Tlaxcala y sus viajes en globo.

Inevitable no emocionarse, no agarrase con fuerza del cordón de seguridad pero no pasa nada, todo es tan seguro que a minutos de despegar y asomar los ojitos sobre la canastilla, se te olvida el susto.

Está hecho de caucho y seda color rojo impermeabilizado. La indicación es que de uno por uno entren y se acomoden dentro de la canasta.

Durante el viaje no hay que moverse mucho de un lado a otro. Subiran hasta 300 metros de altura y el globo irá a una velocidad de 160 kilómetros por hora .

Se sueltan los amarres del globo que sube poco a poco. Dos camionetas en tierra siguen el trayecto.

El globo va bajando la velocidad hasta llegar a tierra firme. Los que vienen en la camioneta, los esperan con charolitas de vino blanco para celebrar el suceso y se entrega un certificado de vuelo.

Antes de despegar

Esa es la experiencia que familias, cumpleañeros y enamorados han podido vivir por 60 minutos, no importa levantarse antes de las cinco de la mañana. Debes llegar a Tlaxcala una noche anterior. Además de alojamiento el paquete incluye cena y desayuno. Pasarán por ti a las 5:30 horas y te llevarán a un campo de vuelo en Huamantla.

Vete abrigado. No es recomendable llevar bolsos o mochilas pesadas. Si pesas más de 90 kilos, se te cobrará doble. No hay límites de edad y hay facilidades para personas con silla de ruedas.

Costo
Desde mil 250 pesos por persona. Para cumpleañero: mínimo 8 personas. El festejado no paga. Desde mil 600 pesos por persona, incluye pastel y vino. Todos los paquetes incluyen desayuno, cena y hospedaje.

Quién te lleva
Viajes Elefante. Reservación con 10 días de anticipación. www.viajeselefante.com

Viajar en globo en Tequisquiapan.

La descripción de volar en globo, para muchos, se queda corta al lado de la experiencia. Para otros, los que necesitan emociones más fuertes, dicen que es aburrida. Pero si se elige bien el destino, se convierte en un paseo de ensueño: tranquilo y con un paisaje visto desde otro ángulo que bien vale muchas fotografías.

Tequisquiapan es ya un lugar de tradición para ello. Eso sí, es para madrugadores, porque hay que estar listos antes de que salgan los primeros rayos del sol, cuando los vientos son mucho más suaves.

Los organizadores te llevan del hotel al globopuerto.

El aire tarda en inflar el aerostático más o menos 15 minutos. Mientras, para sobreponerse al frío y a la desmañanada, nada cae mejor que una taza de café.

El interior del globo se llena de gas propano. El capitán cree que ya es momento, entonces hay que subir a la canastilla que tiene espacio para ocho personas.

La máxima altura que se puede alcanzar no rebasa los 200 metros. De 45 minutos a una hora los tripulantes se encuentran a merced de las corrientes de aire que el piloto aprovechará, sin que los lleve a una dirección en específico. El chiste es flotar en el aire y disfrutar del paisaje.

La vista se extiende al valle de San Juan del Río y las Minas de Ópalo, al sur. Si miras al norte te darás cuenta de lo grande que es la Sierra Gorda con su Peña de Bernal y, como extra, los viñedos que se localizan a 15 kilómetros al norte de Tequisquiapan.

Muy al contrario de lo que se piensa, arriba le dan ganas a uno de quitarse la chamarra, por
el fuego que calienta el aire del globo.

El descenso es como bajar por un elevador. A veces puede ser rápido o lento, todo depende de la fuerza del viento, pero no hay riesgo que correr.

Para finalizar, los organizadores siempre tienen preparado, ya sea arriba del globo o cuando se aterriza, un brindis con champaña, tradición que surge en el siglo XVIII cuando se realizó el primer vuelo en Francia para celebrar la buena travesía.

Estos escenarios también son pretexto para una pedida de mano, festejar un cumpleaños o cualquier aniversario. Se puede solicitar, sin costo, que se despliegue una manta con un mensaje para la persona que te acompaña al momento de ascender.

Más informacion:

Vuela en globo