Santiago de Chile.

Enmarcada en la belleza imponente de la Cordillera de Los Andes y sus nieves eternas, Santiago es una ciudad para disfrutar durante todo el año.

Aproximadamente a una hora de los centros de esquí más importantes y mejor equipados de Sudamérica, como Portillo, El Colorado, La Parva o Valle Nevado, es el paraíso de los deportes de invierno.

Desde septiembre, que es su estación de primavera, puedes aprovechar el fabuloso clima chileno de calor seco para pasear por el centro de la ciudad donde está la Plaza de Armas, la Catedral, el Museo Histórico Nacional o el Palacio de la Moneda en la Plaza de la Constitución.

También puedes hacer jogging en algunos de los cerros cercanos, ir en funicular al cerro San Cristóbal, o ir a la playa o a algún lago para practicar deportes náuticos.

Para ir de shopping, hay malls espectaculares, como Parque Arauco y Alto Las Condes.

Pero lo más importante: por nada del mundo abandones Chile sin antes probar los internacionalmente famosos pescados y mariscos en alguno de los restaurantes que hay en Bellavista, El Bosque o Isidora Goyenechea. acompañados de los no menos famosos vinos chilenos, luego de tomarte un delicioso Pisco Sour.