Edimburgo, Escocia

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Edimburgo es una ciudad orgullosa de sus escritores.  Scott (1771-1832), considerado el padre de la novela histórica y romántica, tiene también aquí el monumento de mayor altura dedicado a un escritor: una especie de cohete de formas góticas en Princes Street, la calle que ofrece la mejor vista sobre la ciudad vieja, dominada por su imponente castillo, que se asiente sobre el magma de un volcán extinto.

La que fue su última residencia, Abbotsford, situada en un bellísimo valle rodeado de colinas junto al Tweed, uno de los ríos salmoneros de Escocia, ha sido, al igual que las ruinas de las abadías góticas que le inspiraron, como la de Melrose, un lugar de peregrinación de sus admiradores de todo el mundo prácticamente desde un año después de su muerte.

Edimburgo ostenta desde 2004 el título de “Ciudad de Literatura de la UNESCO”, el primero que concedió ese organismo de la ONU y que hasta ahora sólo tienen también Melbourne, en Australia, y Iowa City (en EU), aunque hagan cola otros aspirantes, entre ellas Dublín y Calcuta.

Pero es que además en Edimburgo nacieron muchas de las grandes editoriales de libros en lengua inglesa, hoy empresas globales, como Chambers o Collins, aquí se publicó también -en 1768- la primera edición de la Enciclopedia Británica, y en esta ciudad tienen su sede muchas de las más de un centenar de empresas del sector, que publican anualmente una media de 3.000 títulos.

Escocia cuenta asimismo con una vieja tradición de cuentacuentos, procedente de las culturas escandinavas, y algunos de sus autores más famosos, como los citados Burns, Scott o también James Hogg, se dedicaron en su día a recoger cuentos del folclore local, actividad que sistematizaría en el siglo XIX John Francis Campbell.

Actualmente hay en Escocia más de un centenar de cuentacuentos profesionales, lo que explica que se haya creado en la capital un moderno centro con un teatro especial para ese tipo de actividades.

Liverpool, Reino Unido

El término capital cultural ha permitido a algunas ciudades incrementar su oferta cultural y a otras, simplemente, situarse en el mapa. Liverpool, una de las dos que en este año ostentan el título, no está ni en una ni en otra categoría, pues ya era famosa por la música, el deporte y por ser Patrimonio de la Humanidad; sin embargo, no destacaba especialmente en la gigantesca oferta del Reino Unido.

Liverpool es la capital del condado de Merseyside, situada en el estuario del río Mersey, a unos cuatro kilómetros del mar. Cuenta con una población de 439.473 habitantes según el censo realizado en el 2001. Tiene una superficie: 111,84 km² y limita al norte con el borough de Sefton, al este con el borough de Knowsley, al E con el río Mersey.

Es el segundo puerto del Reino Unido y un importante centro comercial e industrial, venido a menos durante los últimos años y duramente golpeado por el crecimiento del desempleo. Liverpool es una ciudad muy animada, cuyos habitantes son llamados cariñosamente Liverpudlian.

El río Mersey divide la ciudad en dos partes comunicadas por un ferry al que se accede desde un lugar llamado Pier Head.

En el centro de la ciudad de Liverpool se hallan los jardines de Saint John (St. John’s Gardens), cerrados en su parte este por el majestuoso St. George’s Hall. Este edificio con forma de templo griego fue construido en 1838-1854, y se convirtió en uno de los más hermosos edificios en estilo clásico del país.

El Museo de Liverpool (Liverpool Museum) es el resultado de la reunión de varias colecciones en un solo edificio de 1860 y reconstruido en 1941. Destaca la Colección Mayer, de marfiles ingleses y franceses, antigüedades egipcias, joyas anglosajonas, griegas y etruscas, antiguas armas blancas y de fuego, instrumentos musicales, manuscritos, etc. Otras colecciones del museo son la de Historia Natural, sobre la Tierra antes de la aparición del hombre, y la de Historia Local y Marinería. En el sótano del museo se encuentra el Planetario.

Liverpool, ciudad imponente por numerosos motivos, es conocida en todo el mundo por haber sido la cuna del m ás famoso grupo musical de todos los tiempos: The Beatles y por el mundialmente conocido club de fútbol Liverpool FC.

Visita Londres en bici

El lluvioso clima londinense no es un impedimento para salir a recorrer la ciudad en bicicleta.

Una buena sugerencia para recorrer en bicicleta los puntos más imporantes y atractivos de Londres, es seguir el curso del río Támesis, de donde se desprenden dos rutas principales libres de contaminación y tráfico vehicular que puedes extender, acortar o adaptar según dicten tus caprichos del día. Tal vez no exista un mejor punto de partida que la popular plaza Gabriel’s Wharf, ubicada en la zona del South Bank, ya que, además de ser un lugar de encuentro para locales y turistas, ofrece una gran variedad de tiendas, cafés y restaurantes con maravillosas vistas al Támesis.

Pedaleando hacia el Oeste: Distancia 18 Km

Los primeros sitios de interés en este recorrido son el National Theatre y el Royal Festival Hall. Metros más adelante hay que detenerse a contemplar un emblemático paisaje: el London Eye, que mira de frente al Big Ben, la Abadía de Westminster y las casas del Parlamento.

El camino sigue hacia el Palacio de Lambeth, sede de la iglesia anglicana. El siguiente cruce adentra en la ruta de los parques que inicia con Saint James’s Park, pasa por Buckingham Palace en donde se realiza la ceremonia del cambio de guardia y continúa hasta Hyde Park. Bajando la colina aparece Green Park, que más adelante desemboca en Trafalgar Square, sede de la National Gallery.

Pedaleando por las calles aledañas se encuentra el mercado de Covent Garden y la Royal Opera House, además de la zona de teatros. El recorrido concluye de vuelta en el río con la imponente panorámica del Waterloo Bridge.

Pedalenado hacia el Este: Distancia 16 Km

Además de dos grandes joyas: el Shakespeare Globe y la Tate Modern, este recorrido abarca el famoso Tower Bridge. A unos metros se encuentra el Design Museum y, ya del otro lado del río, a parece la célebre Tower of London (por cierto, ésta es la zona en la que estaban los muelles que dieron origen a la conocida leyenda de Jack el destripador).

Más adelante se encuentra el sector financiero de la ciudad, que desemboca en la Catedral de St. Paul’s. En este punto es recomendable bajarse de la bici para gozar una de las mejores vistas de Londres, desde un puente exclusivamente peatonal: el Millenium Bridge, obra del arquitecto Norman Foster y el escultor Anthony Caro.

Renta de equipo

Para obtener información sobre los sitios en los que puedes rentar una bicicleta y equipo, así como recibir propuestas de rutas alternativas, estacionamientos y listas de eventos de ciclismo, entra a la página web www.lcc.org.uk

Preparados para cualquier clima

  • En los meses lluviosos, como noviembre y agosto, es aconsejable llevar ropa impermeable. Resultan especialmente útiles los “sobrepuestos” para pantalones y zapatos, cuyo material, además de ser ligero y portátil, te mantiene completamente seca.
  • Durante el invierno oscurece a las cuatro de la tarde, por 10 que, además de guantes y ropa abrigadora, es aconsejable utilizar algún material reflexivo para evitar riesgos. Las posibilidades van desde un dínamo en el pedal hasta luces de halógeno.
  • El verano es ideal para realizar picnics en los concurridos parques. Una bicicleta equipada con canastilla es fundamental para transportar las viandas y el mantel.