Sótano de las Huahuas

Un sendero rodeado de cafetales te entretiene durante el camino. Las plantas se unen en sus copas y encierran un túnel natural. Los frutos rojos del café se lucen en contraste con los verdes aún por madurar.

Durante el camino, como un griterío intermitente, sorprenden las bandadas de huahuas que revolotean en el cielo.

Un día, sin esperarlo, el suelo de la Huasteca potosina se colapsó formando un sótano de 478 metros de profundidad, con una boca de 80 metros de diámetro: ahí está el salón de las Huahuas, el nombre étnico de las cotorras.

Al atardecer los visitantes se colocan en el mirador natural para contemplar el vuelo de las aves que regresan. Entran como flechas, a una velocidad de 120 kilómetros por hora.

Existen prestadores de servicios que te llevan a estas dos maravillas. Ofrecen actividades como rappel o simplemente caminatas.

Información:
www.ecomextours.com y www.msxpediciones.com.mx