Sima de las Cotorras

Entre pastizales y arbustos se formó un hundimiento de 140 metros, con un diámetro de 160. En el fondo creció un pequeño bosque, con árboles de hasta 30 metros de altura, refugio de conejos, tejones, ardillas, armadillos, miles de aves, entre ellas las chachalacas y, en especial una gran cantidad de cotorras.

La sima, motivo de peregrinaje para buscadores de aventura, se localiza a tan sólo a 45 kilómetros de Tuxtla Gutiérrez y a 19 kilómetros de la cabecera municipal de Ocozocuautla, en el estado de Chiapas.

Desde ahí se toma un camino de terracería que conduce a la localidad de Piedra Parada. El trayecto a la sima es únicamente de dos kilómetros.

Las rocas calizas que forman paredes ásperas parecen estar encimadas unas sobre otras, como capas ordenadas.

En ellas se observan pinturas rupestres que se cree pertenecen a la etnia zoque: figuras de manos y animales relacionadas probablemente con diversos eventos astronómicos como los eclipses lunares.

Por las mañanas, de febrero a noviembre, emergen desde el fondo un sinfín de cotorras que le dan nombre al lugar.

La observación no es el único atractivo, también se pueden hacer caminatas, cabalgatas, escalada en roca, rappel e incluso dormir bajo las estrellas en una tienda de campaña o en una cómoda cabaña en un centro ecoturístico muy cerca del lugar que cuenta con servicio de restaurante y guías capacitados.

El costo de entrada a la Sima de las Cotorras es de 20 pesos por persona.

Otra opción es pasar la noche en Tuxtla Gutiérrez y madrugar para visitar esta gran olla.

Quién te lleva

La operadora Nichim Tours diseñó un recorrido que incluye el Cañón de la Venta y la Fosa o Sima de las Cotorras saliendo de la capital chiapaneca. En el segundo punto se observan formaciones rocosas como estalactitas, pinturas rupestres y cientos de cotorras.

Este paseo de ida y vuelta inicia a las seis de la mañana. El precio por persona es de 680 pesos. Incluye transportación, guía, comida y entradas.

Para más excursiones e información del estado en general consulta www.chiapastoursyexpediciones.com/esp/toursdeundia.php

Atracciones en Tuxtla Gutierrez.

CATEDRAL DE SAN MARCOS

Fue erigida en el siglo XVI como parroquia dominica; de aquella época son los cruceros y el ábside, donde pueden verse restos de antiguos frescos. Su aspecto actual se debe a una restauración hecha en los años ochenta.

En su torre hay un gran carillón con 48 campanas que cada hora tocan una melodía al son de la cual desfilan las figuras de los apóstoles sobre un pedestal situado en la parte inferior.

JARDÍN O PARQUE DE LA MARIMBA

Unas ocho cuadras al poniente de la Plaza Cívica, en avenida Central Poniente y 8ª Poniente Norte, se ubica esta agradable plaza arbolada.

En el centro tiene un kiosko donde todas las noches tocan marimbas cuyas melodías siempre logran que la gente se levante a bailar.

PARQUE MADERO

En la Avenida 5ª Norte oriente y calzada del Sumidero, se encuentra esta área verde, cuyo eje principal es el Paseo de los Hombres Ilustres.

En torno de este corredor se ubican varios de los museos y centros culturales más importantes de la ciudad que de poniente a oriente son los siguientes: el Jardín Botánico Dr. Faustino Miranda que abarca poco más de cuatro hectáreas a orillas del río Sabinal. Enfrente está su complemento, el Museo Botánico, con una amplia exposición de de maderas de Chiapas.

Foto: Luis Miguel García

¿Qué lugares visitar en Chiapas?

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Chiapas fue la cuna de las culturas más emblemáticas de la época, el florecimiento de los mayas, los zoques y los chiapanecos se dio lugar aquí, es por ello que la cultura del lugar está constantemente enriquecida por el continuo tránsito y contado con diversos grupos étnicos, de ahí que en el estado se hablen más de diez lenguas distintas, por ello es que es tan complejo y tan diverso. Cada lugar, cada poblado, guarda su propia identidad, por eso es que los sentidos y la vista no dejan de sorprenderse a cada paso, en donde el colorido, la tradición y su riqueza quedan de manifiesto a través de un pueblo que festeja y celebra cada semana del año en diferentes poblados y ciudades a su santo patrono, al poseedor de sus sueños, sus peticiones, sus temores, sus esperanzas. San Sebastián Mártir, San Antonio Abad, San Caralampio, el señor de Esquipulas o el de Tila, entre muchos, configuran las celebraciones que en su mayoría forman un sincretismo entre lo profano y lo religioso en una tradición que data desde la época colonial, en donde sus rituales son precedidos por brujos, limpias con hierbas y el pozal, bebida ritual, que los pone en contado con sus santos.

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TUXTLA GUTIÉRREZ

La capital del estado se encuentra enclavada entre montañas, su apariencia moderna permite disfrutar de las comodidades de una ciudad con centros comerciales, restaurantes, hoteles y lugares de interés turístico como el zoológico Miguel Álvarez del Toro, y los rituales zoques como La bajada de las vírgenes de Copoya. Asimismo, hay que visitar la Catedral de San Marcos, El Parque de la Marimba, el Teatro de la Ciudad, el Museo Regional de Chiapas, el Centro de Convenciones, el Polyforom y el Centro Cultural Jaime Sabines. Las estaciones son marcadas por un intenso calor, la ciudad está llena de árboles y de flores, de leyendas y de gente amable que siempre está dispuesta a ayudar y a mostrar el encanto de su ciudad.

ZINACANTÁN

Pueblo tzotzil, lleno de tradición sagrada, rodeado de valles y de misterio. La llegada al lugar comienza a mostrar su riqueza desde el momento en que un grupo de niños indígenas, cobijados por sus hermosos vestidos llenos de colorido y de flores dan la bienvenida al turista con una sonrisa y con el deseo de tomarse fotos con todos, por una módica cantidad. La iglesia de San Lorenzo es la visita obligada para el viajero, a la entrada de la misma se advierte: Proivido comer sabritas y dulces. Proivido matar pollos (sic). En el altar no se ven cruces ni la figura de Cristo, el centro principal de la oración y de la devoción está puesto en San Lorenzo Mártir, él es la figura principal, del techo penden un sinfín de lazos de colores, las flores y las velas se encuentran a cada paso, los santos, todos, están vestidos como indígenas, el colorido es impadante.

El recorrido no termina, por las estrechas calles, rodeadas de montañas y con una niebla que apenas comienza a revelarse, se abren las puertas de una casa

en donde nos espera la hospitalidad de un grupo de mujeres indígenas que nos muestran una gran cantidad de productos elaborados por sus manos: carpetas, bolsas, suéteres, manteles, chales, jorongos. La decisión de qué comprar es difícil, todo es hermoso y los precios lo son más. Mientras tanto, nos invitan a tomar ya disfrutar de un taco con una tortilla recién hecha con queso, salsa y chorizo del lugar, el manjar es incomparable y para entrar en calor, pozal, aguardiente natural, de canela o jamaica, sólo un poco, porque es fuerte y todavía queda por conocer. Nos despedimos de Zinacantán, procurando guardar en la memoria la belleza de sus valles, de sus montañas y de ese silencio que sólo es interrumpido por los niños que en su lengua tzotzil nos invitan a regresar.

san-juan-chamula.jpg SAN JUAN CHAMULA

La atmósfera de San Juan Chamula es única, el pueblo tzotzil debe su fama a los rituales sincréticos que se llevan a cabo dentro del templo, la devoción, la solemnidad y la seriedad de sus rituales son impresionantes. En la explanada, que está alojada junto a la iglesia, se extiende un mercado en donde se venden 105 productos de los indígenas que bajan de las diferentes regiones de las montañas. Animales, frutas, verduras, figuras de barro, textiles y hierbas forman una sinfonía de voces en diferentes lenguas y de mezclas étnicas. Las fotos están prohibidas, los indígenas guardan celosamente su alma y su identidad, así que las sensaciones y los colores deben registrarse sólo en la memoria.

El portón principal de la iglesia está enmarcado por el colorido de las prendas de 105 indígenas, azules, rosa mexicano, verde y morado, todo el conjunto parece simular uno de sus textiles. Hay que caminar con cuidado, a lo largo de la iglesia se extienden de lado izquierdo 105 santos vestidos como indígenas y con un espejo colgando en el pecho como reflejo del alma; justo enfrente están las vírgenes ataviadas de la misma manera y con su espejo, dicen que están colocadas así porque se coquetean.

Se encuentran grupos de familias sentadas en el piso, realizando sus rituales de limpias, algunos brujos o magos presiden la acción, otros más lo hacen pasándose huevos por el cuerpo, tomando pozal y refrescos de cola que se toman para que al eructar se liberen de los malos espíritus del cuerpo, esta tradición viene desde tiempos lejanos en donde lo hacían con un pozol negro, que ahora ya no se consigue, todos, sin excepción alguna, lo hacen, hasta los más pequeños, los rezos se convierten en mantras, por eso es que toda la iglesia vibra con un tono particular, que se logra escuchar a pesar de las bandas de música, porque también había otra que daba sus reverencias a San Diego. Los turistas somos sólo observadores, no podemos participar, ya que solamente ellos son quienes pueden realizar este tipo de rituales.

SAN CRISTÓBAL DE LAS CASAS

Famoso por su belleza extraordinaria, por el conjunto de arquitectura tradicional y monumentos coloniales. San Cristóbal es una postal de colores, de museos, de retablos barrocos, de cultura viva. Sus calles empedradas también rodeadas de montañas y valles, albergan el paso de todos los turistas que recorren sus tiendas, sus cafecitos y sus librerías. Su clima bohemio guarda la tradición de todos los tiempos, la cultura chiapaneca y ese toque que lo hace tan plural. Los indígenas conviven con los europeos que, enamorados del lugar, deciden que San Cristóbal se convierta en su residencia.

Alrededor de la plaza se encuentra la catedral de fachada barroca, el Palacio Municipal, la Iglesia de San Nicolás y la Casa de la Sirena. Uno de 105 puntos de mayor interés es la Iglesia de Santo Domingo con su fachada barroca, sus retablos y su púlpito dorados en su interior. Es indispensable recorrer el Convento Dominico y el Templo de la Caridad, unidos con la plaza y la catedral por el andador turístico. En todo San Cristóbal se pueden encontrar hoteles de acuerdo a las capacidades y necesidades de cada persona. Su clima templado es el ideal para disfrutar de su exquisito café o de un chocolate, contemplando el espectáculo que ofrece.

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PARQUE NACIONAL CAÑÓN DEL SUMIDERO

La maravilla del estado de Chiapas es evidente en cada una de sus regiones; sin embargo, el Cañón del Sumidero es sin duda uno de los lugares más espectaculares de México, así como también uno de los más significativos para los chiapanecos, pues en este se da lugar la leyenda de la batalla entre chiapanecos y españoles. El recorrido por el cañón se hace a través de las lanchas que ofrecen un recorrido por las altas paredes de casi 1000 metros de altura, desde donde se puede admirar un paisaje lleno de flores, fauna, así como la posibilidad de adentrarse en muchas de sus grutas. El Cañón del Sumidero es una de las aventuras más impresionantes que se puedan realizar surcando por sus aguas, en donde se pueden admirar cocodrilos, aves de todo tipo y cascadas naturales. Dentro del cañón está el parque ecoturístico Cañón del Sumidero, con albercas, actividades de deportes extremos, algunos animales y su restaurante que tiene a la vista el imponente cañón, es un recorrido que no debe dejarse de hacer.

Chiapas tiene todo para hacer de las vacaciones el lugar ideal para conocer una tierra llena de tradiciones, de cultura y de colorido. Su enorme diversidad étnica, su comida y sus recorridos conforman, sin duda, uno de los lugares más bellos de la República Mexicana.