderno verde, sólo interrumpidas por las señales que indican cada parcela.
Muchos llevan el nombre de reconocidas casas productoras; no sólo cuando son las dueñas de los terrenos, sino también cuando las arriendan a sus propietarios para explotar las vides y abastecerse de uvas. En las mejores tierras de Champagne, una hectárea de viñedo se puede cotizar hasta un millón de euros, y pasa de generación en generación en las mismas familias como un tesoro.
El viñedo está clasificado según la calidad de las uvas que se cosechan en cada pueblo. En francés estas zonas se llaman crus .
François Hautekeur, enólogo de la casa Veuve Clicquot, cuenta: “El secreto de cada enólogo reside en el maridaje entre vinos de los distintos crus y las cosechas de distintos años y cepajes. Cada uno tiene sus preferencias y composiciones, pero el objetivo es el mismo: lograr el mejor champagne”.
Este nivel de profesionalismo no existía en la época de Dom Pérignon, que realizaba sus pruebas de manera empírica. El champagne se fabrica con una primera fermentación alcohólica; luego se procede a los maridajes de cepas, terruños y cosechas. Sigue el proceso con una segunda fermentación en botella para luego descansar en subsuelos.
Más información:
www.franceguide.com
www.tourisme-champagne-ardenne.com
Pasear por Europa: Castillos en Francia

Se va de un castillo a otro, un tipo de viaje a la corte de reyes y reinas, nobles, damas y caballeros, sumergiéndose en una atmósfera rica en historia y magia.
¿Dónde?
En el Valle del Loira, famoso en todo el mundo por sus espléndidos castillos, sus fuertes, sus burgos medievales y sus villas fortificadas. y para hacer que la visita sea una experiencia realmente inolvidable, hay que aprovechar las invitaciones de la corte, un programa que hay en primavera y en verano, que prevén la participación a espectáculos y animaciones que evocan la pompa del pasado.
• En las grandes cocinas del castillo La FERTÉ-SAINT-AUBIN, del siglo XVIII, una cocinera en traje de época recibe a grandes y pequeños para una divertida y emocionante demostración de la preparación de “madeleines” de miel (un tipo de galletas) cocinadas en el horno de leña para disfrutarlas apenas salidas del horno.
Después de habernos llenado los ojos con los ostentosos arreglos de los salones, nos vamos al gran parque creado en 1630 donde se pueden visitar uno de los establos más bellos de Francia, con sus caballos y ponis, una bodega donde se producen y reparan las sillas y todo el equipo para los caballos y, después, a explorar la isla encantada con casitas de madera a la medida del niño.
• Al castillo de CHAMBORD, el más grande y espectacular del Loira, conviene llegar a la hora que se pone el sol, cuando se ilumina con un sugestivo juego de luces y colores. Para acceder a las habitaciones de la finca (construida en el 1500), inmersa en la foresta de Boulogne, rodeado por un muro de cinta y formado por una mastio (una especie de torre) central con cuatro torres a los lados, se entra por la puerta Real desde donde comienza la visita entre telones antiguos, retratos, cuadros, muebles de época, armas, trofeos de caza y, para concluir, una particular escalinata de doble espiral que permite subir y bajar las escaleras sin encontrarse nunca.
Para descubrir su historia, los niños son involucrados en encuentros con un personaje del pasado, un arquitecto, un músico, un astrólogo, testigos de la época de los grandes reyes de Francia.
También es particular la belleza del parque, donde algunos ángulos permiten observar las manadas de ciervos y de jabalíes y donde se organizan excursiones en carrozas en medio de la naturaleza; no hay que perderse el espectáculo de arte ecuestre, en las ruinas de los antiguos establos, que recorren la historia del castillo, desde el Renacimiento hasta el conde de Chambord.
• A los márgenes del bosque de Sologne, se encuentra el castillo de CHEVERNY, elegante y suntuoso, con un gran parque para visitar a pie o en vehículos eléctricos, o bien, haciendo una excursión en barco. Atravesando la entrada se camina por largos corredores que llevan al comedor, a las habitaciones privadas, al salón de armas, a la habitación del rey, al gran salón y a la biblioteca.
En la ex-cocina, para los grandes, pero también para los muchachos, hay una exposición permanente de las aventuras de Tin-tin, la famosa historieta franco-belga nacida de la fantasía de Hergé.
• El castillo de CHENOCEAU tiene todas las características del palacio de cuentos: una posición pintoresca al borde del río Cher; un paisaje de fábula, al que sólo le faltan las hadas, con arroyos y encantadores jardines; el puente levadizo, las torres y las almenas. Después de visitar los salones, las habitaciones y las galerías arregladas con muebles antiguos, chimeneas de mármol y cortinas de damasco, nos vamos al antiguo edificio de las cúpulas donde se encuentra el musée de cires para encontrar las reproducciones de escenas que evocan la vida de los cortesanos y los personajes que en un tiempo lo frecuentaban.
One by the five hotel de una habitación

La intimidad característica de un hotel boutique llega al límite con el One by the five, un alojamiento de cuatro estrellas que sólo tiene una habitación.
El cuarto solitario, que mide 45 metros cuadrados, tiene una decoración de estilo vanguardista y romántico, un enorme ventanal y una cama empotrada en la pared, que no toca el piso.
Su vestíbulo tiene un aire más clásico, y dominan colores como el rojo.
A pesar de que el lujo no es la prioridad en el hotel, el precio por noche es de 960 euros (18 mil pesos aproximadamente), e incluye desayuno, pasteles y un coctel especial.
One by the five se ubica en el Barrio Latino de París, en Rue Flatters 3, muy cerca del Río Sena y de la Catedral de Notre Dame.
Para más información visita www.onebythefive.com
Carnaval de Niza

Los franceses se dan cita en Niza para celebrar el carnaval. Desde del día 13 de febrero hasta el 1 de marzo la capital de la Riviera Francesa se llenará de luz y color.
Desde la cabalgata se lanzarán serpentinas, las carrozas revestidas de flores inundarán de fragancias el ambiente y durante la noche miles de bombillas iluminarán la ciudad. Los participantes compiten por uno de los tres premios a la mejor carroza, al mejor cabezudo y al mejor personaje. Todos quieren ganar y para deleite de los turistas cada año los habitantes de la ciudad se esfuerzan más por deslumbrar.
El carnaval de Niza es una tradición que se remonta a la Edad Media. Sin embargo, es desde finales del siglo XIX cuando adquiere un gran prestigio internacional y se instaura tal y como se conoce hoy. La temática en honor al 125 aniversario que se celebra este año, no puede ser más sugerente: El rey de Máscaras. Los nicenses ultiman los preparativos en sus disfraces y maquillaje.
El paseo marítimo todavía mantiene el encanto que hipnotizó a grandes artistas como Picasso. Grandiosos edificios del siglo XIX, ahora conveertidos en hoteles, se sitúan frente al mar Mediterráneo. Disfruta de un paseo irrepetible.
¿Dónde dormir?
Hotel Negresco
Situado en la Promenade des Anglais este hotel es un edificio histórico situado frente al mar. Sus paredes y muebles de principios de siglo hacen de él un autentico museo. En sus habitaciones te sentirás como una auténtica reina. No dejes de comer en su restaurante, uno de los más míticos de la ciudad.





