¿Qué visitar en Zacatecas?

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Zacatecas lo tiene todo y para todos. Su historia nos remonta a los gloriosos días de 1530, época en la que los zacatccos todavía habitaban la región, antes de que ésta fuera conquistada por los españoles. Fue más o menos en 1546 cuando los invasores europeos se dieron cuenta de la riqueza que podían obtener de la abastecida industria minera y, tras descubrir un territorio lleno de plata al pie del famoso cerro de La Bufa, decidieron quedarse y dominar por completo al lugar. Es impresionante ver cómo las tradiciones y costumbres de dos diferentes culturas se conjugan entre sí, presentándose como la esencia de esta hermosa ciudad colonial.

Las majestuosas construcciones, vestidas de cantera rosada y levantadas por las órdenes misioneras de los españoles, son en la actualidad uno de los sellos de identidad más emblemáticos del estado minero. Templos, conventos y casonas coloniales se imponen ante nuestros ojos dentro de un escenario colmado de cultura, historia y diversión. Sólo basta con mirar la elegante fachada de estilo barroco churrigueresco de la Catedral de Zacatecas para darnos cuenta de su inigualable belleza no por nada ha sido declarada Patrimonio Cultural de la Humanidad por la UNESCO.

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El Orient Express

tren

El Orient Express vuelve  a echarse a las vías de Europa, después de su habitual descanso invernal en el que se aprovecha para volver a barnizar sus marqueterías, mimar sus terciopelos y poner a punto para la nueva temporada su mobiliario de la belle époque.

Cerca de una decena de ciudades europeas, desde París hasta Venecia, Cracovia o Budapest, verán partir los glamourosos vagones de este mito sobre raíles que, desde que comenzara a operar en 1883, ha llevado por los confines del Viejo Continente a la flor y nata de varias generaciones, amén de haber inspirado un buen puñado de películas, novelas, y hasta un foxtrot.

La “alfombra mágica hacia Oriente” es como bautizó el expreso un célebre cronista de la época cuando partió hacia su viaje inaugural, con apenas cuarenta invitados a bordo cuidadosamente seleccionados por su creador, el empresario belga Georges Nagelmackers. Ya desde sus primeros kilómetros el tren quedó convertido en una leyenda que no dejó de engordar década tras década.

Los recorridos del Orient Express

Aunque en su época dorada su itinerario más famoso fuera la conexión París-Estambul, ni entonces ni hoy es ésta la única ruta del Orient-Express, que entre marzo y noviembre propone cerca de una decena de itinerarios que pueden realizarse en su totalidad o por tramos: desde viajes de menos de un día, como el Venecia-Roma por 660 € por persona o el París-Londres por 690 €, hasta el trayecto mítico entre París y Estambul, que sólo realiza una vez al año y dura casi una semana, por 6.580 € por persona. Las muy numerosas combinaciones posibles puede consultarse en la página web del tren.

Además del alojamiento –siempre y cuando el itinerario elegido incluya alguna noche a bordo–, las tarifas incluyen todas las comidas y cenas de la ruta en sus restaurantes, mientras que el desayuno y el té de la tarde suele servirse en los compartimentos.

Etiqueta a bordo
Lo habitual durante el día es ropa informal pero elegante, mientras que por la noche los hombres suelen vestir traje o esmoquin y las mujeres, traje de noche.

Más información
Orient Express

Viajar en tren.

camarotes

El tren es el único medio de transporte terrestre que permite a sus pasajeros dormir en camas o en literas. Las opciones son variadas y, aunque cada compañía ferroviaria tiene sus particularidades, a grandes rasgos hay tres alternativas:

  • Asiento reclinable: como su nombre indica, es una butaca que, al extenderse, permite viajar en una posición menos erguida, ya que se asemeja a una cama. En general, estas plazas se agrupan en camarotes con capacidad para seis personas. Las dimensiones del habitáculo y de los asientos son reducidas y esto puede resultar incómodo, sobre todo, cuando no se viaja en grupo y hay que compartir el espacio con personas desconocidas. Es la opción más económica y los asientos son confortables.

  • Literas: también denominadas “couchettes“, se distribuyen en camarotes de cuatro o seis plazas. En ocasiones, estos compartimentos cuentan con un pequeño aseo para uso exclusivo de sus ocupantes. Están colocadas en dos niveles y son estrechas -en promedio, tienen unos 70 centímetros de ancho-, pero son cómodas ya que permiten descansar en posición horizontal.
  • Coche cama: es la alternativa que brinda mayor comodidad e intimidad al viajero, pero también la más cara. Es un compartimento privado, con llave, en el que se habilitan una o dos camas y aseo propio. Sin entrar en las posibilidades de los trenes de lujo, que pertenecen a una categoría distinta, también hay coches cama (o “sleepers”) con baño completo, televisión y minibar. Las prestaciones son similares a las de cualquier hotel estándar. En algunos casos, la cena y el desayuno están incluidos en el precio.

Recorridos del Rovos Rail

Rovos Rail, es  uno de los trenes más espectaculares del mundo, es el tren más lujoso del mundo con camarotes de este cinco estrellas, el Rovos Rail en un tren que hara  viajar por África.

Los trenes de la compañía (tres clásicos y el eduardiano, de madera), pueden albergar en sus suites de aire colonial a un máximo de 72 pasajeros, que disfrutaran entre copas de champán, safaris y cenas de etiqueta.

Sus itinerarios épicos son Ciudad del Cabo (Sudáfrica)-Dar Es Salaam (Tanzania), de dos semanas de duración, y Ciudad del Cabo-El Cairo (Egipto), que dura cerca de un mes; el viaje en tren se completa con algunos tramos en las avionetas de la personalísima Rovos Air, que cubren las regiones en las que no sea seguro o cómodo viajar por tierra.

Estas travesías sólo se realizan un par de veces al año, por lo que será mucho más fácil para los amantes de los trenes de lujo embarcarse en los itinerarios más frecuentes que realiza por el África austral.

En 1985, el millonario sudafricano Rohan Voss no pretendía más que rescatar unos viejos vagones y acondicionarlos para disfrutar de unas descabelladas vacaciones en familia viajando en tren por África, aunque sin renunciar al lujo hasta en los detalles más insignificantes.

De ahí que sus camarotes sean tan grandes. Cuando su afición se convirtió en negocio, se tomaron como modelo aquellos primeros coches que sus propietarios habían diseñado para ellos mismos. Voss, más de veinte años después, sigue sin curarse de su pasión por los trenes.

Hace tiempo que vendió sus empresas para dedicarse en cuerpo y alma al Rovos Rail, y es raro el día que arranca una de sus rutas y no está él allí para saludar en persona a cada pasajero y darle las recomendaciones básicas: “Por favor, no salten cuando el tren vaya rápido, pónganse guapos para la cena y, se lo ruego, denle mucho trabajo a nuestro personal”.