La rueda del Milenio, Londres.

Esta monumental rueda de observación se inauguró con la llegada del nuevo milenio. La misma está situada en la orilla sur del Támesis, frente al Parlamento de Westminster. Ha ganado popularidad entre los visitantes, tanto que se ha convertido en una de las principales atracciones turísticas de la capital británica.
En los diez años de operación la han visitado 36 millones de personas. La misma consta de 32 cápsulas con paredes de cristales y capacidad para 25 visitantes cada una.
Mientras la rueda gira, unas cápsulas suben mientras otras bajan. Al inicio, cada cápsula se mueve hasta llegar al punto más alto que está a una altura de 135 metros. Completar la vuelta toma 30 minutos, pero la experiencia y vista panorámica espectacular quedará grabada en sus mentes una eternidad.
Originalmente la Rueda estaba prevista para ser utilizada por cinco años, sin embargo, obtuvo una extensión de uso hasta el 2025 debido al éxito obtenido Una situación similar ocurrió en París con la Torre Eiffel. Se construyó para la Feria Mundial de 1889, sin embargo, en la actualidad sigue siendo una de las atracciones más populares, aún 122 años después.
Londres, turismo infiel.

“La vida es corta, ten una aventura”. Este es el slogan de una página web que va dirigido a todas las personas que desean viajar a Londres y tener un rato de diversión o como se dice “echar una canita al aire”, pues esta ciudad está catalogada como la urbe en donde hay más infieles.
Es por eso que la página Ashley Madison, dedicada a poner en contacto a mujeres u hombres que buscan engañar a sus maridos o esposas, lanzó su versión dedicada al Reino Unido.
Lo anterior se debe a que una encuesta realizada en Londres arrojó como resultado que dos de cada cinco personas han tenido una aventura fuera del matrimonio.
¿El motivo? Al parecer es la recesión actual que se está viviendo en Reino Unido.
Los encuestados comentaron que para ganar más dinero muchos prefieren o se ven obligados a pasar más tiempo en sus oficinas, inevitablemente creando conexiones más cercanas entre los colegas, y dando lugar a más “amoríos prohibidos”.
Quizá un buen lugar para tener un affair sea Londres, pues esta ciudad multicultural ofrece una amplia variedad de recintos turísticos en los que te podrías topar con tu media naranja.
Los sitios indispensables para conocer la urbe inglesa y quizá a ese romance de viaje son:
- Big Ben. Es la torre más representativa de la ciudad de Londres y es poseedora de uno de los relojes mecánicos más grandes del mundo.
- Palacio de Westminster. Es una construcción de estilo neogótico situado en la orilla norte del río Támesis. Este edificio es el lugar donde se reúnen las dos cámaras del parlamento
- Catedral de Westminster. Situada en Victoria, SW1, es la mayor iglesia de Inglaterra y de Gales; templo principal y a la vez sede del arzobispo de Westminster.
- Palacio de Buckingham. Es la residencia actual de la reina Isabel II y lugar de visitas de estado y turísticas.
- Palacio de Kensington. Es una residencia real cercana al Hyde Park donde actualmente viven varios miembros de la realeza y donde residía Diana de Gales hasta el día de su muerte.
- Torre de Londres. Es una de las atracciones turísticas mas visitadas de la ciudad, con 2 millones de personas al año. En su interior se encuentran las conocidísimas joyas de la corona británica.
- El Ojo de Londres (London Eye). Es la rueda de la fortuna que ofrece unas vistas espectaculares de toda la ciudad, ya que se alza hasta los 135 metros de altura.
- El Tower Bridge o Puente de la Torre es uno de los puentes más conocidos del mundo, que atraviesa y se alza sobre el Támesis desde el año 1894. Su construcción fue necesaria debido a la gran congestión de tráfico en la zona este de Londres.
- Hyde Park. Es el parque más grande de Londres, con un total de 250 hectáreas de superficie.
- El Puente del Milenio o Millenium Bridge. Es un puente peatonal que cruza el río Támesis uniendo la City a la altura de la Catedral de San Pablo con el Tate Modern en Bankside.
Un tour de Alicia en las maravillas.

Vivió 66 años y sus cuentos vieron la luz con el seudónimo de Lewis Carroll (su verdadero nombre era Charles Dodgson). Dos son sus obras más reconocidas, incluso aceptadas como clásicos de la literatura: Alicia en el país de las maravillas y Alicia a través del espejo. Ambas, inspiradas en la hija de su amigo Liddell, a quien el autor le contaba sus historias.
Hoy y gracias a que todo el mundo podrá ver el estreno de la película de Tim Burton Alice in Wonderland, la ciudad de Oxford, Inglaterra, ofrece tours por los lugares que Carroll recorrió para escribir este libro, así como los escenarios en los que se filmó la cinta.
La visita inicia en el lugar donde se conocieron Alicia y Lewis y que es el college Christ Churchm (www.visitchristchurch.net), un lugar de culto religioso desde el siglo VII.
Luego se hace un paseo en barco por el Támesis, y se explica que de esta forma Carroll decidió escribir el cuento. Y es que a la pequeña Alicia le gustó tanto, que hizo que Lewis se lo escribiera. El paseo dura 35 minutos. Recorridos individuales por el río 6 libras.
El tercer punto es conocer el jardín donde jugaba Alicia y que está a lado de la casa donde vivía con su familia. Cuentan que este lugar fue la gran inspiración de Carroll para escribir su relato. Que en él está una pequeña puerta verde, la misma que plasmó en el libro y por la que Alicia no podía pasar.
Otro elemento del jardín que está en la historia es el árbol. Ese en el que el autor coloca al Gato de Cheshire que siempre molesta a Alicia, y al Conejo Blanco, personaje inspirado en el padre de la pequeña y cuya característica principal es la de llegar tarde.
El tour termina en la estancia más famosa de Christ Church, el Great Hall, donde se filmó la mayor parte de la película de Burton. En él se observan unas vistosas vidrieras donde si se tiene mucha suerte, se pueden ver las imágenes de Alicia, el Conejo Blanco, el Sombrero Loco, (interpretado por Johnny Depp en la cinta), y la Reina de Corazones (por Helena Bonham Carter).
A un lado del Great Hall se localiza una chimenea decorada con dos cabezas de cuellos muy largos. Se dice que fueron las musas de Carroll para recrear el partido de crockett que disputan la Reina de Corazones y Alicia, ellas utilizan como palos unos flamencos, que recuerdan a las figuras de la chimenea.
Desde la Christ Church puedes caminar un par de cuadras hasta llegar al Alice ´s Shop (83 St Aldates), tienda con joyería, porcelana, relojes y libros sobre Alicia. Objetos desde 8 libras.
El recorrido de “Alicia y Lewis Carroll” tiene un costo por persona de 35 libras. Reservas en: www.visitoxford.org
Navidades sobre hielo en Gran Bretaña

Si piensas en una pista de patinaje sobre hielo en Navidad seguramente tu mente se vaya a la del Rockefeller Center de Nueva York, aunque mucho tenga que ver en ello el recuerdo que tengas de alguna de las películas americanas que la han elegido como decorado. Patinar en la Quinta Avenida, en pleno centro de Manhattan, muy cerca de la catedral de St. Patrick, del Radio City Music Hall y de las tiendas y restaurantes más lujosos de la ciudad es una experiencia única. Pero especialmente en esta época, cuando los adornos y las luces otorgan a este espacio un ambiente mágico.
Pero si este año has decidido viajar en Navidad a Gran Bretaña, aquí también puedes convertirte en una experta patinadora mientras disfrutas de los monumentos más impresionantes del país. Te mostramos sus mejores pistas de hielo al aire libre, verás como poco tienen que envidiar a la de Nueva York.
- Museo de Historia Natural de Londres
La pista que se instala junto al Museo de Historia Natural de South Kensington, una de las joyas de Londres, pasa por ser una de las más atractivas de la ciudad. Deslizarse por ella no sólo te permitirá admirar la monumental fachada victoriana del museo, también el mercado navideño que se instala a su lado. Si viajas con niños la actividad se puede combinar con una visita gratuita a su interior, donde conviven esqueletos de dinosaurios, minerales, plantas y animales, y si lo haces solo o en pareja, pasar después por Harrods, que queda a un paso.
- Torre de Londres
Patinar bajo las murallas, torres y almenas de esta espectacular fortaleza normanda, declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, te hará imaginar las joyas de la corona británica que se guardan en su interior, y de paso observar a los alabarderos –conocidos popularmente como beefeaters- que controlan los accesos a la torre y ejercen de guías turísticos.
- Somerset House, Londres
El gran edificio neoclásico de Somerset House ha servido de escenario para el rodaje de algunas películas, como La Duquesa, con Keira Knightley y Ralph Fiennes o la nueva de Sherlock Holmes protagonizada por Jude Law y Robert Downey Jr. y dirigida por Guy Ritchie. Estos días, lo que acapara toda la atención es la pista de hielo que ocupa el patio, presidido por un imponente árbol de Navidad. Además de deslizarte por ella también puedes disfrutar de algunas actividades complementarias, como sesiones de DJs o de trinos de pájaros. No dejes de probar el vino caliente especiado de la Tiffany Tuck Shop.
- Castillo de Edimburgo
En el mismo centro de Edimburgo y al pie de su antigua fortaleza que se erige majestuosa sobre una roca se puede patinar en una de las pistas de hielo al aire libre más grandes de Europa. No te pierdas la vista de la ciudad desde arriba, iluminada con las luces de Navidad. Disfruta de un montón de actividades invernales, como música, teatro o comida y bebida de temporada.
- Eden Project, Cornualles
En las inmediaciones de los invernaderos de Eden Project no sólo se puede patinar al aire libre y disfrutar del paisaje invernal, sino también practicar el curling, un deporte casi desconocido en España y similar a la petanca sobre hielo, pero todo un clásico en países fríos.
- Catedral de Winchester
La pista de hielo está situada en pleno mercado de Navidad de Winchester, junto a su catedral del siglo XI. La mejor recompensa tras una activa jornada es disfrutar de los guisos, sopas caseras y vinos que ofrece la cafetería situada junta a ella, o decantarse por unos dules o un chocolate caliente, que tanto se agradece en este ambiente.
- Cardiff
En torno a su pista de hielo giran todas las actividades navideñas en Cardiff, la capital de Gales. Se puede disfrutar del patinaje o disfrutar del ambiente de la terraza cubierta climatizada, montar en la noria o tomar un vinco caliente especiado. Y todo ello en la compañía de Bjorn, un oso polar que anima a patinadores y espectadores.
- York
La ciudad de York es una de las más visitadas de Inglaterra. Se puede pasear por sus históricos jardines, hacer un tour de fantasmas, navegar en barco por el río Ouse, pero en esta época, el gran atractivo es patinar alrededor del roble iluminado junto a Clifford’s Tower, la torre del siglo XIII, los juzgados y el museo del castillo, que recrea la época victoriana. Y para poner el broche final, tomar algo caliente en el Ice Bar & Café.
- Glasgow
Hasta el 3 de enero de 2010 podrás patinar en la elegante George Square bajo el impresionante árbol de navidad. Además de la pista de hielo existe una completa programación de ocio en el Big State que incluye desde noches de día y música a obras de teatro. Y para rematar XmasMarkets Ltd. Ha vuelto este año a Glasgow para transformar St. Enoch Square en un tradicional mercadillo navideño.
- Spinningfields, Manchester
No lejos del bullicioso centro de Manchester, la pista de hielo al aire libre de Spinningfields es el complemento perfecto tras las compras navideñas. Después de una jornada de actividad, puedes tomar un chupito reconstituyente en el North Pole Bar y si te gustan las emociones muy fuertes, atreverte con la infusión de vodka Winter Crumble.
- Palacio Hampton Court, Surrey
A unos 20 kilómetros de Londres y rodeado de jardines, el palacio de Hampton Court sirve de decorado a la pista de hielo que se monta en su exterior. Pocos lugares hay tan románticos para patinar como el que fuera residencia favorita de Enrique VIII e icono a orillas del Támesis.
Iniciar el invierno en Stonehenge, Inglaterra.

Este conjunto de monolitos situado en el Sur de Inglaterra se convierte en un excelente marco para iniciar el solsticio invernal. Ven a participar en la singular ceremonia que tiene lugar en uno de los lugares prehistóricos más fascinantes y misteriosos del mundo.
Un sinfín de mitos y leyendas rodean este enigmático conjunto megalítico, unas apuntan que fue el Mago Merlín su creador, otras que el Rey Arturo ejerció de arquitecto, los primeros académicos lo legitimaban como un centro ceremonial de druidas y tampoco faltan las teorías de los ufólogos que vieron en él un lugar donde aterrizaban ovnis o una gran telescopio usado por extraterrestres.
Entre el 21 y el 22 de diciembre, cuando el año sale de la oscuridad y comienza el largo recorrido de la primavera decenas de miles de personas se reúnen en este lugar para participar en la noche de los druidas. Al amanecer, bajo la lluvia o la densa niebla, los hombres con barbas largas, las mujeres con cabello largo, vestidos de blanco, algunos con flores en el cabello, muchos con espadas o antorchas encendidas, otros tocando tambores o instrumentos… Todo parece una alucinación, pero es un experiencia única, que también se repite durante el solsticio de verano.
El misterio que envuelve el círculo de descomunales monolitos que ha llegado a nuestros días atrae cada año a viajeros de todas las esquinas del mundo. Aunque no se acierte a adivinar su existencia, lo que sí parece seguro es que algunas de sus moles pétreas fueron acarreadas nada menos que desde las montañas galesas de Preseli, a casi 400 kilómetros de esta llanura de Wiltshire, situada a 13 kilómetros de Salisbury y a 150 de Londres.
Toda una proeza si se tienen en cuenta los medios de transporte que debían existir allá por el 3.000 a.C., que es cuando se estima que se comenzara a erigir el monumento megalítico más extraordinario y enigmático del planeta, declarado en 1986 como Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.
A la dificultad de traer hasta aquí estas piedras gigantes –algunas de más de 50 toneladas- cabe añadir el trabajo de darles forma, puliéndolas y recortándolas, con las herramientas que había en la Edad de Bronce, o la complejidad de alzar los monolitos y fijarlos sin que se desmoronaran, por lo que Stonehenge es todo un hito de la ingeniería prehistórica, amén de una prueba evidente de que tuvo que ser una sociedad muy sofisticada la que fuera capaz de orquestar una obra de semejante envergadura. La dosis de esfuerzo y organización que sin duda requirió fue tal que no faltan quienes, ante el enigma sobre quiénes fueron sus constructores, elucubren teorías sobre civilizaciones misteriosas .
Se cree que Stonehenge fue construido en tres fases a lo largo de 1.500 años y que sus piedras, tras ser transportadas en balsas por la costa de Gales hasta el río Avon, eran arrastradas por tierra hasta aquí, aunque muchas de ellas también procedían de Marlborough Downs, a unos 30 kilómetros. El conjunto está constituido por descomunales bloques rectangulares de piedra dispuestos en círculo rodeados por una zanja también circular y por medio centenar de hoyos que podrían haber sido utilizados para enterramientos y que, a su vez, forman un anillo en tono al complejo.
El círculo de monolitos, en cuyo interior se levanta una construcción en forma de herradura, sumaba una treintena de columnas sobre las que se apoyaban bloques más cortos que formaban un dintel continuado. El paso del tiempo y los expolios han hecho que lo que hoy puede ver todo el que se acerque a admirar el prodigio sea sólo una porción de lo que llegó a haber, con 17 de sus piedras gigantes en pie. Aun así su contemplación emociona.
En invierno y también durante el solsticio de verano, cuando el sol sale prácticamente por encima de una piedra conocida como Heel Stone que, si uno la mira desde el centro del círculo, puede ver cómo queda alineada con el horizonte. Son los mejores días para que los modernos druidas de hoy se dejan caer por Stonehenge y celebren su particular ceremonia.
En el entorno la catedral de Salisbury, un raro ejemplo de la arquitectura gótica inglesa, considerada por algunos como la más bella catedral del siglo XIII construida en este país. Y además el recorrido por el sur de Inglaterra puede aliñarse con ciudades del encanto de Bath, Brighton o Canterbury.
Más información
Turismo Británico y www.english-heritage.org.uk





