Uruapan, Michoacan.

uruapan

La segunda ciudad en extensión y población de Michoacán es Uruapan (después de la capital, Morelia). El nombre “Uruapan” se deriva del vocablo purépecha “Ulhapani“, que significa “lugar de eterna formación y fecundidad“, por lo que muchos lo consideran como “El Vergel de Michoacán“.

Se puede decir que Uruapan es la puerta a la Meseta Purépecha (la comunidad indígena más representativa del estado), además, es famosa por sus bellezas naturales, los pueblos típicos a su alrededor, su café y producción de aguacate.

A 52 kilómetros al oeste de Pátzcuaro, a 117 kilómetros por la libre vía Tingambato de Morelia, y a 102 por la autopista, y a 684 kilómetros de la Ciudad de México, Uruapan goza de un clima húmedo y templado.

Como muchas ciudades de México, fue fundada por un sacerdote, Fray Juan de San Miguel, en el año de 1533 Lo grandioso de esta tierra, es la mezcla entre lo purépecha y lo mestizo. Caminar por las calles de la región nos da la oportunidad de internarnos en un mundo distinto, en donde mujeres y hombres visten trajes típicos y conservan muy arraigadas sus tradiciones.

También la artesanía conserva su herencia purépecha; las lacas son famosas internacionalmente, por lo que a Uruapan se le llama “La cuna del Maque“, además de que en el cercano pueblo de Paracho se realizan unas de las mejores guitarras del mundo. Uruapan también fue importante a nivel histórico: durante la Independencia fue sede del Primer Congreso de Anáhuac y tiempo después, albergó los poderes a nivel estatal, además de ser testigo de numerosos acontecimientos que marcaron la historia del estado.

En este lugar hay mucho que ver, por lo que se recomienda planear varios días en la región. En la ciudad se puede pasear por la Plaza de los Mártires, el mercado de antojitos, el Templo de San Francisco, la Fábrica de San Pedro y hasta la casa más angosta del mundo!.

El Parque Nacional Barranca del Cupatitzio “Eduardo Ruíz”, es uno de los más bellos de México. Cuenta con fuentes y cascadas por doquier, románticos puentes y más de una leyenda para recordar. Y hablando de aguas cristalinas, La Tzaráracua y la Tzararacuita, perdidas entre la vegetación, son una muestra de la riqueza natural de Michoacán.

La famosa Huatápera fue uno de los hospitales más famosos del estado, lugar que funcionaba de igual forma que los hospitales en Pátzcuaro, era un lugar de encuentro y educación para los indígenas, españoles y mestizos. Cerca de Uruapan existen más capillas fundadas por el primer Obispo de Michoacán y benefactor de los indígenas, Don Vasco de Quiroga.

La vida nocturna de Uruapan es agitada y jovial. Además, en los alrededores de la ciudad se encuentran varios centros de relajación y spa en medio de árboles y praderas. A pocos kilómetros de la ciudad, se alza el gran volcán Paricutín, que se puede escalar y explorar.

La vista desde la punta del coloso es impresionante, además de que es posible visitar el viejo pueblo que quedó bajo la lava después de la erupción ocurrida a penas en 1943. Esta región ofrece mucho para el viajero, no se quede sin probar los famosos aguacates (y todos los productos derivados del mismo), el café y las demás delicias de la comarca. Michoacán esconde paraísos diversos y la región de Uruapan definitivamente es uno de los que más vale la pena visitar.

Dias festivos en Michoacan.

Ve preparando tu partida a pueblos michoacanos. Son muchos los pretextos para ir de fiesta y viajar a la vez.

11 de junio: Se festeja el Jueves de Corpus en diversos pueblos de Michoacán. Esta fiesta, que venera el cuerpo y sangre de Cristo, la inculcaron los primeros evangelizadores a los purépechas, quienes agradecían la abundancia en sus cosechas. Se organizan festejos con música y al mismo tiempo arrojan al aire miniaturas de sus trabajos artesanales: esto se conoce como “refuego ”.

13 y 14 de junio: Tercer Festival Aéreo de Uruapan. Exhibiciones de aeromodelismo, aviones ultraligeros y noche mágica.

13 de junio: Feria del Gabán en el poblado de Charapan, con la que se concluyen las fiestas de Corpus. Habrá una gran muestra artesanal, venta gastronómica, la típica danza de los moros que se baila todo el día en el atrio de la iglesia y en las casas donde hay imágenes de santos. Por la noche, la quema del castillo al ritmo de bandas regionales.

19, 20 y 21 de junio: Extensión del Festival Internacional de Órgano, en la basílica de Nuestra Señora de la Salud, a las 20 horas. Mientras que Zirahuén lleva a cabo la Segunda Fecha del MG Ztreme Tour, evento de turismo alternativo que combina deporte y naturaleza.

24 de junio: Fiestas de San Juan Bautista en el municipio de Paracho con un baño ritual a medianoche. Se oficia una misa solemne a petición y costa de los cargueros de San Juan Bautista. Además, se presenta la danza del venado, así como un concurso de pirecuas. En la madrugada del 24 se bañan las muchachas.

Cuitzeo, Michoacán

Lugar de tinajas. Esa es la traducción del vocablo “Cuitzeo“, que también designa uno de los Pueblos Mágicos de Michoacán.

Ubicado a la orilla del lago del mismo nombre, Cuitzeo es una poblacón añeja, pues ya se sabía de su existencia desde tiempos precolombinos.

Con la conquista española llegaron conventos como el de la Magdalena, que es uno de sus principales atractivos arquitectónicos y hoy es además un museo.

El estado posee una buena oferta gastronómica: charales, corundas y uchepos son conocidos a nivel nacional, Cuitzeo es buen lugar para probarlos. Las artesanías de la región se enfocan principalmente en fibras vegetales: cestos, tapetes y sombreros.

En los alrededores hallamos aguas termales, pinturas rupestres, complejos arqueológicos como el de Tres Cerritos y por si fuera poco, el pueblo se encuentra a sólo 20 minutos de la capital michoacana, donde la oferta hotelera es amplia en cantidad y calidad.

Para llegar: Toma la autopista a Toluca, de ahí la desviación a Atlacomulco y continua por la autopista 15D hacia Maravatío y Morelia. 34 kilómetros antes de la capital michoacana encontrarás Cuitzeo.

Isla Yunuén, Michoacán

Yunuén significa “media luna”, por la forma curva de la isla de unos 200 metros, y su principal actractivo es su vegetación siempre verde y fresca, así como sus construcciones típicas que reflejan las tradiciones y la cultura ancestral de sus habitantes.

Un andador la recorre a lo largo, desde el sencillo embarcadero – puerto de la isla – hasta su extremo opuesto, donde en 1993 se inauguraron 9 cabañas románticas de madera para recibir turistas, un comedor, una tienda y un salón de juegos.

El 1 de noviembre el pueblo aguarda la llegada de los que vienen del otro mundo, por lo que va al panteón a realizar la “kejtzítakua zapícheri”, velación de los angelitos o muertos chiquitos, que se realiza temprano en ese día.

Se reza en la tumba mientras se colocan y encienden velas y algo de ofrenda: atole, pan, figuras de azúcar, así como el juguete preferido.

Según la creencia del lugar, los familiares fallecidos vienen desde el Cumiehchúcuaro, el reino de los muertos del que hablaban los purépechas prehispánicos.

En una estructura de carrizo en forma de X, llamada corona o arco, forrado completamente con “tiringuini tzitziqui” o cempasúchil se cuelgan flores lilas, fruta, pan, figuras de alfeñique, entre otros alimentos, además de las bebidas preferidas, y se coloca en lo alto de la huatzácuri (ofrenda), y es la parte más vistosa y distintiva.

Localización:
Se encuentra al noreste del Lago de Pátzcuaro, antigua capital de los indios Purépecha, a 30 minutos del muelle del mismo nombre.

Cómo llegar:
Para llegar hay que embarcarse en los muelles de Pátzcuaro y San Pedrito, ahí salen lanchas en viajes particulares y colectivos a Yunuén, pero mucho menos seguido que a la Isla Janitzio, más cercana y turística.

Clima:
Templado con lluvias en verano, y húmedo en invierno y con neblina.

Cuándo ir:
El 1 y 2 de noviembre es la celebración más conocida y representativa del lugar, así como una de las más hermosas tradiciones de México.

Dónde comer:
Existe un restaurante donde se pueden saborear platilos a base del tradicional pescado blanco.

Dónde dormir:
Cuenta con cabañas para el descanso, sin embargo, el hospedaje en Yunuén se suele reservar con meses de anticipación, pero a veces hay cancelaciones que permiten obtener una cabaña días antes del 1 de noviembre.

Transporte:
Son 150 lanchas de motor las que proporcionan el servicio de transporte turístico en el Lago de Pátzcuaro, y sus conductores te llevan a cualquiera de los extraordinarios canales que rodean las nueve islas, sitios ideales donde los lugareños pescan, a la manera tradicional, con sus famosas redes en forma de alas de mariposa.

Tips:
En el Lago de Pátzcuaro existen 9 islas, Janitzio es la más conocida, pero no la única, pues se encuentran también las islas Tecuena y Tecuanita que forman un conjunto; Yunuén y Pacanda constituyen otro; las tres islas Urandenes, cuyo nombre proviene del vocablo urani que significa “batea”, son un grupo más, y Jarácuaro y Copujo conforman el cuarto grupo.

Las artesanías que se venden en Janitzio como juguetes de madera (trompos, yoyos, baleros), objetos de cobre (cazos, ceniceros, miniaturas), adornos de tule (esferas, tapetes de colores), cerámica (ollas, cazuelas) son fabricadas en las localidades circundantes al Lago de Pátzcuaro, pero ahí se fabrican las redes de nylon que usan los pescadores en las islas.

Más información:
www.michoacan.gob.mx/turismo

Santa Clara del Cobre, Michoacán

Ciudad colonial que ha conservado la tradición artesanal del cobre a través de generaciones. Cada artesanía es única porque no utilizan moldes ni maquinarias, todo es a base de calor, martillazos y mucha imaginación. Por eso los mismos artesanos fabrican sus herramientas cuando quieren hacer algo distinto. La mano de obra y la creatividad de los artífices michoacanos son tan variadas que pueden dar vida a cualquier simple pedazo de metal hasta convertirlo en una verdadera obra de arte.

Santa Clara del Cobre se localiza a 20 kilómetros de Pátzcuaro y a 76 km de Morelia. Aunque es una población pequeña, ofrece a sus visitantes el encanto de sus artesanías de cobre, especialidad de los hombres.

En sus casas blancas de estilo colonial y que conservan sus techos de teja roja, se han instalado tiendas y talleres familiares de artesanía fina del metal.

Algunos pobladores dicen que la técnica de este arte la deben a Don Vasco de Quiroga. Otros, historiadores, creen que fue un intercambio, pues los antiguos indígenas ya trabajaban hachas, aretes y otros artículos de ornamentación con el cobre. Lo cierto es que esta tradición artesanal se ha conservado a través de generaciones.

Localización: Se localiza a 20 km de Pátzcuaro y a 76 de Morelia, a una altura de 2 mil 100 metros sobre el nivel del mar.

Cómo llegar: De Morelia sigue por la autopista a Lázaro Cárdenas, y en Pátzcuaro busca la carretera que llega a Santa Clara del Cobre.

Clima: Frío y húmedo.