La Ciudad de Campeche.

Urbe amurallada y antiguo puerto estratégico que hacía posible el intercambio de mercancías entre la Nueva España, el Viejo Mundo y el resto de América. Los planes portuarios de los Montejo, familia que se dio a la tarea de la conquista de la península de Yucatán, convirtieron a Campeche en una importante villa comercial de la que salían cera, palo de tinte, miel, sal, maíz y mantas de algodón.

A la vez, llegaban de España armas, productos de hierro, plata, porcelana, trigo, aceite y vinagre.

Asimismo, la ciudad vivió siglos de asaltos a manos de célebres filibusteros; fue atacada sistemáticamente por varios piratas, destacándose Laurent Graff o “Lorencillo”, de quien se dice se llevó hasta las puertas y ventanas de las casas en 1685, razón por la que los colonos españoles convirtieron a Campeche en una de las urbes amuralladas más imponentes del territorio americano, dotada de un riquísimo legado en su interior, conformado por templos, plazas y elegantes casonas estilo español que aún se conservan hasta nuestros días y son la razón de que esta ciudad se haya declarado Patrimonio de la Humanidad.

Campeche conserva sus diferentes barrios que han existido desde su fundación como el de San Román, donde habitaron los aztecas traídos por los españoles para conquistar la península; el de San Francisco, donde se desarrolló originalmente el puerto prehispánico de Ah Kin Pech; y el de Guadalupe, que fue en sus inicios la prolongación del anterior.

Hacienda Uayamon

La Hacienda de Uayamón data del siglo XVI. En sus inicios se dedicó a la ganadería. Varias veces fue saqueada por corsarios, entre los que se cuenta el famoso Lauren Graff, ‘Lorencillo’, con su lugarteniente Agramonte, quienes atracaron el lugar en 1685.

Para el siglo XIX fue una de las más prósperas haciendas de Campeche, que amplió sus actividades, y además de la cría de ganado, cultivó maíz, palo de tinte y henequén. A finales de dicho periodo pasó a ser propiedad de Fernando Carvajal Estrada, quien se la heredó a Rafael Carvajal Iturbide, cuyo nombre aparece en una de las edificaciones. Pero fue Fernando Carvajal, gran empresario de su tiempo, quien además de preocuparse por el bienestar de los trabajadores: educación y servicios médicos; introdujo la electricidad e impulsó el proyecto del Ferrocarril Campechano, para llevar la cuantiosa producción de la hacienda a otras tierras; de esta manera Uayamón se convirtió en un importante punto comercial. Para 1911, fue ocupada por rebeldes; se destruyeron las calderas y las máquinas, así como la vía del tren y con ello empezó su decadencia.

Del antiguo casco se conserva la casa principal, los muros de la capilla, el hospital de caridad, la escuela, la casa de oficios, la casa de los trabajadores, la casa de máquinas, el cementerio y el sistema de riego.

Usted se hospedará en una villa en lo que fuera la antigua casa de los trabajadores de la hacienda, hoy la habitación es amplia y con todas las comodidades, ( lo que antes era una casa, actualmente es un sólo cuarto). Si desea tener la experiencia de dormir en hamaca, cada habitación cuenta con una de ellas. El baño tiene como vestíbulo dos lavabos con un gran espejo. La tina, construida al estilo de los haltunes mayas, es independiente y está enmarcada por un gran ventanal que la mantiene en contacto con la naturaleza. En el área exterior de su habitación disfrute cómodamente sobre un gran camastro, en una terraza cubierta estilo oriental que lo protege del sol, donde puede leer, tomar una siesta, contemplar la selva y las exóticas especies que ofrecen sus suaves aromas mientras escucha el trino de aves y el viento que mece las hojas.

Las dos suites se encuentran en el edificio del antiguo hospital; luego del arco que funcionaba como acceso cuentan con un acogedor jardín privado y un recibidor común. Al abrir el portón de la entrada a la suite, un biombo divide el vestíbulo de un agradable rincón decorado con un elegante y discreto secreter que le permite escribir, leer o trabajar frente a la cama. En el exterior, como prolongación de su baño y retomando la tradición maya de los haltunes, hay un jacuzzi en el que el agua brota de una roca. Las flores frescas de la región decoran el lugar con el buen gusto que caracteriza el servicio en Uayamón. Las suites cuentan también con una amable terraza con camastro que le permite disfrutar de la tranquilidad de la selva.

Para llegar:

La hacienda se encuentra a 30 km. (25 min.) del Aeropuerto de la ciudad de Campeche.
Salga de Campeche rumbo al sureste por la carretera estatal China-Tixmucuy, y avance 10 km. hasta pasar la desviación al poblado de China. Continúe 10 km., dé vuelta a la derecha y a 7 km. encontrará la hacienda Uayamón y el poblado del mismo nombre.

Información:

La Hacienda Uayamón se ubica en el km 20 de la carretera Uayamón-China-Edzna en Campeche.
Tel.: +52(981) 82 975 27.

Manglar de Campeche.

Campeche cuenta con manglares como la reserva de la Biosfera de los Petenes. Al noreste de la ciudad de Campeche.

Los petenes son ojos de agua dulce rodeados por un conjunto de humedales de agua salada. Esta vez el paseo es en kayaks. El guía explicará en el trayecto los tipos de mangles que existen en la zona y te hará pasar por estrechos túneles de ramas caóticas.

Según la temporada, se observan nidos de cocodrilos, además de flamencos, ibis, pelícanos blancos, carpinteros y cigüeñas.

También hay posibilidad de esnorquelear. El precio por adulto es de 750 pesos. Incluye equipo, guía y botanas.

Mas información:
Teléfono: 01 981 10505747.
www.campechetours.com

Visita Campeche.

Campeche cuenta con  una superficie de 50 mil kilómetros cuadrados de superficie. Es una ciudad protegida por sus murallas, por paredes de roca grisácea que hacen juego con el rosado y naranja de sus casas. Es un lugar perfecto para pasar un fin de semana.

Para empezar a conocer Campeche, comienza con una caminata  de reconocimiento en donde visitaras el Baluarte de Nuestra Señora de la Soledad que el Museo de las Estelas Doctor Román Piña Chan, donde está una muestra permanente de las estelas mayas encontradas en la zona; justo frente a esta construcción está la Plaza de la Independencia, de calles adoquinadas y desde donde sale un tranvía que recorre todo el centro, cada hora desde las 9 horas (30 pesos por persona).

Visita los Portales Revolución, antiguamente fueron el Hotel Cuauhtémoc, el primero de la ciudad, de arquitectura de tipo toscana y arcos festoneados.

Y para comer ve a La Parroquia, en la calle 51, el restaurante emblema de la ciudad. Y si de beber se trata, visita una de las cantinas como la de El Rincón Colonial, que se ubica frente a la Puerta de Tierra.

Uno de los más visitados es el Fuerte de San Juan, ya que formó parte de la gran muralla que corría desde la Puerta de Tierra.

Si quieres ir de compras, ve a la Casa de las Artesanías, en la calle 10. Encontrarás portalápices, plumas de palma, cerámica, sillas, vestidos, sombreros de jipijapa, huipiles y tapetes tejidos con fibras vegetales. La casa, cuenta con cafetería y abre de lunes a sábado de 9 a 20 horas.

Si tienes tiempo visita el Ex Templo de San José, justo en la calle 63, donde se localiza el primer faro de la ciudad.

Para terminar el día cisita la Cenaduría Los Portales, se llama así porque sólo abre a la hora de la cena. Así que ¿Qué esperas para visitar Campeche?.