Barco de guerra convertido en museo.

cañonero

En el espléndido estuario que forman el mar atlántico y la salida del río Jamapa, en la población boca del río, Veracruz, se encuentra anclado un barco de guerra, el cañonero Guanajuatso, que dio servicio a la Armada de México y ahora está convertido en un interesante museo que muestra como están divididos los espacios para funcionar como una poderosa maquina de guerra.

Este navío en lugar de haber sido desarmado para usar sus partes, por su brillante trayectoria sobre los mares, se acondicionó para ser un museo naval interactivo.

El barco fue construido en España, en el astillero del ferrol, tiene ochenta metros de eslora (largo), doce de manga (ancho), y cuatro de calado (parte sumergida del casco), fue dado de alta en la marina de México en el año de 1934, operado por una tripulación de ciento cuarenta marineros.

Se le consideró en esa época como una de las naves más rápidas y mejor armadas; durante la segunda guerra mundial fue equipado con bombas de profundidad para cazar submarinos.

Después de recorrer todos los mares, fue retirado del servicio en el año 2001, y convertido en interesante museo.

La av. De las banderas en Boca del Río, se modificó dotándola de amplios camellones y enormes esculturas de los Olmecas, para ser el marco donde se le hizo un muelle especial al cañonero.

Los visitantes a este museo son guiados por oficiales de la Marina de México, en el recorrido por el interior del buque para darles todas las explicaciones de la utilización de los espacios. Y la forma en que se manejaron las ametralladoras y los grandes cañones.

Después de recorrer el navío se puede deleitar el paladar saboreando los platillos elaborados con mariscos que presentan los restaurantes típicos que se encuentran junto al río Jamapa, o en el mismo barco tomar una bebida fria contemplando el caudaloso rio.

Boca del Río, Veracruz.

bocadelrio

Boca del Río es un lugar ubicado junto a la desembocadura del río Jamapa, pertenece al Estado de Veracruz y es cabecera del municipio del mismo nombre; esta población se caracteriza por el trato amable de sus habitantes, por los bellos panoramas que ofrecen mar y río, por sus amplias y limpias calles que causan admiración, por sus playas con fina arena y suave oleaje y por los platillos a base de mariscos que se pueden comer en los restaurantes de la orilla del río, mientras los jaraneros componen interesantes coplas.

Su plaza principal es muy amplia; cuenta con un gran jardín con altas palmeras y frondosos árboles, así como fuentes y bancas para descansar. En uno de sus costados está el magnífico edificio colonial que ocupan las oficinas de la presidencia municipal.

Esta ciudad toma su nombre porque el río Jamapa desemboca sus aguas en el Golfo de México, formando una gran barra junto a la población.

Del año 1000 al año 1200, los olmecas controlaron esta región, después del año 1201 al 1474, fueron los mexicas los que dominaron la zona; los españoles vinieron a radicar a este lugar en 1518, en ese año los franciscanos iniciaron la construcción de la iglesia que dedicaron a “señora Santa Ana“. La principal ocupación de los habitantes fue la pesca en el río y en el mar.

En 1892 se terminó el gran puente sobre el río Jamapa, que utilizaría el ferrocarril para llegar al sureste, según el proyecto del Presidente Porfirio Díaz.

Debido a su acelerado crecimiento, el pueblo fue elevado a la condición de villa; en 1988 el Congreso estatal le dio la categoría de ciudad a Villa Boca del Río.

En la actualidad este lugar ofrece a los visitantes muchos atractivos, entre ellos el interesante museo en que fue convertido el cañonero “Guanajuato” de la Armada de México, anclado en el malecón de la Avenida de las Banderas en el río; la cercanía del famoso Acuario de Veracruz; los paseos en lancha por el río Jamapa, sus afluentes y por la colonia llamada la Venecia Veracruzana, que se localiza en la delta del río; las playas con fina arena y suaves olas; según la leyenda, la persona que llega a este bonito sitio regresa atraída por la tranquilidad y la paz que flota en el ambiente que forma la fresca brisa del río.

Para llegar a Boca del Río desde la ciudad de México, se toma la supercarretera al puerto de Veracruz, después se deberá seguir por el bulevar costero, que conduce al centro de este puerto de pescadores en unos cuantos minutos.