Un tour de Alicia en las maravillas.

Vivió 66 años y sus cuentos vieron la luz con el seudónimo de Lewis Carroll (su verdadero nombre era Charles Dodgson). Dos son sus obras más reconocidas, incluso aceptadas como clásicos de la literatura: Alicia en el país de las maravillas y Alicia a través del espejo. Ambas, inspiradas en la hija de su amigo Liddell, a quien el autor le contaba sus historias.
Hoy y gracias a que todo el mundo podrá ver el estreno de la película de Tim Burton Alice in Wonderland, la ciudad de Oxford, Inglaterra, ofrece tours por los lugares que Carroll recorrió para escribir este libro, así como los escenarios en los que se filmó la cinta.
La visita inicia en el lugar donde se conocieron Alicia y Lewis y que es el college Christ Churchm (www.visitchristchurch.net), un lugar de culto religioso desde el siglo VII.
Luego se hace un paseo en barco por el Támesis, y se explica que de esta forma Carroll decidió escribir el cuento. Y es que a la pequeña Alicia le gustó tanto, que hizo que Lewis se lo escribiera. El paseo dura 35 minutos. Recorridos individuales por el río 6 libras.
El tercer punto es conocer el jardín donde jugaba Alicia y que está a lado de la casa donde vivía con su familia. Cuentan que este lugar fue la gran inspiración de Carroll para escribir su relato. Que en él está una pequeña puerta verde, la misma que plasmó en el libro y por la que Alicia no podía pasar.
Otro elemento del jardín que está en la historia es el árbol. Ese en el que el autor coloca al Gato de Cheshire que siempre molesta a Alicia, y al Conejo Blanco, personaje inspirado en el padre de la pequeña y cuya característica principal es la de llegar tarde.
El tour termina en la estancia más famosa de Christ Church, el Great Hall, donde se filmó la mayor parte de la película de Burton. En él se observan unas vistosas vidrieras donde si se tiene mucha suerte, se pueden ver las imágenes de Alicia, el Conejo Blanco, el Sombrero Loco, (interpretado por Johnny Depp en la cinta), y la Reina de Corazones (por Helena Bonham Carter).
A un lado del Great Hall se localiza una chimenea decorada con dos cabezas de cuellos muy largos. Se dice que fueron las musas de Carroll para recrear el partido de crockett que disputan la Reina de Corazones y Alicia, ellas utilizan como palos unos flamencos, que recuerdan a las figuras de la chimenea.
Desde la Christ Church puedes caminar un par de cuadras hasta llegar al Alice ´s Shop (83 St Aldates), tienda con joyería, porcelana, relojes y libros sobre Alicia. Objetos desde 8 libras.
El recorrido de “Alicia y Lewis Carroll” tiene un costo por persona de 35 libras. Reservas en: www.visitoxford.org
Navidades sobre hielo en Gran Bretaña

Si piensas en una pista de patinaje sobre hielo en Navidad seguramente tu mente se vaya a la del Rockefeller Center de Nueva York, aunque mucho tenga que ver en ello el recuerdo que tengas de alguna de las películas americanas que la han elegido como decorado. Patinar en la Quinta Avenida, en pleno centro de Manhattan, muy cerca de la catedral de St. Patrick, del Radio City Music Hall y de las tiendas y restaurantes más lujosos de la ciudad es una experiencia única. Pero especialmente en esta época, cuando los adornos y las luces otorgan a este espacio un ambiente mágico.
Pero si este año has decidido viajar en Navidad a Gran Bretaña, aquí también puedes convertirte en una experta patinadora mientras disfrutas de los monumentos más impresionantes del país. Te mostramos sus mejores pistas de hielo al aire libre, verás como poco tienen que envidiar a la de Nueva York.
- Museo de Historia Natural de Londres
La pista que se instala junto al Museo de Historia Natural de South Kensington, una de las joyas de Londres, pasa por ser una de las más atractivas de la ciudad. Deslizarse por ella no sólo te permitirá admirar la monumental fachada victoriana del museo, también el mercado navideño que se instala a su lado. Si viajas con niños la actividad se puede combinar con una visita gratuita a su interior, donde conviven esqueletos de dinosaurios, minerales, plantas y animales, y si lo haces solo o en pareja, pasar después por Harrods, que queda a un paso.
- Torre de Londres
Patinar bajo las murallas, torres y almenas de esta espectacular fortaleza normanda, declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, te hará imaginar las joyas de la corona británica que se guardan en su interior, y de paso observar a los alabarderos –conocidos popularmente como beefeaters- que controlan los accesos a la torre y ejercen de guías turísticos.
- Somerset House, Londres
El gran edificio neoclásico de Somerset House ha servido de escenario para el rodaje de algunas películas, como La Duquesa, con Keira Knightley y Ralph Fiennes o la nueva de Sherlock Holmes protagonizada por Jude Law y Robert Downey Jr. y dirigida por Guy Ritchie. Estos días, lo que acapara toda la atención es la pista de hielo que ocupa el patio, presidido por un imponente árbol de Navidad. Además de deslizarte por ella también puedes disfrutar de algunas actividades complementarias, como sesiones de DJs o de trinos de pájaros. No dejes de probar el vino caliente especiado de la Tiffany Tuck Shop.
- Castillo de Edimburgo
En el mismo centro de Edimburgo y al pie de su antigua fortaleza que se erige majestuosa sobre una roca se puede patinar en una de las pistas de hielo al aire libre más grandes de Europa. No te pierdas la vista de la ciudad desde arriba, iluminada con las luces de Navidad. Disfruta de un montón de actividades invernales, como música, teatro o comida y bebida de temporada.
- Eden Project, Cornualles
En las inmediaciones de los invernaderos de Eden Project no sólo se puede patinar al aire libre y disfrutar del paisaje invernal, sino también practicar el curling, un deporte casi desconocido en España y similar a la petanca sobre hielo, pero todo un clásico en países fríos.
- Catedral de Winchester
La pista de hielo está situada en pleno mercado de Navidad de Winchester, junto a su catedral del siglo XI. La mejor recompensa tras una activa jornada es disfrutar de los guisos, sopas caseras y vinos que ofrece la cafetería situada junta a ella, o decantarse por unos dules o un chocolate caliente, que tanto se agradece en este ambiente.
- Cardiff
En torno a su pista de hielo giran todas las actividades navideñas en Cardiff, la capital de Gales. Se puede disfrutar del patinaje o disfrutar del ambiente de la terraza cubierta climatizada, montar en la noria o tomar un vinco caliente especiado. Y todo ello en la compañía de Bjorn, un oso polar que anima a patinadores y espectadores.
- York
La ciudad de York es una de las más visitadas de Inglaterra. Se puede pasear por sus históricos jardines, hacer un tour de fantasmas, navegar en barco por el río Ouse, pero en esta época, el gran atractivo es patinar alrededor del roble iluminado junto a Clifford’s Tower, la torre del siglo XIII, los juzgados y el museo del castillo, que recrea la época victoriana. Y para poner el broche final, tomar algo caliente en el Ice Bar & Café.
- Glasgow
Hasta el 3 de enero de 2010 podrás patinar en la elegante George Square bajo el impresionante árbol de navidad. Además de la pista de hielo existe una completa programación de ocio en el Big State que incluye desde noches de día y música a obras de teatro. Y para rematar XmasMarkets Ltd. Ha vuelto este año a Glasgow para transformar St. Enoch Square en un tradicional mercadillo navideño.
- Spinningfields, Manchester
No lejos del bullicioso centro de Manchester, la pista de hielo al aire libre de Spinningfields es el complemento perfecto tras las compras navideñas. Después de una jornada de actividad, puedes tomar un chupito reconstituyente en el North Pole Bar y si te gustan las emociones muy fuertes, atreverte con la infusión de vodka Winter Crumble.
- Palacio Hampton Court, Surrey
A unos 20 kilómetros de Londres y rodeado de jardines, el palacio de Hampton Court sirve de decorado a la pista de hielo que se monta en su exterior. Pocos lugares hay tan románticos para patinar como el que fuera residencia favorita de Enrique VIII e icono a orillas del Támesis.
Iniciar el invierno en Stonehenge, Inglaterra.

Este conjunto de monolitos situado en el Sur de Inglaterra se convierte en un excelente marco para iniciar el solsticio invernal. Ven a participar en la singular ceremonia que tiene lugar en uno de los lugares prehistóricos más fascinantes y misteriosos del mundo.
Un sinfín de mitos y leyendas rodean este enigmático conjunto megalítico, unas apuntan que fue el Mago Merlín su creador, otras que el Rey Arturo ejerció de arquitecto, los primeros académicos lo legitimaban como un centro ceremonial de druidas y tampoco faltan las teorías de los ufólogos que vieron en él un lugar donde aterrizaban ovnis o una gran telescopio usado por extraterrestres.
Entre el 21 y el 22 de diciembre, cuando el año sale de la oscuridad y comienza el largo recorrido de la primavera decenas de miles de personas se reúnen en este lugar para participar en la noche de los druidas. Al amanecer, bajo la lluvia o la densa niebla, los hombres con barbas largas, las mujeres con cabello largo, vestidos de blanco, algunos con flores en el cabello, muchos con espadas o antorchas encendidas, otros tocando tambores o instrumentos… Todo parece una alucinación, pero es un experiencia única, que también se repite durante el solsticio de verano.
El misterio que envuelve el círculo de descomunales monolitos que ha llegado a nuestros días atrae cada año a viajeros de todas las esquinas del mundo. Aunque no se acierte a adivinar su existencia, lo que sí parece seguro es que algunas de sus moles pétreas fueron acarreadas nada menos que desde las montañas galesas de Preseli, a casi 400 kilómetros de esta llanura de Wiltshire, situada a 13 kilómetros de Salisbury y a 150 de Londres.
Toda una proeza si se tienen en cuenta los medios de transporte que debían existir allá por el 3.000 a.C., que es cuando se estima que se comenzara a erigir el monumento megalítico más extraordinario y enigmático del planeta, declarado en 1986 como Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.
A la dificultad de traer hasta aquí estas piedras gigantes –algunas de más de 50 toneladas- cabe añadir el trabajo de darles forma, puliéndolas y recortándolas, con las herramientas que había en la Edad de Bronce, o la complejidad de alzar los monolitos y fijarlos sin que se desmoronaran, por lo que Stonehenge es todo un hito de la ingeniería prehistórica, amén de una prueba evidente de que tuvo que ser una sociedad muy sofisticada la que fuera capaz de orquestar una obra de semejante envergadura. La dosis de esfuerzo y organización que sin duda requirió fue tal que no faltan quienes, ante el enigma sobre quiénes fueron sus constructores, elucubren teorías sobre civilizaciones misteriosas .
Se cree que Stonehenge fue construido en tres fases a lo largo de 1.500 años y que sus piedras, tras ser transportadas en balsas por la costa de Gales hasta el río Avon, eran arrastradas por tierra hasta aquí, aunque muchas de ellas también procedían de Marlborough Downs, a unos 30 kilómetros. El conjunto está constituido por descomunales bloques rectangulares de piedra dispuestos en círculo rodeados por una zanja también circular y por medio centenar de hoyos que podrían haber sido utilizados para enterramientos y que, a su vez, forman un anillo en tono al complejo.
El círculo de monolitos, en cuyo interior se levanta una construcción en forma de herradura, sumaba una treintena de columnas sobre las que se apoyaban bloques más cortos que formaban un dintel continuado. El paso del tiempo y los expolios han hecho que lo que hoy puede ver todo el que se acerque a admirar el prodigio sea sólo una porción de lo que llegó a haber, con 17 de sus piedras gigantes en pie. Aun así su contemplación emociona.
En invierno y también durante el solsticio de verano, cuando el sol sale prácticamente por encima de una piedra conocida como Heel Stone que, si uno la mira desde el centro del círculo, puede ver cómo queda alineada con el horizonte. Son los mejores días para que los modernos druidas de hoy se dejan caer por Stonehenge y celebren su particular ceremonia.
En el entorno la catedral de Salisbury, un raro ejemplo de la arquitectura gótica inglesa, considerada por algunos como la más bella catedral del siglo XIII construida en este país. Y además el recorrido por el sur de Inglaterra puede aliñarse con ciudades del encanto de Bath, Brighton o Canterbury.
Más información
Turismo Británico y www.english-heritage.org.uk
Este conjunto de monolitos situado en el Sur de Inglaterra se convierte en un excelente marco para iniciar el solsticio invernal. Ven a participar en la singular ceremonia que tiene lugar en uno de los lugares prehistóricos más fascinantes y misteriosos del mundo.
Ahorra en tu viaje a Londres.

La capital británica es considerada una de las cuidades más caras de mundo; sin embargo, cuenta con una gran diversidad de atractivos sin costo que incluyen exposiciones permanentes y recorridos guiados.
- Museos: El Tate Modem, Tate britain, British Museum, Museo de Londres, Victoria and Albert, National Portrait Gallery, tienen acceso gratuito a sus colecciones permanentes. Para visitar las exposiciones temporales es necesario pargar una entrada particular.
- Audioguias: La empresa Walk Talk tour através de su página de internet www.walktalktour.com ofrecen audioguías en español de cinco recorridos temáticos por la ciudad, que están disponibles en formato mp3 compatibles con celulares e iPod.
- Mercados: El Camdem Market está abierto todos los días, el de flores de Columbia se pone los domingos por la mañana y el mercardo de Petticoat Lane diario.
- Conciertos: En el Royal Festival Hall, todos los viernes a partir de las 17:00 horos hay un concierto de jazz gratituos. De lunes a sábado a las 17:45 horas en foyer del National Theatre hay música en vivo.
- Hoteles: Aunque no hay alojamiento gratuito, la ciudad si cuenta con algunos centros de hospedaje con tarifas por debajo de los 50 dólares.
Liverpool, Reino Unido

El término capital cultural ha permitido a algunas ciudades incrementar su oferta cultural y a otras, simplemente, situarse en el mapa. Liverpool, una de las dos que en este año ostentan el título, no está ni en una ni en otra categoría, pues ya era famosa por la música, el deporte y por ser Patrimonio de la Humanidad; sin embargo, no destacaba especialmente en la gigantesca oferta del Reino Unido.
Liverpool es la capital del condado de Merseyside, situada en el estuario del río Mersey, a unos cuatro kilómetros del mar. Cuenta con una población de 439.473 habitantes según el censo realizado en el 2001. Tiene una superficie: 111,84 km² y limita al norte con el borough de Sefton, al este con el borough de Knowsley, al E con el río Mersey.
Es el segundo puerto del Reino Unido y un importante centro comercial e industrial, venido a menos durante los últimos años y duramente golpeado por el crecimiento del desempleo. Liverpool es una ciudad muy animada, cuyos habitantes son llamados cariñosamente Liverpudlian.
El río Mersey divide la ciudad en dos partes comunicadas por un ferry al que se accede desde un lugar llamado Pier Head.
En el centro de la ciudad de Liverpool se hallan los jardines de Saint John (St. John’s Gardens), cerrados en su parte este por el majestuoso St. George’s Hall. Este edificio con forma de templo griego fue construido en 1838-1854, y se convirtió en uno de los más hermosos edificios en estilo clásico del país.
El Museo de Liverpool (Liverpool Museum) es el resultado de la reunión de varias colecciones en un solo edificio de 1860 y reconstruido en 1941. Destaca la Colección Mayer, de marfiles ingleses y franceses, antigüedades egipcias, joyas anglosajonas, griegas y etruscas, antiguas armas blancas y de fuego, instrumentos musicales, manuscritos, etc. Otras colecciones del museo son la de Historia Natural, sobre la Tierra antes de la aparición del hombre, y la de Historia Local y Marinería. En el sótano del museo se encuentra el Planetario.
Liverpool, ciudad imponente por numerosos motivos, es conocida en todo el mundo por haber sido la cuna del m ás famoso grupo musical de todos los tiempos: The Beatles y por el mundialmente conocido club de fútbol Liverpool FC.
Visita Londres en bici

El lluvioso clima londinense no es un impedimento para salir a recorrer la ciudad en bicicleta.
Una buena sugerencia para recorrer en bicicleta los puntos más imporantes y atractivos de Londres, es seguir el curso del río Támesis, de donde se desprenden dos rutas principales libres de contaminación y tráfico vehicular que puedes extender, acortar o adaptar según dicten tus caprichos del día. Tal vez no exista un mejor punto de partida que la popular plaza Gabriel’s Wharf, ubicada en la zona del South Bank, ya que, además de ser un lugar de encuentro para locales y turistas, ofrece una gran variedad de tiendas, cafés y restaurantes con maravillosas vistas al Támesis.
Pedaleando hacia el Oeste: Distancia 18 Km
Los primeros sitios de interés en este recorrido son el National Theatre y el Royal Festival Hall. Metros más adelante hay que detenerse a contemplar un emblemático paisaje: el London Eye, que mira de frente al Big Ben, la Abadía de Westminster y las casas del Parlamento.
El camino sigue hacia el Palacio de Lambeth, sede de la iglesia anglicana. El siguiente cruce adentra en la ruta de los parques que inicia con Saint James’s Park, pasa por Buckingham Palace en donde se realiza la ceremonia del cambio de guardia y continúa hasta Hyde Park. Bajando la colina aparece Green Park, que más adelante desemboca en Trafalgar Square, sede de la National Gallery.
Pedaleando por las calles aledañas se encuentra el mercado de Covent Garden y la Royal Opera House, además de la zona de teatros. El recorrido concluye de vuelta en el río con la imponente panorámica del Waterloo Bridge.
Pedalenado hacia el Este: Distancia 16 Km
Además de dos grandes joyas: el Shakespeare Globe y la Tate Modern, este recorrido abarca el famoso Tower Bridge. A unos metros se encuentra el Design Museum y, ya del otro lado del río, a parece la célebre Tower of London (por cierto, ésta es la zona en la que estaban los muelles que dieron origen a la conocida leyenda de Jack el destripador).
Más adelante se encuentra el sector financiero de la ciudad, que desemboca en la Catedral de St. Paul’s. En este punto es recomendable bajarse de la bici para gozar una de las mejores vistas de Londres, desde un puente exclusivamente peatonal: el Millenium Bridge, obra del arquitecto Norman Foster y el escultor Anthony Caro.
Renta de equipo
Para obtener información sobre los sitios en los que puedes rentar una bicicleta y equipo, así como recibir propuestas de rutas alternativas, estacionamientos y listas de eventos de ciclismo, entra a la página web www.lcc.org.uk
Preparados para cualquier clima
- En los meses lluviosos, como noviembre y agosto, es aconsejable llevar ropa impermeable. Resultan especialmente útiles los “sobrepuestos” para pantalones y zapatos, cuyo material, además de ser ligero y portátil, te mantiene completamente seca.
- Durante el invierno oscurece a las cuatro de la tarde, por 10 que, además de guantes y ropa abrigadora, es aconsejable utilizar algún material reflexivo para evitar riesgos. Las posibilidades van desde un dínamo en el pedal hasta luces de halógeno.
- El verano es ideal para realizar picnics en los concurridos parques. Una bicicleta equipada con canastilla es fundamental para transportar las viandas y el mantel.

Celebra Hotel Ritz en Londres su primer centenario
Quizá no se haya tratado del acontecimiento más significativo en la larga historia del Hotel Ritz de Londres. Pero posiblemente nunca antes hubo tantas cámaras delante de la entrada principal del hotel de lujo como aquella tarde de enero de 1999 en la que el príncipe Carlos y Camila Parker-Bowles oficializaron su relación.
En la primera cita pública del heredero de la Corona y su entonces amante hubo una tormenta de flashes que duró varios minutos. Y ése fue sólo uno de los momentos “reales” en la vida del Ritz. Que Carlos y Camilla se dejaran fotografiar delante del Hotel Ritz tenía su lógica. Ningún otro hotel es utilizado tanto por los Windsor como este lujoso edificio de 133 camas situado en Piccadilly 150.
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Maravillas de Londres, Puente de Londres

Londres (London) es la capital del Reino Unido, con casi siete millones de habitantes y una superficie administrada por el Gran Londres de 1.600 km2, compuesta por 32 municipios (boroughs) y la llamada City (el distrito central, que coincide con el núcleo de las finanzas y el comercio), que cuenta con algo más de cinco millones de habitantes.
Se trata de la mayor ciudad de las islas Británicas (Gran Bretaña e Irlanda) que, además de ostentar la capitalidad política y administrativa, destaca como gran centro económico, con una considerable actividad industrial propiciada por el complejo portuario que alberga el Támesis a lo largo de más de cien kilómetros. Es la tercera ciudad más poblada del continente europeo, tras París y Moscú.
El puente de la Torre cruza el río Támesis en Londres. Era el único puente móvil sobre el río cuando se concluyó en 1894. Sir Horace Jones diseñó el puente, y sir John Wolfe Barry lo construyó.
El Tower Bridge es el puente más conocido de la ciudad, restaurado en 1982. Se compone de dos partes fijas a las orillas del Támesis, las macizas torres neogóticas, y una parte central levadiza para permitir el paso de las naves de gran calado. La longitud total del puente es de 805 m y desde su torre norte se puede acceder al tercer nivel del Museo del Puente de la Torre (Tower Bridge Museum).





