Zona arqueológica de Altavista

Aquí habitaron antiguos indígenas que se hacían llamar chalchihuites. Para llegar, se viaja unos 229 kilómetros desde la ciudad de Zacatecas, por la carretera que va a Sombrerete.
En esta época del año, el clima es de 22° C, por lo que es ideal para ir con los pequeños y hacer una caminata de 45 minutos por la zona.
La importancia de Altavista radica en su ubicación, está en las inmediaciones del Trópico de Cáncer, por lo que el paso del equinoccio y solsticio es fundamental para cargar de energía el espíritu.
Altavista se edificó en el 450 d.C. y está rodeada por la Sierra de Chalchihuites, que en náhuatl quiere decir “p i e d ra preciosa o esmeralda”.
Caminamos sobre un laberinto, un corredor hecho de muros y adobe que termina justo donde está el observatorio.
Al costado del laberinto, observamos otra edificación separada por muros que fungía como pequeñas casas. Frente a ellas está un pasillo y un atrio llamado el Palacio de los Astrónomos, desde ahí se puede ver el Salón de las Columnas. Esta construcción es muy interesante, tiene una cámara cuadrangular con 28 columnas y está dividida en cuatro hileras, cada una es de tamaño diferente.
La zona arqueológica dejó de ser habitada en el siglo XIII. Se recomienda que vayan al museo de sitio, en él hay objetos que encontraron en 1971.
La museografía se complementa con videoproyecciones que explican la traza del sitio y que a los niños les gusta ver. Después del recorrido puedes ir a Jerez, Pueblo Mágico, donde podrás degustar unas enchiladas zacatecanas.
Zona Arqueolgica.
Admisión general: 31 pesos, niños menores de 12 años, 15 pesos. Incluye el acceso a la zona arqueológica y al museo
Museo de Sonora (Hermosillo)

Su construcción estuvo a cargo de los mismos prisioneros, la mayor parte de ellos del grupo indígena yaqui. Fue inaugurado el edificio como Penitenciaría Estatal en 1907. Su construcción estuvo a cargo de los mismos prisioneros, la mayor parte de ellos del grupo indígena yaqui. Este bello lugar, representativo de la arquitectura de finales del siglo XIX dejó de funcionar como cárcel en 1979.
Las tres plantas que integran el recinto fueron acondicionadas para albergar una de las importantes muestras históricas y arqueológicas del estado de Sonora. Los calabozos y las crujías que aún se conservan en el lugar, muestran cómo eran las cárceles en el antigüedad.
El acervo cultural que se encuentra en el museo ilustra desde los inicios de la sociedad sonorense hasta sus manifestaciones actuales a través de las áreas: Paleontología, Arqueología, Etnografía e Historia, destacando entre ellos una serpiente en piedra teotihuacana que se exhibe en la sala seis; una armadura y monedas pertenecientes al siglo XVI que se observan en el recinto ocho dedicado a la Conquista; una colección de armas del siglo XIX que se pueden admirar en el espacio que habla de la defensa del territorio; una pareja porfiriana, en la cual se puede apreciar la vestimenta de esa época; y la representación de la danza del Venado, caracterizada por un grupo indígena yaqui que se localiza en un área contigua.
Asimismo, una colección de bilimbiques de la época de la Revolución y maquetas y barcos pesqueros que ilustran el tema de la siguiente sección dedicada al estado de Sonora actual. El museo además cuenta con un espacio para exposiciones temporales y una biblioteca.
Ubicación: Jesús García s/n. (A un costado del cerro de la Campana)
Museo de la Mujer en el Centro Historico.

Con el objetivo de generar una cultura de respeto a las mujeres, la UNAM inaugura el Museo de la Mujer Mexicana en el Centro Histórico de la Ciudad de México
Bajo la premisa de difundir el conocimiento de la historia y la situación de las mujeres, entre vivas y goyas, el rector de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), José Narro Robles, inauguró el Museo de la Mujer Mexicana.
Ubicada en la antigua imprenta de la UNAM, en la calle de República de Bolivia, en el Centro Histórico de la Ciudad de México, esta pequeña casa de dos pisos nace con el objetivo de contribuir a generar una nueva cultura de respeto a los Derechos Humanos.
Impulsado por la Federación Mexicana de Mujeres Universitarias (FEMU) con el apoyo de la Máxima Casa de Estudios, este lugar el cual se encuentra austero, reconoce las aportaciones de este género a las luchas de Independencia y revolucionarias del país.
En el marco del Bicentenario de la Independencia, Centenario de la Revolución y Centenario de la UNAM, el rector dijo que este lugar no sólo recogerá la historia de las mujeres, sino que además será un espacio vivo para poder transmitir a las nuevas generaciones y posibilidades que se tienen en la UNAM.
El Museo Nacional del Virreinato en festejos del Bicentenario.

El Museo Nacional del Virreinato participa en los festejos del Bicentenario con la exposición Plata. Forjando México, una visión del país a través de 550 objetos elaborados entre los siglos XVI al XXI.
El recinto, ubicado en Tepotzotlán, Estado de México, muestra piezas de plata tanto de uso religioso como cotidiano y de ornato: ex votos, candelabros, jarras, platos, collares, monedas, custodias, cruces, fragmentos de puertas y hasta un relicario que conserva el dedo de una santa.
El repertorio de objetos proviene de 70 colecciones, de museos como el Franz Mayer, el Soumaya, el Museo de la Basílica de Guadalupe y el del Templo Mayor.
Vuelven a México por vez primera 33 piezas forjadas en nuestro territorio, pero llevadas y puestas en custodia en las islas Canarias, España.
El museo está abierto de martes a domingo, de 9 a 18 horas. El costo de entrada por persona es de 49 pesos.
La exposición cierra el último día de octubre. También se organizan talleres infantiles y del coco chocolatero. www.munavi.inah.gob.mx
El mundo invisible de René Magritte

La cultura y la expresión artística nacional se enriquecen con la exhibición de El mundo invisible de René Magritte, que se exhibe hasta el 11 de julio de 2010 en el Museo del Palacio de Bellas Artes.
Nuestro país es la primera sede que recibe en América Latina la obra de este gran exponente del surrealismo, una de las corrientes artísticas más importantes de la era moderna, que se planteaba ver más allá de la realidad y encontrar los sueños.
Magritte se incorporó al grupo del intelectual francés André Breton, quien junto con otros artistas como Salvador Dalí, Luis Buñuel, Joan Miró o Benjamin Péret, trazaron nuevos caminos en la pintura, poesía, teatro, fotografía y cine.
Esta exposición reúne piezas, tanto de la etapa de formación, como de madurez de René Magritte, además de fotografías y filmaciones. La muestra está integrada por 152 piezas de pintura, dibujo, grabado, fotografías, proyecciones y partituras.
La intención y el talento del artista muestran su capacidad para transmitir emociones y goce estético. En la obra de Magritte estuvo presente lo que se conocería como arte conceptual. Supo adelantarse a su tiempo y hacer de la perspectiva algo fascinante.
En estas piezas el artista dotó de tridimensionalidad a la condición bidimensional de la pintura, otorgando a sus imágenes diversas perspectivas e incluso jugando con la levedad y el peso.
En el mundo invisible de este artista hay muchas cosas que son visibles, como su aportación a nuestra cultura contemporánea, además del deseo de poner al alcance del gran público un bien cultural de carácter universal.
La exposición reúne piezas de 34 instituciones y colecciones particulares de nueve países, como los Museos Reales de Bellas Artes de Bélgica y Museo Magritte, Bruselas, la Galería Tate de Londres, el Instituto de Arte de Chicago, la Galería Nacional de Arte en Washington, el Museo Smithsonian de Arte Americano en Washington, el Museo de Arte Moderno de Nueva York y el Museo Nacional de Arte Moderno de París, entre otros.
Los fines de semana las visitas guiadas serán realizadas en Bellas Artes con la participación de un actor en el papel de René Magritte, para que el público pueda conocer aspectos técnicos y conceptuales sobre esta exposición.





