Domina a el mar en la Rivera Maya.

Los chorros de agua se estrellan contra el cuerpo de un instructor que se esfuerza por mantenertranquilo el velero que se mueve como potro salvaje por el fuerte viento y un mar más picado de lo que normalmente se encuentra en la Riviera Maya.

Esta es la novatada de un turista que decidió probar suerte por primera vez a bordo de esta embarcación, en una de las tantas marinas que abundan en los principales destinos del país.

El viaje es más emocionante de lo normal, explica el instructor mientras el novato hace lo suyo para entender cada uno de los pasos que le explica su maestro, quien le abre un nuevo mundo a
la navegación.

Para utilizar el viento a su favor, la persona o personas que viajan en velero deben estar atentas a su velocidad y fuerza, si hay rachas y qué tan prolongadas son, pero sobre todo deberá usar timón y posición de vela con sincronía perfecta, de lo contrario no podrá salir avante de tal situación.

En esta ocasión el velero que se usó es uno de los más comunes a nivel mundial para iniciarse (hobie cat 14) porque se trata de un equipo sencillo de manejar, pero muy complejo en su comportamiento, así que no hay excusa para decir que se está perdiendo el tiempo en una de estás típicas atracciones.a cubierta, por así decir al espacio de tela donde se instalan los pasajeros, puede ser una especie de trampolín o una red.

Ambos casos se vuelven incómodos la primera vez que se sube a ellos ya que el cuerpo no se acostumbra a rebotar en un sitio mojado, que vibra y que sólo está separado 40 centímetros del mástil, el espacio disponible para maniobrar sin que la vela golpee a algún pasajero.

Después de 30 minutos los pasos son más controlados, para ese momento el bloqueador se ha ido y la quemada por el sol es inminente, pero la olas ya no provocan temor, mejor aún, son placenteros momentos de saltos.

Cuerdas, estribos, poleas y guías de mando se vuelven familiares, ya no son extraños objetos que pueblan toda la embarcación, ahora se entiende la importancia de ellas y su función. Una hora de charla teórico-práctica termina con el arribo a la playa. Ahora el veloz transporte se vuelve un pesado juguete que descansa en la arena.

La práctica de esta actividad se puede iniciar en alguna de las marinas de los hoteles de alta categoría, como Barceló Maya Palace en Riviera Maya, Sheraton Buganbilias en Puerto Vallarta o Meliá en Los Cabos. La mayoría de los recorridos no rebasan la hora de duración.

Si quieres encontrar información para iniciarte y convertirte en un profesional, consulta la página: www.hobie-cat.net.

Parque Ecoturístico Kantun-Chi.

cenotes

Está en pleno corazón de la Riviera Maya. Hay tejones, mapaches, venados y chachalacas. Pero sin duda los principales atractivos de este parque son las grutas y cenotes, éstos son formaciones naturales de agua y roca caliza que habitan dentro de las cavernas subterráneas y muchos de ellos de enorme tamaño.

El parque ha colocado lámparas de distintos colores para mostrar un espectáculo visual bastante peculiar donde la imaginación participa de forma activa. Además, estos cenotes son doblemente importantes porque son quienes suministraban de agua a los antiguos mayas y a la vida silvestre del lugar.

El recorrido principal es a través de una gruta que se ha ido formando a lo largo de millones de años entre dos de los cenotes principales del parque. El paseo en barca por los canales subterráneos te acercará a las estalactitas y estalagmitas.

En algunas zonas podrás practicar el buceo con esnórquel. Hay dos paquetes. El primero incluye: tour por las grutas, esnórquel, guía, recorrido en cenote y observación de flora por 487 pesos por persona. El segundo: recorrido por los cenotes y observación de flora por 290 pesos por personas. Reservas al teléfono 01(984)873 00 21. www.kantunchi.com

Tres Rios, Rivera Maya

tres rios

Aquí se invita al visitante a interactuar con la naturaleza. En su terreno se encuentran más de 100 especies animales que se distribuyen entre sus manglares y cenotes.

Para disfrutar hay mil cosas por hacer, una de ellas es tomar un curso de una hora para aprender a bucear y así conocer su arrecife.

Si quieres más, hay paseos en bicicleta, a pie, en canoa por el río, en kayak por el mar, montar a caballo por la playa, esnorquear por el río y las cavernas, recorrer la costa caribeña en lanchas rápidas o vivir un recorrido sensorial para conocer los secretos de la selva.

Hay servicio de restaurante y bar. El paquete básico cuesta 286 pesos por adulto y 220 por niño. Incluye uso ilimitado de bicicletas, canoas, kayaks, hamacas, acceso a ríos y cenotes, servicio de regaderas, vestidores, baños y sensorama con caminata interpretativa.

No olvides llevar: ropa y zapatos cómodos, repelente, protector solar y traje de baño. www.tres-rios.com

Nadar con tiburoenes en la Rivera Maya.

El parque ecoturístico Xcaret de Rivera Maya, inauguró la atracción ¡Tiburones! Aventura Interactiva, que permite nadar, tocar y alimentarlos. Este sitio esta localizado al sur de Playa del Carmen.
Todo inicia con una plática en la que se les explica a los visitantes los tipos de tiburones que hay en el mundo y los que habitan en el Caribe; sus comportamientos y las diferentes partes de su cuerpo.

Antes de ingresar al agua, los instructores indican cómo deben actuar a fin de darles oportunidad a esos animales que les demuestren lo amistosos que pueden llegar a ser.

En cada sesión participan un tiburón por cada turista, ya dentro del estanque, los entrenadores conducen un pequeño espectaculo en el que se ven nadar frente a las personas, pasando de un lado a otro mostrando su característica aleta.

Posteriormente se acercan y dejan que las personas toque su piel rugosa. Los turistas se se colocan sentados frente al agua con las piernas sumergidas a fin de que el entrenados pueda colocar sobre sus piernas uno de los tiburones.

Los que no saben nadar o deciden mantener la cautela, pueden esnorquelear en la superficie para mirarlos cuando se desplazan de una lado a otro bajo el agua.

Los más intrepidos se sumergen para nada a un lado de ellos. Esta atracción se encuentra unicamente en algunas islas del Caribe y Centroamérica como Bahamas y Costa Rica.
En esta atracción pueden participar niños desde los ochos años de edad y el costo es de 59 dólares por persona.