Quebrada de la Mermela y el Singuriente, Argentina.

Al pie de la ruta de los Túneles, en el departamento Pocho, en el límite con la provincia de La Rioja.

Cuenta la tradición que los primeros conquistadores españoles, viniendo del Alto Perú en busca de la desembocadura del Carcarañá al Río Paraná, se sorprendieron ante la imponencia del cordón montañoso (hoy las Sierras de Pocho) con una profunda quebrada que bautizaron “La Mermela”.

Sin duda, algún andaluz impresionado por su belleza, exclamaba que tenía un color más que el del arco iris por la cristalinidad del agua del arroyo, y un sonido más que del arpegio musical que se lo regalaba el silbar del viento encajonado en sus laderas…

Esta leyenda se fue perdiendo, pero quedó allí “La Mermela” con sus cientos de saltos de aguas cristalinas, remansos oscuros, algarrobos, quebrachos, talas, mistoles, yerbas medicinales perfumadas, peperina, poleo, carqueja, yerba buena, helechos, flores del aire, el revolotear de los cóndores de golilla blanca, el rey del bosque, calandrias, zorzales con su eterno planear danzante, mientras el puma y el zorro gris quedaban al acecho de cuises y gatos del monte.

La imponencia de la Quebrada, ha sido dominada por la ingeniería vial, con la ruta a San Juan por el camino de Los Túneles, declarado una de las siete maravillas de Córdoba construidas por el hombre.