San Ignacio, Baja California Sur.

Además de su espléndida misión, San Ignacio posee elegantes palmeras datileras.

Una bella presa de agua azul y una hermosa plaza central cubierta por frondosos árboles de la India, bajo los cuales los lugareños se sientan a platicar o a ver jugar a sus niños.

San Ignacio es un punto esmeralda en ese inmenso páramo que es el Desierto El Vizcaíno. Si anda por San Ignacio no deje de visitar el museo que se ubica a un costado de la iglesia.

Tiene muy buenas fotografías de las pinturas rupestres de la sierra de San Francisco y una excelente réplica de una de las cuevas pintadas.