Hacienda Uayamon

Por: Yoselin 08/16/10

La Hacienda de Uayamón data del siglo XVI. En sus inicios se dedicó a la ganadería. Varias veces fue saqueada por corsarios, entre los que se cuenta el famoso Lauren Graff, ‘Lorencillo’, con su lugarteniente Agramonte, quienes atracaron el lugar en 1685.

Para el siglo XIX fue una de las más prósperas haciendas de Campeche, que amplió sus actividades, y además de la cría de ganado, cultivó maíz, palo de tinte y henequén. A finales de dicho periodo pasó a ser propiedad de Fernando Carvajal Estrada, quien se la heredó a Rafael Carvajal Iturbide, cuyo nombre aparece en una de las edificaciones. Pero fue Fernando Carvajal, gran empresario de su tiempo, quien además de preocuparse por el bienestar de los trabajadores: educación y servicios médicos; introdujo la electricidad e impulsó el proyecto del Ferrocarril Campechano, para llevar la cuantiosa producción de la hacienda a otras tierras; de esta manera Uayamón se convirtió en un importante punto comercial. Para 1911, fue ocupada por rebeldes; se destruyeron las calderas y las máquinas, así como la vía del tren y con ello empezó su decadencia.

Del antiguo casco se conserva la casa principal, los muros de la capilla, el hospital de caridad, la escuela, la casa de oficios, la casa de los trabajadores, la casa de máquinas, el cementerio y el sistema de riego.

Usted se hospedará en una villa en lo que fuera la antigua casa de los trabajadores de la hacienda, hoy la habitación es amplia y con todas las comodidades, ( lo que antes era una casa, actualmente es un sólo cuarto). Si desea tener la experiencia de dormir en hamaca, cada habitación cuenta con una de ellas. El baño tiene como vestíbulo dos lavabos con un gran espejo. La tina, construida al estilo de los haltunes mayas, es independiente y está enmarcada por un gran ventanal que la mantiene en contacto con la naturaleza. En el área exterior de su habitación disfrute cómodamente sobre un gran camastro, en una terraza cubierta estilo oriental que lo protege del sol, donde puede leer, tomar una siesta, contemplar la selva y las exóticas especies que ofrecen sus suaves aromas mientras escucha el trino de aves y el viento que mece las hojas.

Las dos suites se encuentran en el edificio del antiguo hospital; luego del arco que funcionaba como acceso cuentan con un acogedor jardín privado y un recibidor común. Al abrir el portón de la entrada a la suite, un biombo divide el vestíbulo de un agradable rincón decorado con un elegante y discreto secreter que le permite escribir, leer o trabajar frente a la cama. En el exterior, como prolongación de su baño y retomando la tradición maya de los haltunes, hay un jacuzzi en el que el agua brota de una roca. Las flores frescas de la región decoran el lugar con el buen gusto que caracteriza el servicio en Uayamón. Las suites cuentan también con una amable terraza con camastro que le permite disfrutar de la tranquilidad de la selva.

Para llegar:

La hacienda se encuentra a 30 km. (25 min.) del Aeropuerto de la ciudad de Campeche.
Salga de Campeche rumbo al sureste por la carretera estatal China-Tixmucuy, y avance 10 km. hasta pasar la desviación al poblado de China. Continúe 10 km., dé vuelta a la derecha y a 7 km. encontrará la hacienda Uayamón y el poblado del mismo nombre.

Información:

La Hacienda Uayamón se ubica en el km 20 de la carretera Uayamón-China-Edzna en Campeche.
Tel.: +52(981) 82 975 27.

Hacienda Los Robles, Madrid.

Por: Yoselin 01/22/10

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Su entorno no puede ser más tentador: por el norte, la Bola del Mundo y La Maliciosa; al este, Los Almorchones y el Cerro de las Cabezas; al oeste, el Cerro del Castillo y la Dehesa de las Golondrinas, y al sur, el embalse de Guadarrama.

A ello suma su situación en el mismo pueblo de Navacerrada, a sólo unos kilómetros de su estación de esquí.

En la parcela de más de 7.000 m2 en la que se enclava no falta de nada: jardín con piscina, pista de tenis, terraza, parque infantil.

Pero tampoco en su interior: cafetería-tetería, pub de estilo inglés con billar, salón de reuniones y restaurante con una sugerente carta-menú centrada en la cocina de temporada. En su treintena de habitaciones, entre las que sobresalen las dos junior suite y las tres suites, predominan la madera y el hierro forjado. Y no te pierdas el amplio abanico de propuestas de ocio para el tiempo libre que se ofrecen a los alojados en el hotel.

La Hacienda Petac

Por: Yoselin 09/23/09

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La Hacienda Petac es un pequeño paraíso privado, ubicado en el corazón de la Península de Yucatán, en México. Dotada de una rica historia colonial, es una de las haciendas más antiguas del área de Mérida, que comenzó como un rancho para la cría de ganado antes de su conversión a la producción de henequén a finales del siglo XIX.

Restaurada con modernos y lujosos detalles, conserva su calidez colonial y sus detalles históricos. La decoración del interior es mexicana tradicional mezclada con diseños contemporáneos.

Hay que destacar que las haciendas eran parte de un sistema económico que empezó con los españoles en el siglo XVI. Eran granjas y centros manufactureros que producían carne y otros artículos para exportar. Al paso del tiempo, las haciendas se convirtieron en símbolos de riqueza y cultura, adornadas con una arquitectura particular, muebles y arte de alrededor del mundo.

Localizada a 30 minutos del Aeropuerto Internacional de Mérida, esta hacienda se puede alquilar por períodos de 7 días, que incluyen tres excursiones, transportación desde y hacia el aeropuerto de Mérida; desayunos diarios, un cocinero, una mucama y lavandería.

Las instalaciones cuentan con cinco habitaciones de lujo y siete baños; cocina, comedor; una biblioteca, sala de juegos, bar, salón principal y una capilla. Para la relajación provee una espectacular piscina con hamacas en un entorno paradisiaco donde el sonido de la naturaleza complementa el regalo de una vacación sin agite.

Ruta de las Haciendas, en Tlaxcala.

Por: Yoselin 05/4/09

Los llanos y valles están cercados por rediles que acogen a los toros de lidia. En medio de éstos no es raro advertir una construcción con paredes de adobe, pintura carcomida, y decoración porfiriana. Son las haciendas de los siglos XVII y XVIII.

San José Atlangatepec, adelante de Apizaco. Para torear a las vaquillas, hay que hacer un cita. Tel. 01 (800) 509 6557. Continúa el camino para llegar a La Laguna, en Tlaxco. Los fines de semana abre para dar un recorrido por la casa grande. www.haciendalalaguna.com.mx

La Escondida, Baquedano y Tenexac, En la primera se puede comer pechugas de pollo al pulque y helado de mango con muégano.

La Escondida (www.haciendasoltepec.com) y Baquedano ofrecen habitaciones por 820 pesos la noche.
En Baquedano también se programan vuelos en globo. Habitacioens dobles con cena y desayuno incluidos por 800 pesos. Teléfono: 01 (246) 476 9282.

Por último San Pedro Tenexac. Sus dueños aún viven ahí, la mantienen con su mobiliario antiguo: camas de latón, pesadas cortinas de terciopelo y mesas talladas en madera. Para visitarla es necesario hacer cita por correo con la dueña: pazvirginiayano@hotmail.com

¿Cómo llegar?

Por la carretera a Puebla para entrar por el entronque a San Martín Texmelucan y seguir hasta Apizaco. Casetas: dos con un costo total de 133 pesos.

Hacienda de San Miguel Ometusco

Por: Yoselin 03/24/09

Por la carretera que lleva a las pirámides de Teotihuacán, se llega a la Hacienda de San Miguel Ometusco, en el Estado de México.  La Hacienda de San Miguel Omestuco es ideal para esas personas que buscan  descansar del ritmo diario de la ciudad. Por ser un lugar bastante tranquilo no es recomendado para hiperactivos.

La Hacienda de San Miguel Ometusco cuenta con 35 habitaciones que cuentan con  nombre propio cada una,  y estan distribuidas  en las áreas del jardín y el  jardín botánico de cactáceas.

Este lugar es perfecto para pasar un par de noches en pareja, aquellas que buscan tranquilidad e intimidad.

No hay que esperar lujo en las habitaciones de la Hacienda de San Miguel Ometusco, sus habitaciones estan pintadas en naranja o pistache. Mientras el huésped se baña en la regadera de alguna de las habitaciones más amplias puede mirar al cielo a través de un tragaluz .

Las comidas están incluidas en la tarifa. Hay pozole, mixiotes y platillos por el estilo a la hora del desayuno, tipo buffet .

En el día se puede rentar una cuatrimoto o pasear a caballo. Por su cuenta pueden visitar Teotihuacán (a cinco minutos de la hacienda), o quedarse y pasar un rato leyendo en una de las bancas del jardín botánico de cactáceas que se presta muy bien para unas fotos.

Para pasar la tarde pidan un juego de mesa y siéntense en sus sillas de columpio que están entre las pequeñas fuentes del jardín. También se cuenta con alberca climatizada.

La hacienda está en medio de la nada, el poblado más cercano está a seis kilómetros. Hay que ir preparado con pilas, botanas y bebidas por si piensan en largas charlas nocturnas.