Ciclismo en Baja California Sur.

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Lleva la bici a la Baja Sur. Este deporte requiere de condición física para aguantar el recorrido de siete días. Se empieza en el estado de Durango pero el final es en La Paz, pasando por Comondú y Loreto.

Así se puede conocer parte del desierto encontrando oasis en donde se toma un ligero baño. Con este tour se practican diferentes modalidades de ciclismo: cross country, down hill, ciclismo suave y ciclismo urbano.

Esta travesía incluye transportación terrestre, campamento, alimentos, guías y una noche de hotel. Con un costo extra se puede hacer observación de ballenas. Precio: mil 500 pesos por persona. Debes llevar tu bicicleta. www.aventurapantera.com.mx

En el pueblo mágico de Todos los Santos destacan sus playas: Pescadero y Los Cerritos, por ser ideales para practicar el surf. Las lecciones son para chicos y grandes. Primero hay que colocarse el traje de neopreno.

El instructor te enseñará a mantener el equilibrio sobre la tabla en la arena. Posteriormente se esperará a que llegue una buena ola para adentrarse al mar. El curso está diseñado para niños mayores de 10 años; ellos practican en la orilla de la playa. Uno mismo puede llevar su tabla, si no el staff te prestará una o bien se puede adquirir en su tienda especializada en surf. Por cuatro horas de clases se pagan mil 800 pesos por persona.
www.pescaderosurf.com

Lugares para andar en bicicleta

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Elige tu terreno. Planito o con baches, en clima caluroso y húmedo como la selva de la península, o seco como la de Baja California. También hay senderos para los que buscan algo más templado –en cuanto a temperaturas, distancias y precios–, como la ruta que va del Ajusco a Malinalco. En algunos casos te prestan la bici y en otros tendrás que llevar la propia. De cualquier forma hay que tener buena condición física y reflejos, y mucha conciencia ecológica.
Si no te has montado en una bicicleta desde los 13, y no acostumbras a hacer ejercicio, mejor olvídalo. Entrénate primero y luego ya verás por que circuito puedes comenzar.

Son ocho rutas, al norte y al sur. Hay para principiantes y también para los ases del manubrio. En cualquier momento tendrás asistencia en el camino, por si tus piernas ya no pueden.

Prepárate a sudar la gota gorda durante ocho días, de Cancún a Chichén Itzá.

Llega en tu auto hasta la misteriosa laguna de Alchichica y desde ahí recorre el Cofre de Perote, pasea por pueblos cafetaleros hasta llegar al río Pescados para descender el balsa por el río. O lánzate desde los bosques del Ajusco en la ciudad de México, de bajada hasta el hermoso pueblo de Malinalco, en el Estado de México.

Pero si lo tuyo es desafiar rutas en pleno desierto y a temperaturas sólo para guerreros del manubrio, ve a Durango y recorre 120 kilómetros de camino desde el pueblo de Nazas hasta el refrescante balneario de La Concha, donde sus aguas termales te ayudarán a recuperar energía.

Para no perder la condición y si deseas tener la combinación perfecta entre cultura y deporte, Oaxaca tiene un recorrido en dos ruedas hacia Monte Albán y su cultura zapoteca.

Disfruta de los plantíos de agave, mientras pasas con los tejedores de Teotitlán del Valley para finalizar están las pozas y los paisajes de las cascadas petrificadas de Hierve el Agua.

Dos más de extremo extremo: siete días acampando en la selva de Chiapas, con Yaxchilán, Bonampak y Palenque, incluidas; o La Paz, para atravesar el desierto con algunos oasis, hasta Loreto