Navojoa, Huatabampo, Álamos, Sonora la ruta de la Sierra

En el extremo sur del estado de Sonora, entre el Mar de Cortés, Chihuahua y Sinaloa hay una ruta turística que combina atractivo coloniales, ecoturísticos y playas desoladas.

Este circuito lo integran sitios de los municipios de Álamos, Navojoa y Huatabampo donde el turísmo cinergético, la observación de aves, paseos de kayak y los safaris fotográficos son algunas de las actividades disponibles para los turistas.

Además en las inmediaciones del río Mayo habitan indígenas mayos que realizan trabajos artesanales como alfombras,  mantas y  máscaras tradicionales.

El pueblo de Álamos se encuentra cerca de la frontera con Chihuahua.

Durante muchos años fue un sitio minero productor de cobre y plata. De aquellos tiempos dan testimonio algunos de sus edificios, como la Casa de Moneda, donde durante varios años se acuño la plata que se producía para exportarla a EU, China, India e Inglaterra.

Un buen sitio para iniciar el recorrido por Álamos es el jardín central, que rodea un kiosco con ocho columnas de fierro que sostienen el techo de cobre adornado con enforjado estilo morisco.

Justo enfrente está la Iglesia de la Purísima Concepción. Su estructura está conformada por tres naves principales y la fachada tiene adornos barrocos.

Otros atractivos importantes son la alameda, que es una plaza adoquinada donde hay bancas de piedra; el Museo Costumbrista de Sonora, que exhibe objetos de uso común, fotografías y maquinaria de minería, la Hacienda de Santos, que funciona como hotel boutique y, por supuesto, la Casa de María Félix que también funciona como hotel y restaurante.

En este municipio se ubica el rancho cinegético Tres Marías donde es posible cazar palomas, codorniz, conejo, liebre y jabalí.

Navojoa

Situada geográficamente en la ribera izquiera sur del Río Mayo, es el centro económico de una vasta zona que basa su actividad principal en la agricultura.

Su nombre significa Casa del Nopal, en lengua maya y fue un sitio en el que estuvieron los misioneros jesuitas. Para la gente local un sitio muy importante es el monumento al general Álvaro Obregón, oriundo de este lugar.

A partir de Navojoa es posible hacer recorridos para ver petroglifos y pinturas rupestres cuya antigüedad supera los tres mil años. Están en el paraje Tehuelibampo, donde se construye un museo de sitio al que se le conoce como Agua Azul.

En pequeños restaurantes de la localidad indígena mayos ofrecen platillos tradicionales como el huacavaqui, que es un cocido de carne con garbanzos, elote y calabazas, acompañada de bebidas típicas como el bachomoijaqui y Yocogihua. En este sitio también se venden tapetes tejidos a base de palma y carrizo, sillas de sauce y guásima y trastes de barro.

Huatabampo

Su nombre significa sauce en el agua. De sus atractivos destaca el templo de la Santísima Trinidad, construido en 1950, el cual tiene dos torres, varios vitrales y una fachada blanca. Allí también está el palacio municipal que data de 1929. Su estructura tiene una torre con un reloj ubicado sobre el eje central de la construcción y la fachada principal es el resultado de una técnica de aplanado de cal y arena.

A unos 15 minutos de camino en automóvil esta Huatabampito, una pequeña villa playera frente a una bahía de arena fina y poca profundidad donde es posible nadar.

Otro atractivo fuera del pueblo es la Laguna de Moroncarit un estero que durante el invierno es refugío de miles de aves que aprovechan el follaje de los árboles para anidar y las aguas poco profundas para alimentarse. Por ello es un excelente sitio para el avistamiento de aves para pases de  kayak.