Diwali, la fiesta de las luces.

luces

Millones de hindúes celebran con regalos, petardos, fuegos artificiales y rezos el “Diwali“, la fiesta de las luces con la que las calles indias se llenan de bombillas de colores para conmemorar el triunfo del dios Ram contra las fuerzas del mal.

En Nueva Delhi, estos días las calles aparecen engalanadas con cientos de luces de colores que al caer el sol se encienden y decoran la noche de la capital.

El festival conmemora la vuelta del dios hindú Ram a su reino tras pasar catorce años en el exilio, periodo durante el cual vence al diablo de Lanka (actualmente Sri Lanka).

Según la tradición, el camino de regreso de la divinidad fue iluminado con lámparas y velas, motivo por el que los hindúes continúan adornando hoy sus casas con múltiples bombillas de colores.

India, Nueva Delhi.

La mejor opción para llegar a tu destino es que vueles por Air France, vía Paris,  para que llegues directo a la capital, Nueva Delhi, donde la confluencia de colores, aromas, pero sobre todo de personas, te ofrece la primera sorpresa de las muchas que puedes esperar en este viaje.

Conoce el baño indio, en el piso, una especie de inodoro empotrado en el suelo, lo que casi sugiere una letrina, en las calles las personas se aglutinan esperando recibir una moneda, venderte alguna cosa o sencillamente acercarse a ti.

Nueva Delhi, es una de las capitales del mundo con más historia y dos de sus monumentos, el Qutab Minar y la tumba de Humayun, han  sido declarados Patrimonio de la Humanidad, además de éstos, no dejes de visitar toda la oferta de ruta histórica que la ciudad te ofrece.

La India es el 2º país mas poblado y el 7º más grande del mundo, tiene una oferta gastronómica grande. Sea cual sea el hotel en el que te hospedes, prueba todo clase de platillos, desde los más comunes hasta los más exóticos.

En la calle puedes encontrar, como en México, pequeños puestos donde adquirir frutas y bebidas. Las calles con un tipo laberinto de callejuelas serpenteantes por donde seguro es fácil perderse (cosa que no te recomendamos, así que ten a mano tu mapa y pregunta en tu hotel si puedes dar rienda a tu ánimo de exploración).

En la India, la creencia en un destino o karma es total e irrevocable. El destino nos elige, no nosotros a él.

La capital de la India cuenta con infinidad de monumentos y templos, situación que se repite a lo largo y ancho del país. Uno debe ser precavido e informarse previamente sobre aquellos lugares que te interesa mucho más visitar, sobre todo si tienes pensado recorrer otras regiones y no concentrar toda tu atención en la capital, pero ya que estás ahí, no debes dejar de visitar Qutab Minar, El Fuerte Royo, la tumba de Humayun, Purana Qila o el impresionante complejo gubernamental Raisina HUÍ o el Rashtrapati Bhavan que a su lado cede espacio al circular edifico del Parlamento. Un sitio en el que sin excusa debes estar, es el Parque Memorial Gandhi.

La mayoría de sus pobladores son vegetarianos, pues la creencia indica que el alimento influye en el comportamiento, de tal manera que no comer nada vivo ayuda, entre otras cosas, a la purificación del espíritu. Prueba el suigeneris sabor del másala, arriésgate con el picante (pero si eres de estómago sensible no es recomendable). Prueba platillos como: gushtaba, biryani, tandoori o panner. En India tienen en alto lugar el dulce, si te gusta el postre, una razón de más para ser feliz. Prueba el kulfi, un helado condimentado con cardamomo, nueces, pistaches y azafrán. Pero no dejes olvidadas a las rasgüilas o el gulab.