Diwali, la fiesta de las luces.

luces

Millones de hindúes celebran con regalos, petardos, fuegos artificiales y rezos el “Diwali“, la fiesta de las luces con la que las calles indias se llenan de bombillas de colores para conmemorar el triunfo del dios Ram contra las fuerzas del mal.

En Nueva Delhi, estos días las calles aparecen engalanadas con cientos de luces de colores que al caer el sol se encienden y decoran la noche de la capital.

El festival conmemora la vuelta del dios hindú Ram a su reino tras pasar catorce años en el exilio, periodo durante el cual vence al diablo de Lanka (actualmente Sri Lanka).

Según la tradición, el camino de regreso de la divinidad fue iluminado con lámparas y velas, motivo por el que los hindúes continúan adornando hoy sus casas con múltiples bombillas de colores.

Myanmar, Birmania

País situado entre dos gigantes como China e India, muchas veces se ha visto relegado a un segundo plano entre los destinos turísticos preferidos de Oriente. Pero Myanmar, con sus playas y tradiciones casi intactas, es un lugar con una personalidad fuerte que se mantiene ante el influjo constante de Occidente.

China e India, pero también Tailandia, Laos y Bangladesh son los países con los que colinda este país asiático. Pero Myanmar tiene un secreto: el mantenimiento de sus costumbres, que lo convierte en un destino exótico por excelencia.

La pesca es una de las actividades más características del país. Si te paseas por alguna de sus numerosas playas de arena blanca, es muy probable que te encuentres con algún pescador ataviado con el traje tradicional – sombrero de hojarasca, y telas anchas -, limpiando pescado sobre unas redes.

Myanmar es conocido también por un mercado de ramos de diversos colores en el que las mujeres de la zona – también ataviadas con estampados vistosos – venden en la playa o en plena calle. Y para transportarlas, nada mejor que una gran cesta de paja que se colocan encima de la cabeza.

Yangon – la capital, a 30 kilómetros del mar -es uno de los lugares donde el turista no debe dejar de acudir. A pesar de ser una ciudad con cuatro millones de habitantes, muchas de sus zonas tienen una vasta vegetación que asemeja a una jungla. Es el mejor ejemplo de los restos coloniales por parte del Imperio Británico, yaque se pueden observar los vestigios de la arquitectura victoriana que siguen aún en pie entre un paraje sin igual.

La pagoda de Shwedagon es un increíble templo que domina, desde lo alto de la colina de Theingottara, a toda la ciudad Está recubierta de láminas de oro y asemeja a una campana gigantesca.

Pero no sólo la religión es lo más destacado de la capital. Los puestos de comida que se encuentran en cualquier esquina o el té birmano, forman parte del escenario de cualquier paseo típico.

En Mandalay

Mandalay es la segunda ciudad más importante del país y el lugar donde se puede encontrar más actividad cultural. Quizá sea porque se encuentra justo en el centro del país, donde no hay costa. Además, es centro de negocios y de comunicaciones.

Pero, ¿qué más se puede ver en Myanmar?

Bagan, que parece una ciudad abandonada con una exquisita arquitectura, resto de lo que fue la capital del primer imperio de Myanmar. A.qui destacan los templos, lo que hace que el visitante se integre en la espiritualidad del país, donde la religión budista es mayoritaria.

Aun así, sin lugar á dudas Myanmar es conocida por sus costas de arena blanca y … por sus lagos. El lago Inle se encuentra en una zona fronterizacon Taílandia y Laos. Son más de treinta tribus las que pueblan la zona montañosa por donde pasa el agua. El “Road to Mandalay” es uno de los múltiples cruceros quepasan por este destino, uno de los favoritos del país.

Myanmar es un paraíso, pero hay que tener cuidado de cuándo acudir. El verano es bastante insoportable por sus altas temperaturas, y entre mayo y octubre no para de llover, debido a la estación monzónica. El mejor momento para ir es entre noviembre y febrero.

Playas, lagos, vegetación selvática, templos y construcciones arquitectónicas increíbles … así es Myanmar, un lugar tranquilo, casi salido de un sueño antiguo.

India, Nueva Delhi.

La mejor opción para llegar a tu destino es que vueles por Air France, vía Paris,  para que llegues directo a la capital, Nueva Delhi, donde la confluencia de colores, aromas, pero sobre todo de personas, te ofrece la primera sorpresa de las muchas que puedes esperar en este viaje.

Conoce el baño indio, en el piso, una especie de inodoro empotrado en el suelo, lo que casi sugiere una letrina, en las calles las personas se aglutinan esperando recibir una moneda, venderte alguna cosa o sencillamente acercarse a ti.

Nueva Delhi, es una de las capitales del mundo con más historia y dos de sus monumentos, el Qutab Minar y la tumba de Humayun, han  sido declarados Patrimonio de la Humanidad, además de éstos, no dejes de visitar toda la oferta de ruta histórica que la ciudad te ofrece.

La India es el 2º país mas poblado y el 7º más grande del mundo, tiene una oferta gastronómica grande. Sea cual sea el hotel en el que te hospedes, prueba todo clase de platillos, desde los más comunes hasta los más exóticos.

En la calle puedes encontrar, como en México, pequeños puestos donde adquirir frutas y bebidas. Las calles con un tipo laberinto de callejuelas serpenteantes por donde seguro es fácil perderse (cosa que no te recomendamos, así que ten a mano tu mapa y pregunta en tu hotel si puedes dar rienda a tu ánimo de exploración).

En la India, la creencia en un destino o karma es total e irrevocable. El destino nos elige, no nosotros a él.

La capital de la India cuenta con infinidad de monumentos y templos, situación que se repite a lo largo y ancho del país. Uno debe ser precavido e informarse previamente sobre aquellos lugares que te interesa mucho más visitar, sobre todo si tienes pensado recorrer otras regiones y no concentrar toda tu atención en la capital, pero ya que estás ahí, no debes dejar de visitar Qutab Minar, El Fuerte Royo, la tumba de Humayun, Purana Qila o el impresionante complejo gubernamental Raisina HUÍ o el Rashtrapati Bhavan que a su lado cede espacio al circular edifico del Parlamento. Un sitio en el que sin excusa debes estar, es el Parque Memorial Gandhi.

La mayoría de sus pobladores son vegetarianos, pues la creencia indica que el alimento influye en el comportamiento, de tal manera que no comer nada vivo ayuda, entre otras cosas, a la purificación del espíritu. Prueba el suigeneris sabor del másala, arriésgate con el picante (pero si eres de estómago sensible no es recomendable). Prueba platillos como: gushtaba, biryani, tandoori o panner. En India tienen en alto lugar el dulce, si te gusta el postre, una razón de más para ser feliz. Prueba el kulfi, un helado condimentado con cardamomo, nueces, pistaches y azafrán. Pero no dejes olvidadas a las rasgüilas o el gulab.