Trenchtown rock

Por: Viajes lugares turisticos 11/19/09

jamaica

Al sur de la isla se encuentra Negril, otra de las ciudades importantes, no lejos de Kingston, la capital. Desde allí es recomendable hacer un típico paseo en el catamarán Cool Kat Kelly, una travesía de dos horas y media hacia el Este recorriendo la costa, amenizado con tragos y música de un DJ, hasta las playas de Seven Mile.

La excursión navega junto a desfiladeros de 40 metros donde los lugareños se tiran clavados y unas cuevas que fueron refugio de piratas y que en la actualidad forman parte de un exclusivo hotel, y termina con la vista de la puesta de sol.

Los turistas ansiosos por escuchar algo de auténtico reggae en su lugar de origen o interiorizarse en la cultura rastafari probablemente se frustren un poco. Los guías y el personal de los hoteles recomiendan siempre no alejarse de los resorts ni de las combis. Ni hablar de movilizarse en transporte público. “Es peligroso”, advierten a quien consulte sobre alguna forma de aproximación a la verdadera Jamaica.

Indefectiblemente, para conocer una isla acaso menos simpática, pero más real, habrá que salir de los resorts e internarse en alguno de los pueblos que se van sucediendo por la ruta costera.

En alguna de las muchas ferias de artesanías, por ejemplo, se consiguen buenas esculturas en madera, regateo de por medio. Los vendedores seguramente se abalanzarán sobre los turistas e intentarán venderles mucho más que sus trabajos, incluso pequeñas bolsitas con cierto producto que ya casi es un cliché jamaiquino. Lo cierto es que hasta para quien escapa del resort en busca de algo menos artificial, la experiencia puede llegar a ser particularmente contradictoria.

Jamaica a Ritmo de Reggae

Por: Viajes lugares turisticos 04/13/08

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En esta isla del caribe donde reina la libertad no importa ni el día ni la hora, casi a cada minuto se escucha alguna canción de Bob Marley, considerado el rey no solo del reggae, sino de Jamica.

A ellos se ha ido sumando, como dicen sus habitantes, su vibrante arte, sus puestas de sol únicas y la idiosincrasia de los jamaicanos.

En este país los viajeros tienen la posibilidad de admirar sus blancas playas, enmarcadas por la tonalidades vedes de sus costas, perderse en los ritmos y movimientos del reggae y hasta intercambiar ideas con los rastafaris o rastas. Además de disfrutar de sus atractivos naturales e históricos, su vasta oferta de centros nocturnos y hoteles de lujo, todo ello en medio de un ambiente de libertad, donde casi todo está permitido.

Uno de los mejores sitios para disfrutar del crepúsculo es Rick’s Café, localizado en la ciudad de Negril. Allí cada tarde hay un espectáculo de clavadistas. En las playas de los hoteles de Negril -a menos de 100 metros-, los turistas son abordados por los jamaicanos que navegan de día y noche, para vender artesanías, sexo y mariguana.

En algunas regiones de la isla es común que los turistas realicen recorridos en lancha por los ríos que rodean pequeños poblados.

En los mercados tanto de Negril, Ocho Ríos y Monteg Bay es fácil encontrar esculturas de madera con el rostro de Bob Marley.

En las cascadas Dunn’s River, los visitantes pueden recorrer cuesta arriba 300 metros en medio del agua.

En el atrio de la iglesia Patrish, en Montego Bay, hay un cementerio de hombres ilustres. En algunas de las lápidas el paso del tiempo ha desvanecido sus epitafios.